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AUTOMOVILISMO

Gabriel Ponce de León y otra actuación de lujo en la especial del Súper TC2000

El juninense exhibió toda su destreza y fue fundamental para lograr el segundo puesto junto a Matías Rossi en los “200 kilómetros de Buenos Aires”. La dupla ya había ganado esa competencia en 2015. Esta vez, el triunfo fue para el binomio Canapino -Ortelli.

La dupla compuesta por Agustín Canapino y Guillermo Ortelli, a bordo de un Chevrolet Cruze, se adjudicó los “200 kilómetros de Buenos Aires” del Súper TC 2000, en una accidentada carrera que se disputó en el autódromo “Oscar y Juan Gálvez”.
En segundo lugar terminó el binomio integrado por Matías Rossi y el juninense Gabriel Ponce De León (Toyota Corolla) y el tercer puesto fue para Christian Ledesma/Mauro Giallombardo (Renault Fluence), para completar la carrera que tenía pautada 60 vueltas, pero se terminó antes.
En la cuarta posición quedó la dupla Matías Muñoz Marchesi y Augusto Scalbi (Chevrolet), quinto fue el binomio Luciano Farroni y Tom Coronel (Peugeot) y sexto quedó Facundo Ardusso y Franco Vivian (Renault).
Entre otras cosas, la carrera permitió observar toda la destreza exhibida por Ponce de León, que largó octavo y al cabo de siete vueltas ya se encontraba primero, posición que mantuvo hasta cinco vueltas antes de parar a boxes a realizar el cambio de piloto.
Encima, el juninense tuvo que sortear un difícil momento en la vuelta 23, cuando un rezagado hizo un trompo delante suyo y lo obligó a salirse de pista en medio de un diluvio y con banquinas totalmente embarradas. Pero logró sacar el Toyota de esa zona comprometedora y le entregó a Rossi la máquina en un tercer lugar que lo dejaba bien parado con miras al resto de la prueba.
Sin embargo, el mal tiempo y el hecho de que se tuviera que girar varias vueltas con el auto de seguridad conspiraron para que Rossi coronara un triunfo que, sin embargo, se le escapó por muy poco.
La competencia, si bien fue pactada para completar 200 kilómetros, finalmente se cortó antes de tiempo con 44 vueltas disputadas, ya que la lluvia complicó el normal desarrollo de la misma.
La carrera
Arrancó mejor Ortelli en la primera curva, pero el brasileño Brito le arrebató la punta en la segunda, para tratar de comenzar a dominar la carrera.
En la recta, del inicio de la segunda vuelta, Ortelli intentó superar por fuera al brasileño pero un pequeño toque entre ambos puso más “picante” el duelo en la punta.
No obstante, en la tercera vuelta apareció un “convidado de piedra” como fue la lluvia, y si bien algunos se anticiparon a cambiar los neumáticos, Ortelli se pasó en una curva y se fue al pasto.
La cuarta vuelta encontró a varios de los pilotos en boxes para cambiar neumáticos, dado que la lluvia se hizo copiosa y los mecánicos debieron trabajar extra en el inicio de la competencia.
El hasta entonces puntero Valdeno Brito se pasó apenas en una curva y se vio obligado a cambiar los neumáticos y entonces la punta le quedó a Lionel Pernía (Renault Fluence), pero Ponce de León (Toyota) se hizo dueño del liderazgo en la vuelta siete.
Para la vuelta 17 el más veloz fue Ortelli, quien trató de recuperar terreno desde atrás, pero la carrera la iba dominando por Ponce de León.
Lo preocupante para los pilotos era la intensa lluvia, pero también el agua que se fue acumulando en algunos sectores del circuito 9 del autódromo porteño, lo que los puso en alerta.
El tremendo trabajo de Ortelli arriba de su Chevrolet se vio recompensado cuando al entrar a la vuelta 19 y en plena recta superó a Ponce de León por afuera, en una maniobra impecable.
Las curvas fueron el principal problema que debieron enfrentar los pilotos, porque el asfalto se complicó con la lluvia y por eso las velocidades en los sectores trabados fueron casi en marchas muy bajas.
En la vuelta 25 fue el momento determinado para poder cambiar el piloto, algo que ante las circunstancias climáticas se hizo un factor clave en la estrategia de carrera.
El ritmo vertiginoso del inicio de competencia, con tiempos de 1m 36seg, comenzó paulatinamente a ser dejado de lado y por eso cerca de la vuelta 25 los cronómetros de punta ya registraron 1m 42seg.
La lluvia se hizo diluvio en la vuelta 22 y las autoridades mandaron a pista al auto de seguridad, porque se hacía peligroso para los competidores, dado que la visibilidad también se vio comprometida y los limpiaparabrisas estuvieron a la orden del día.
La complicación de la lluvia mostró sectores con mucha agua en las curvas y de milagro Ponce de León no se quedó fuera, porque salió de pista y logró volver.
En una maniobra rápida, Ortelli dejó su puesto en el Chevrolet Cruze para que Agustín Canapino se suba y continúe liderando.
La carrera volvió a regularizarse en la vuelta 31, con todos los pilotos cambiados en los vehículos, y Canapino siguió yendo primero.
Pese a que dejó de llover, la pista mostró algunos charcos que hicieron complicado el andar de los competidores, con un Canapino manejando sin sobresaltos mientras la pelea más dura se daba en los puestos de atrás.
Así fue que se vieron escenas inusuales, con autos pasando por una cortina de agua y los pilotos debieron guiarse en muchos casos por las luces rojas de sus rivales que los precedían.
Si bien Matías Rossi con su Toyota dejó en el camino a Giallombardo y se colocó segundo, no le alcanzaron las vueltas para poder ir a la caza de un Canapino que terminó la carrera conduciendo sin complicaciones, llevando el auto dentro de pista
y procurando de no cometer errores.

El campeonato
Con los resultados de ayer, la punta del campeonato ahora es para Agustín Canapino, con 128 puntos, seguido por Facundo Ardusso, con 120, y Leonel Pernía, con 98.

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