Marcha ni una menos
TRIBUNA DEL LECTOR

Marcha ni una menos

Como dice Rita Segato: “Así como comprender la historia del patriarcado es entender la historia de la esfera pública y del Estado, de la misma forma y en el centro de todas las cuestiones, entender las formas de la violencia de género hoy es entender lo que atraviesa la sociedad como un todo”.
Ni Una Menos es un grito colectivo contra la violencia machista.
Anteayer, nuevamente volvimos a las calles, en Junín y en muchas ciudades del país. La primera marcha se gestó como consecuencia de una sucesión de femicidios de alto impacto en los medios, que se dieron a principios de 2015. A dos años, el diagnóstico es triste. Desde el colectivo “Ni Una Menos” se señalan las asignaturas pendientes: si bien los cambios culturales avanzan y hay más conciencia del derecho que nos asiste a una vida libre de violencias, el Estado sigue dejando desprotegidas a las más vulnerables.
El acceso real a la justicia, mediante fiscalías y comisarías con personal capacitado, aún está muy lejos. La misoginia sigue enquistada en los estratos del poder judicial. El patrocinio jurídico gratuito aún no se implementó.
Muchísimas escuelas del país carecen del Programa de Educación Sexual Integral (ley desde 2006) que es una herramienta esencial para educar a las nuevas generaciones en una cultura libre de violencias.
Las seis formas de violencia tipificadas en la ley 26485 se ejercen muy frecuentemente con impunidad.
La voluntad política de atender a estos reclamos hubiera requerido un aumento sustancial del presupuesto asignado, pero eso no se ha verificado.
Por eso consideramos que no hay preocupación genuina por parte del Estado. Por eso volvemos a las calles para reclamar lo adeudado. Ni una menos. Libres y vivas nos queremos.
Por último, una inquietud para los medios de comunicación: se habla de la violencia contra las mujeres como crimen “expresivo” por el cual los hombres muestran su poder. Es una violencia hecha para ser mediatizada y mostrada. Falta una discusión profunda en este tema: cómo pueden los medios críticos cubrir esa violencia sin espectaculizarla?

Cecilia Ávila.
Feminista autoconvocada de Junín

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