GUIDO SÜLLER
GUIDO SÜLLER
GUIDO SÜLLER Y SU VIDA MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA

ENTRE EL CIELO Y LA TELEVISIÓN

Süller dejó de lado los escándalos para hacer un repaso por su vida profesional

Arquitecto, comandante de abordo y docente universitario, hasta ahí un CV impecable que cualquiera ostentaría con gran orgullo, pero para Guido Süller eso no fue suficiente y se transformó en uno de los mediáticos más queridos de la televisión y según el mismo cuenta tiene el récord del miembro de la farándula con más horas de aire.

“Soy una buena persona” sostuvo sin vueltas el hermano de Silvia cuando le preguntaron como se define. “En la vida yo me la rebusco para hacer cualquier cosa por eso soy arquitecto, estudié como un loco para recibirme. Fui comandante de abordo, profesor de matemáticas. En la universidad daba análisis matemático y matemáticas dos. Materias muy difíciles. La gente dice: ‘Ah, no. Hace locuras en la tele’. Pero es como que hay dos Guidos en realidad, cuando se apaga la luz de la cámara, soy más serio, más tranquilo y responsable”, completó el mediático.

¿Pero como es que alguien con tan amplio curriculum termina protagonizando escándalos en la televisión? Hay que retrotraerse hasta el 2001 para hallar la respuesta.

“Con la crisis económica y el corralito, Aerolíneas estaba al borde de la quiebra. Ahí me puse a buscar laburo de arquitecto y de actor porque había estudiado muchos años de teatro”, relató Guido y recordó su primera aparición en la televisión: “Fui entrevistado por Carmen Barbieri, en Moverte, un programa que lo conducía con Marcelo Polino”.

Si bien en ese momento ya era “el hermano de”, llegó al canal por otro motivo, “en ese momento se estaba hablando del caso de (Giselle) Rímolo y (Silvio) Soldán. A mí mejor amiga, Rimolo la había arruinado. Había arruinado su salud. Carmen citó a mi amiga, a ella le dio un pánico escénico y no se animó a ir a la tele; y yo había dicho que era mi amiga y que estaba dispuesta a hablar. Quedaba un bache que había que curbrirlo de alguna manera. Yo les dije ‘conozco la historia completa. Puedo contarla’ pero me dijeron ‘no sirve, tiene que venir ella’”, contó Guido.

A pesar de esta negativa inicial, finalmente acceden a que hable él. “La cuestión es que cuando Carmen me vio, me hizo como un escáner. Yo pensaba qué hace esta mujer mirándome tanto. Ahí me di cuenta que me estaba estudiando. ‘Esta mujer está descubriendo que soy un pichón de mediático, que soy capaz de vender el alma al diablo’, dije. Es la que me descubrió y fui el personaje mediático con más horas de aire de toda la Argentina”, aseguró.

 

LOS VUELOS DE GUIDO

Como el mismo lo dijo, no solo se dedicó a hacer locuras en la tele, en su carrera profesional tras 26 años de servicio como comandante de abordo se retiró con el cargo de Jefe de cabina del área internacional, “el que tiene las tres tiras en el uniforme”, aclaró Guido.

“En la vida real me tienen mucho respecto. En Aerolíneas me aman, a tal punto que no querían que me jubilen. Mis compañeros cuando me jubilé me hicieron un baldoson como las estrellas del paseo de la fama de Hollywood. La puse en la entrada del hall de mi casa”, contó contento Süller.

Pero a lo largo de su carrera no todo fueron buenas noticias, hubo momentos en los que su trabajo corrió peligro a causa de su exposición mediática. “En 2002 iba la prensa al aeropuerto y me habían dicho que no podía salir con el uniforme en cámara. Entonces, me cita un gerente, voy en la calle Bouchard, en un edificio donde está Aerolíneas y me abre la puerta y me dice: ‘Buenos días.

La verdad que me entrevisto con usted porque está despedido’. Le pregunté: ‘¿Por qué?’. Y me dijo: ‘Como no tenemos razones valederas, porque usted a bordo no ha hecho nada, tiene 24 horas para pensar una indemnización o algo que le podamos dar’”, rememoró Guido aquel difícil momento.

“’¡¿Qué?! Pero usted está loco. No sabe con quién está hablando. Yo voy y me encadeno a la rueda de un jumbo y llamo a Crónica TV, me pongo a llorar en una cámara y me meto al país en el bolsillo. Usted no sabe con quién está hablando’, le dije y abrí un celular pedorro de esa época, debería ser un StarTAC. ‘Con solo apretar un botón, tengo a toda la prensa en la puerta del edificio. ¿Por qué me va a juzgar por mi vida privada?’”, reaccionó fiel a su estilo.

La amenaza con provocar un escándalo televisivo asusto a los dirigentes de la compañía y el hecho fue olvidado.

 

SU HERMANA

Guido y Silvia Süller siempre fueron una dupla explosiva, que pasaron en repetidas ocasiones del amor al odio. Ahora, aunque se encuentran distanciados Guido no puede evitar hablar con cariño de su hermana, a quien de todos modos le cuestiona su accionar.

“No me comparo con Silvia porque fue una gran estrella en los ‘90 y fue poco inteligente en el sentido de que el cuerpo se termina. No supo invertir su dinero y no supoaggiornarse”, inició su crítica y añadió: “Por ejemplo, hacía la temporada en Carlos Paz y se alquilaba un castillo. En la puerta había una limusina con un chofer y ella se llenaba de oro, de brillantes, de pieles, de joyas y vivía como una reina. Yo le decía: “Ay Silvia por favor. ¡Ahorrá un poco que esto se va a terminar!”. Ella me decía ‘¿Qué se va a terminar? ¡Mirá, me llaman de todos lados!’”.

En ese sentido reveló “yo planeé todo para tener una vejez digna”, a diferencia de Silvia que “ganaba 10 y gastaba 11”, destacó. “Yo gano 10 y gasto 8 porque sé que esto se puede llegar a terminar y también se puede llegar a terminar mi trabajo como arquitecto y se terminó mi carrera como tripulante. Soy jubilado”.

Silvia también es jubilada, y según aseveró su hermano cobra la mínima. “Yo ya la ayudé todo lo que pude, pero llega un momento en el que se me pasa la vida. Yo ya soy grande. ¿Esa mochila hasta cuándo la voy a cargar? Ya está. Se la rebusca: un poco la ayudan los hijos”.

“Hay como un gran misterio en la relación entre Silvia y sus hijos. Yo la ayudé muchísimo. Fui quien más la ayudó, pero ahora creo que la mayor responsabilidad es de sus hijos”, señaló Guido y reconoció con dolor: “Prefiero no meterme porque después me contestan. Hace 25 años que Silvia habla mal de mí y yo hablo bien de ella. Yo siempre la amé, siempre fue la mujer de mi vida”.

“Mi mamá y mi hermana fueron las mujeres de mi vida. Yo hice todo por Silvia, aparte la admiraba cuando ella brillaba en los escenarios”, concluyó con emoción Guido.

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