Hubo fervor en el cierre de las campañas políticas ante esta elección crucial para México.
Hubo fervor en el cierre de las campañas políticas ante esta elección crucial para México.
PREVÉN UN ESCRUTINIO MUY COMPLICADO

México se somete a prueba en la mayor elección de su historia

Nunca antes se eligieron en forma simultánea tantos cargos, incluyendo el de presidente del país, mientras buscan minimizar posibles irregularidades, ante temores de fraude.

Elecciones federales y locales concurrentes, el posterior recuento de votos y la transmisión de la información forman parte de la compleja maquinaria que será sometida a una dura prueba este domingo en México.
Con 3.406 cargos en disputa, entre ellos el del próximo presidente de México, y con 1,4 millones de funcionarios operando 157.000 mesas de votación, el mecanismo echará a andar para la elección más grande en la historia del país, a la que están llamados a votar 89,1 millones de ciudadanos.
En estas elecciones se disputan la Presidencia el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador, el conservador Ricardo Anaya, el oficialista José Antonio Meade y el independiente Jaime Rodríguez “El Bronco”.

Enorme complejidad
“Estas elecciones son no solo las más grandes, sino también las más complejas en términos de su organización, tanto por las cifras como por el número de cargos”, dijo Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), en medio de dudas sobre un posible fraude, un fantasma que sobrevuela los últimos comicios presidenciales en México.
“Visto el número de cargos en disputa, la intensidad de la contienda política es enorme”, apuntó. Para Córdova, durante el proceso electoral el organismo a su cargo enfrentó los mismos desafíos que se están presentando en los sistemas democráticos en el mundo, como la desinformación y la difusión de noticias falsas.
El punto clave de la elección es la instalación y operación de las mesas de votación única, en las que se sufraga al mismo tiempo por cargos federales y locales en las urnas. Córdova explicó que el 96 % de las mesas que se instalarán en el país son únicas y solamente las de Baja California y Nayarit, estados que no tendrán renovación de ningún poder local, no lo serán.
El hecho de que se disputen tantos cargos demora “el funcionamiento de ciertos programas y retrasa el arranque de la difusión de la información, por ejemplo, del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que se nutre de las actas de casillas”.
“Es decir, el PREP va a ser más ágil, más rápido, pero la información de la que se nutre va a tardar más tiempo en generarse” y este esquema implica que el funcionamiento pleno del programa “ocurrirá más tarde (madrugada del lunes) que en otras elecciones”. Por otra parte, Córdoba señaló que la coincidencia de elecciones, además de tener implicaciones operativas, las tiene de tipo político.

El fantasma del fraude
Lo cierto es que las garantías que las autoridades electorales buscan dar están asociadas al temor de los simpatizantes de Morena, que promueven la candidatura de Andrés Manuel López Obrador de que la compra de votos y las prácticas fraudulentas, vividas en elecciones pasadas, les roben un triunfo que las encuestas les aseguran. El arte de manipular y coaccionar a los votantes es tan viejo como la propia democracia y, aunque las nuevas tecnologías ayudan a vigilar estas prácticas fraudulentas,
México todavía considera legal que los partidos políticos regalen tarjetas con dinero, como parte de la estrategia de campaña. Eso mismo ha ocurrido esta semana, cuando el Instituto Nacional Electoral consideró legales las tarjetas de Ingreso Básico Universal, distribuidas por el equipo de Ricardo Anaya, candidato de la coalición de ‘Por México al Frente’. Los ciudadanos que la recibieron en su buzón podrán disfrutar, si Anaya gana la presidencia, de un pago vitalicio de unos 90 dólares al mes.

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