RECONOCIDO CANTANTE DE NUESTRO MEDIO

Osvaldo “Corazón” Gaitán: “La música expresa lo que uno es”

Arrancó en su Laboulaye natal a los 14 años y lleva más de 60 en los escenarios. Compuso más de 1500 canciones y grabó decenas de discos. “Simplemente me colgué el bandoneón e intenté ponerle alegría a la música”, afirma.

Osvaldo “Corazón” Gaitán es –qué duda cabe– un artista popular. Sus más de 1500 temas, decenas de discos e innumerables presentaciones lo acreditan.
Y lo es, además, reivindicando la sencillez en sus composiciones, muchas de ellas inspiradas en la realidad, a la que le da una vuelta para encontrarle un costado que divierta. Ejemplos hay cientos. Como cuando, en la vuelta a la democracia, fue “el candidato” del amor, o pidió “no más tarifazos” en épocas de ajuste. También supo apropiarse de las expresiones populares de cada momento, desde aquel “yo me copo” o “no te banco más”, hace casi cuarenta años, hasta el “te mando un whatsapp” de hoy.
Hace algunos días le pidieron que hiciera una canción por la pandemia del coronavirus. Como lo había hecho, por ejemplo, para el barigüí. Pero su intuición le indicó que no era un tema como para divertir. Sí la hizo, en cambio, para promover y reforzar el mensaje de que las personas se queden en sus casas.
“No es tan gran cosa, es simplemente un pedido para que la gente se concientice”, le dice, humilde, a Democracia. Una sencilla definición que deja traslucir, en el fondo, la explicación de su éxito: mensaje directo, sin dobleces y que cumple el objetivo de divertir. Lo que no es poco, sobre todo en estos tiempos.

“Solo me colgué el bandoneón e intenté ponerle alegría a la música”.

Sus inicios
Allá en Laboulaye, de donde es oriundo, a los trece años Osvaldo empezó a trabajar en una casa de repuestos de automotores. Como le gustaba la música, al mismo tiempo arrancó con sus clases de bandoneón, con el profesor Luis Rizzo.
Tenía apenas catorce años cuando ingresó a Los Mariscales del Ritmo, un grupo de típica y característica. “El director me compró el bandoneón que yo no tenía y me lo iba descontando con los bailes”, evoca.
Durante años, alternó la música con su trabajo en la casa de repuestos, donde enseguida fue el encargado.
Pasó por los grupos Cinco para el Tango, Serenatas Argentinas y La Auténtica Serenata. En 1975 armó el suyo propio.

Corazón
Con un grupo de muchachos “que recién comenzaban” formó el Cuarteto Corazón que, con el tiempo, derivó en su nombre artístico: Osvaldo “Corazón” Gaitán.
Ya su primer disco, que fue grabado en los estudios de Europhone y producido por el propio Gaitán, fue un éxito. Y esa repercusión hizo que la compañía rosarina lo contratara como su artista. Ahí permaneció hasta el año 1984, tiempo en el que editó 24 discos.
Para entonces, hacía tiempo que había dejado la casa de repuestos y estaba metido de lleno en la música. A partir del enorme éxito que tuvo en Junín y la zona, a principios de los 80 se mudó a nuestra ciudad. “El laburo me trajo a vivir acá”, comenta.
La televisión también lo recibió con los brazos abiertos. Pasó por los ciclos más populares y compartió estudio con los artistas más importantes del momento: estuvo en los programas de Alberto Olmedo, de Moria Casán, La Noticia Rebelde, Sábado de Todos y muchos más.
Con el tiempo fue cambiando el país y los gustos, así que dejó un poco el trabajo en Junín y se dedicó a las bailantas de Buenos Aires. Según dice, “fue una cosa impresionante, se hacían cinco o seis shows por noche”.
Volvieron a soplar nuevos vientos y se recostó hacia la zona de Entre Ríos, en donde tuvo y todavía tiene una enorme aceptación. Pero su expansión es aún mayor y a esta altura de su carrera, recorre gran parte del país: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y más.

“Fui y soy muy feliz con todo lo logrado, es maravilloso”.

La música
Hace más de sesenta años que Gaitán se dedica a la música. “Sería pretencioso decir que le di algo a la música, simplemente me colgué el bandoneón e intenté ponerle alegría a la música”, afirma, para luego agregar: “Me parece que la música expresa lo que uno es, refleja la personalidad de cada uno. Escribo canciones que pueden parecer livianas o bizarras, pero también las hago con el corazón”.
Con todo, señala que no es tan sencillo lo que hace. “A mí me cuesta hermanar la alegría con el ritmo y lo que uno dice para que la gente lo baile. Es difícil encontrar un ‘Yo me copo’, o un ‘Chetita linda’, probablemente tenga temas de más valía que esos, pero el éxito viene por ahí. De todas maneras, eso no se puede descifrar, tengo más de 1500 canciones, de las cuales, unas 30 son recontra populares. Eso es muy difícil”.

“La música refleja la personalidad de cada uno. Escribo canciones que pueden parecer livianas o bizarras, pero también las hago con el corazón”.

Balance
Al analizar su presente, sabe que en otro tiempo estuvo “en la cresta de la ola” y ahora está en otra etapa. “Lo vivido fue inolvidable y todas las épocas fueron maravillosas –comenta–, estar todavía vigente, que todavía se acuerden de mis temas es algo extraordinario para mí”.
Y al momento de hacen run balance, concluye: “Llegar a los lugares donde estuve era impensado para mí. Es posible que a uno le haya quedado un poco grande el éxito y tal vez no haya sabido administrarlo, por ahí hubiera tenido algún tipo de impacto internacional, pero no me quejo. Fui y soy muy feliz con todo lo logrado, es maravilloso. Tengo amigos en un montón de lugares que me los dio la música, aparte de la familia que tengo, con mis tres hijos que también se dedican a esto y eso es fantástico”.

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