Controles y cuidados

Para hacer actividad física es preciso saber si se está preparado y si lo que se quiere hacer es realmente adecuado. Lo mejor es pedir asesoramiento a un profesor de gimnasia o un profesional idóneo para evitar lesiones y otros daños a la salud.
Osvaldo Narváez, director del Centro de Educación Física (CEF) N° 55, profesor de Educación Física y entrenador físico, al ser consultado por Democracia, realizó un breve análisis y reflexión sobre la actividad física y sus consecuencias.
Él forma parte de los centros de educación física que son encargados de brindar un aporte a la actividad, al deporte, a la salud de la población, siendo sus profesores todos egresados de la carrera de Educación Física.
En diálogo con Democracia, Narváez explicó: “Son muchos los beneficios que trae realizar y llevar a cabo una vida activa, más enfocada hacia el deporte y el movimiento, pero también tenemos que tener en cuenta que existen algunos perjuicios, principalmente, cuando no se hace la actividad adecuada. El beneficio si está bien realizada la actividad es íntegro, no solo desde lo físico, sino desde lo psicológico y mental también”.
“En los centros de actividad física recomendamos, que cuando la persona va a realizar una actividad, tenga una planilla de información con los datos de la misma – dijo el entrevistado-. Para poder realizar la actividad física adecuada, los profesores necesitamos saber si esa persona no tiene ninguna incapacidad o problemática que le puede afectar, y tener en cuenta esto”.
Como medida de prevención a posibles lesiones o daños físicos, o simplemente evitar que la persona deje de hacer actividad física, desde el CEF 55, aconsejan llevar un control de la salud
“Sabemos que a toda persona le hace bien realizar la actividad, pero para que sea la adecuada tenemos que conocer sus problemáticas ya sea de lo físico o de cualquier otra índole. Recomendamos a quienes hacen la actividad en forma individual o libre que también se asesoren. A veces por querer realizarlas, pueden traer consecuencias no deseadas, como por ejemplo cuando no se tienen en cuenta algunos principios importantes: la progresividad, tratar de ir de menor a mayor, no realizar una actividad brusca. Todas esas cosas, a la larga, terminan perjudicando y, a veces, incluso el abandono de esta vida activa”, explicó el profesor Narváez.
“Es importante también decir que, si bien mucha gente está acostumbrada a realizar la actividad física solamente por cuestiones estéticas y quizá no por el bienestar general que le trae, se recomienda hacerla durante todo el período del año”, señaló.

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