Sociedad de fomento

Juan Carlos Bermúdez reconoce que “antes la gente se peleaba por colaborar en la sociedad de fomento y hoy no quiere acercarse”. No obstante, recuerda que desde la entidad barrial “se arrancó con una guardería, después se sumó un centro de adultos, que tiene más de 40 años y sigue funcionando, más tarde se amplió a un Centro de Formación Profesional”.
Según dice, “la sociedad de fomento, con su poca capacidad, hace muchas cosas” y enfatiza su malestar por lo que no pueden lograr: “Tenemos una pelea a nivel nacional y provincial por la habilitación de la Biblioteca ‘2 de Abril’, en la que invertimos diez años para obtener la personería jurídica y hoy no tenemos quién se haga cargo del sueldo de dos bibliotecarias que son las que nos exigen para cubrir 20 horas semanales”.

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