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ANÁLISIS

Ruta 7: desidia, dolor y muerte ¿Hasta cuándo?

No falta el día en el que no tengamos noticias desagradables de accidentes ocurridos en la ruta nacional Nº 7. Estamos ante una situación de despreocupación y desidia del gobierno nacional que realmente alarma y nos provoca una profunda angustia.
Ya son tantas las familias de nuestra ciudad, y de muchas otras que están a la vera de la ruta nacional 7, que han quedado destruidas por la pérdida de familiares, amigos o allegados, que realmente no podemos entender cómo no se ha tomado la decisión política de construir la autovía Ruta Nacional 7.
Ya no se toleran más evasivas, ni promesas falsas, que lo único que hacen es evadir esta trágica situación y posponerla permanentemente hacia delante. Exigimos el compromiso de los funcionarios nacionales y de quienes integran el espacio oficialista y son víctimas también de esta inoperancia, por que son muchas las consecuencias que se han generado y que lamentablemente van a seguir ocurriendo en el futuro, si no se toman las decisiones para avanzar en la construcción de la autovía 7.
No se puede pactar con la muerte y seguir defendiendo, simplemente por lealtad política, esta enorme falta de compromiso con los ciudadanos que arriesgan sus vidas diariamente transitando por una ruta nacional que está colapsada y que no ofrece las mínimas medidas de seguridad.
Cabe recordar que el llamado a licitación para la construcción de tres secciones de la autovía entre San Andrés de Giles y Junín fue realizado en marzo del año pasado. En la apertura de sobres realizada en abril, se conocieron los oferentes para las tres partes del proyecto. A partir de entonces, la Dirección Nacional de Vialidad tenía 90 días para dar a conocer las empresas adjudicadas para la obra.
Esa fecha se cumplió en julio, para entonces, los más optimistas se animaban a decir que las obras arrancarían a fin del año pasado. Algunos, más conocedores de los tiempos burocráticos, afirmaban que las máquinas estarían trabajando en marzo. Llegada la fecha, la autovía sigue siendo un bosquejo que duerme en los escritorios.
Hace ya varios meses se anunció un hecho largamente esperado, la firma del contrato por el cual el Ministerio de Planificación Federal, a través de la Dirección Nacional de Vialidad, encomendó a la U.T.E. SUPERCEMENTO S.A. – JOSE J. CHEDIACK S.A. – DYCASA S.A., ganador de la Licitación Pública nº 09/2014, la construcción de la autovía Ruta Nacional 7 en el tramo Chacabuco – Junín.
Parecía que el poder político nacional había tomado conciencia de la necesidad de avanzar de una buena vez con esta obra tan sensible, necesaria y esperada
Ha pasado el tiempo, y no hay indicios de que la obra comience. A ello se suma la Circular Nº 2 firmada por el administrador general, Nelson Periotti, de la Dirección Nacional de Vialidad. Mediante ella, la administración nacional no sólo frenó nuevas contrataciones sino que suspendió todos los proyectos que se encontraban en trámite.
Esto nos lleva a dar por cierto que la autovía Ruta Nacional 7 deberá seguir esperando ya que, a pesar de la promesas, no se encuentra dentro de las prioridades de Gobierno Nacional.
Lo que no conmueve el dolor y el drama, lo hará el compromiso solidario de un pueblo movilizado más allá de las banderías políticas o espacios ideológicos.-
El pueblo juninense inició este reclamo humanitario hace unos cuantos años, aguantando las inclemencias del tiempo, oídos sordos y procesos judiciales.- Los propios ciudadanos autoconvocados de Chacabuco, también dueños de una larga y dolorosa lucha, plantaron su bandera y lo mismo en todas y cada una de las ciudades del corredor de la Ruta 7.
Pocos días atrás Osvaldo Giapor, representando al fomentismo de Junín, junto a los Autoconvocados de Chacabuco y la ONG UDUV (Unión de Usuarios Viales) organizó en la Ciudad de Chacabuco, una asamblea regional en dónde se elaboraron propuestas y se planificaron actividades, evaluándose además la realidad de las rutas.-
Representando al Intendente Meoni, estuve presente junto a los organizadores, y otros tantos dirigentes sociales, políticos y vecinos de Junín, Chivilcoy, Mercedes, 9 de Julio y General Pinto y con la adhesión de muchas otras ciudades.
De esa reunión quedaron varias conclusiones positivas, pero hay una que quiero destacar por sobre otras, y es que el esfuerzo conjunto y coordinado de los ciudadanos y de sus representantes políticos cercanos, sumado al reclamo unificado de las ciudades afectadas por la misma problemática, podrá más que muchas acciones individuales y espasmódicas.
Necesitamos que cada uno desde su lugar asuma un compromiso y lo lleve adelante.<

(*) Presidente del Honorable Concejo Deliberante

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