María Eugenia Vidal durante su discurso en Junín, el lunes pasado.
María Eugenia Vidal durante su discurso en Junín, el lunes pasado.
DESPUÉS DEL DOMINGO 27

Los espacios de poder desde donde el vidalismo piensa su reconfiguración

En distintos ámbitos del oficialismo ya analizan que una derrota electoral los ubicaría en la vereda de la oposición.

María Eugenia Vidal trabaja en pos del milagro electoral. De dar vuelta una elección que surge muy complicada no sólo por el abultado resultado en su favor que obtuvo en las Primarias de agosto Axel Kicillof.
También, porque el cuadro de deterioro social y aumento de la pobreza se agravó, en especial en el Conurbano. Cerca de la Gobernadora se aferran a la esperanza, pero en distintos ámbitos del oficialismo ya analizan el peor escenario, el de una derrota que deposite a Juntos por el Cambio en la vereda de la oposición.
La idea de comenzar la reconstrucción que empiezan a amasar en el PRO todavía tiene que transitar la cita electoral de octubre. Pero frente a un panorama complejo, el futuro parece acercarse a paso redoblado.
No pocos dirigentes imaginan desde dónde pararse para empezar el armado de la nueva oposición bonaerense que seguramente tendrá a la propia Vidal como cabeza visible. La actual gobernadora podría tener importantes resortes de poder que la harían una dirigente ineludible, incluso, para el propio Kicillof si es que el Frente de Todos confirma el resultado de las Primarias.
Uno de esos nichos estará en el Senado. En Juntos por el Cambio sacan cuentas y estiman que podrán quedarse con entre 24 y 25 senadores, un número suficiente para controlar la Cámara alta y evitar una escribanía peronista.
Claro que Vidal antes tendrá que evitar fugas y realizar gestos de contención. Arrancará esa tarea la semana próxima con una visita al Comité Provincia del radicalismo en La Plata. La UCR conoce esas necesidades y está dispuesta a escuchar. Pero no a someterse ni a tolerar destratos como ocurrió en la mayoría del tiempo de la gestión vidalista.
Ya está rodando una advertencia: pese a alguna intención que anda dando vueltas en el Senado, el radicalismo pretendería tener su propia bancada. “Podemos coincidir en un interbloque con el PRO”, señalan. Parecería descartado un bloque único de conducción vidalista.

La reconstrucción
La reconstrucción incluirá potenciar la histórica sintonía con Horacio Rodríguez Larreta. Y, acaso, el posible desembarco de un par de actuales ministros bonaerenses en el equipo porteño. Todo, claro, si el alcalde consigue la reelección. Uno de ellos sería Gustavo Ferrari, actual titular de Justicia que se haría cargo de la cartera homónima en la ciudad de Buenos Aires. Otro nombre en danza es el de Roberto Gigante, ministro de Infraestructura provincial.
Vidal imagina un posmacrismo junto a Larreta -su antiguo jefe-, Martín Lousteau y los radicales Alfredo Cornejo y Gerardo Morales, triunfadores en sus provincias. Todo dependerá, además, de si Macri en caso de ser derrotado, opta por un repliegue político o si en cambio busca plantarse como el máximo referente opositor.
El esquema vidalista incluye algún resorte de poder en la Cámara de Diputados de la Nación, donde la mandataria intentará que Cristian Ritondo presida el bloque del PRO.

¿Habrá algunos otros espacios para el refugio de dirigentes vidalistas?
Uno de los distritos apuntados es Mar del Plata, pero el plan requiere de un insumo básico: que Guillermo Montenegro logre consagrarse intendente. La tarea parece difícil, aunque no imposible.
Vidal ha sido el principal sostén de Montenegro y La Feliz es, además, una vidriera taquillera que excede los límites bonaerenses.
Hay otro factor de poder clave en la Provincia que quedará, pase lo que pase en la elección, en poder del vidalismo: la Procuración de la Corte a cargo de Julio Conte Grand. Está en pleno desarrollo una ofensiva del peronismo para que el funcionario dé un paso al costado si Kicillof gana el domingo 27. Por ahora, se dice que Conte Grand piensa resistir esos embates. Pero nadie descarta que una eventual salida del alto funcionario se transforme en prenda de negociación en la posible transición que deban ensayar en pocas semanas más el candidato del Frente de Todos y la actual Gobernadora.

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