Nada de leche entera, azúcar ni  sal hasta el año de vida del bebé
NUEVOS CRITERIOS PARA LA ALIMENTACIÓN

Nada de leche entera, azúcar ni sal hasta el año de vida del bebé

Los principales referentes internacionales en nutrición materno infantil se reunieron para discutir sobre lactancia, anemia y obesidad.

A la luz de nuevas evidencias científicas han venido cambiando en los últimos años algunos criterios en torno a la nutrición infantil. Es así que ciertas indicaciones que antes eran de rutina han sido reemplazadas por otras o se encuentran actualmente en discusión. Es el caso de los alimentos que se desaconsejan antes del año de vida o cuándo conviene incorporar otros a la dieta de los bebés, pero también cuál es el punto de partida de una adecuada nutrición de los chicos, un tema que hoy los especialistas recomiendan tener presente desde antes de su gestación.
Inquietudes como estas reunirán a partir de hoy en La Plata a algunos de los principales referentes del mundo en la especialidad alrededor de dos actividades paralelas. Por un lado el Primer Simposio Internacional de Nutrición y Crecimiento organizado desde el Hospital de Niños; por el otro, el Segundo Workshop en Nutrición Infantil promovido por una empresa del sector.
“Mientras que antes nos ocupábamos de la salud nutricional de los chicos a partir de su nacimiento, hoy se habla de `mil días`, un concepto que se ha adoptado para transmitir la idea que su salud nutricional arranca con la mamá que se embaraza, sigue durante su embarazo y abarca al menos los dos primeros años de vida del bebé”, explica la doctora Adriana Fernández, coordinadora del Simposio Internacional y jefa del Servicio de Nutrición del Hospital de Niños de La Plata, uno de los organizadores de la actividad.
En torno a este concepto englobador, destacados especialistas en Nutrición Materno Infantil de Estados Unidos, Francia, Suecia, México, España y nuestro país disertarán sobre lactancia materna, obesidad infantil, anemia nutricional y alimentación complementaria entre otras temáticas que han convocado a medio millar de especialistas a nuestra ciudad.
Si los nutricionistas enfatizan tanto el hecho de que una correcta nutrición de los niños arranca antes de su gestación es porque cada vez existen más evidencias del impacto que los problemas nutricionales de ellas tienen luego sobre sus bebés. Aunque muchas mujeres saben hoy que deben tomar ácido fólico cuando están buscando un embarazo porque su déficit está relacionado con malformaciones del sistema nervioso central, no son tantas las que tienen en cuenta lo importante que es no llegar al embarazo con sobrepeso u obesidad.
Ocurre que “las embarazadas con sobrepeso presentan mayor riesgo de sufrir hipertensión y diabetes gestacional, un cuadro que tiene efectos tanto sobre ella como en los bebés”, señala la doctora Fernández al explicar que sus hijos “tienen más posibilidades de nacer en forma prematura, pesar más de lo que corresponde y sufrir a largo plazo otras complicaciones de salud”.
No menos determinante resulta la situación nutricional de las madres durante el periodo de lactancia, hoy indicada como la alimentación exclusiva que debe recibir el bebé en sus primeros seis meses de vida. En un momento en que uno de cada seis niños en Argentina nacen de “madres adolescentes, y por tanto también ellas en desarrollo, hay que vigilar también su alimentación porque no es inusual que sufran déficits de hierro y de calcio” señala Fernández al describir un problema que observa con frecuencia en el Hospital.
Otro llamativo cambio de criterio en el campo de la nutrición infantil tiene que ver con la alimentación complementaria, la que se le comienza a dar a los bebés después de los seis meses de vida como complemento a leche de sus mamás.
“Mientras que antes se los tenía a puras papillas durante meses porque se tardaba mucho en darles carnes, pollo, huevos y pescados, en los últimos años se ha visto que introducir antes estos alimentos reduce el riesgo de que desarrollen alergias a ellos”, explica la doctora Gilda Stanco, Master en Nutrición Pediátrica de la Universidad Simón Bolívar y una de las invitadas especiales al Simposio Internacional.
Por la misma causa, “hoy también se desaconseja por completo la leche entera de vaca hasta el primer año de vida”, dado que “además de provocarle a los chicos problemas digestivos, puede producirles alergia cuando la consumen ante de esa edad”, señala la doctora Stanco, quien recomienda reemplazarla por leche materna y, de no ser posible, por “leches de fórmula con MFGM (Membrana del Glóbulo de Grasa Láctea), un componente bioactivo que reduce el riego infecciones y contribuye al desarrollo cognitivo de los bebés”.
Como muchos de sus colegas, la especialista en Nutrición Pediátrica también desaconseja agregar sal o azúcar en las comidas de los bebés. “No las necesitan -dice- y si uno se las da lo que hace es que se acostumbren a ellas y hasta desarrollen cierta adicción”.

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