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ALERTA POR PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS

¿Cómo cuidar la salud ante los bruscos vaivenes en el clima en nuestra ciudad?

La diferencia de hasta 30º registrada en apenas quince días obliga a estar alerta y ser previsor, advierten los médicos. Disfonías, tos, congestión nasal, rinitis, bronquitis, faringitis, son algunos de los principales cuadros en los nosocomios locales.

Disfonías, tos, congestión nasal, rinitis, bronquitis, faringitis... Los abruptos cambios de temperatura de este invierno atípico están dejando un tendal de cuadros respiratorios. Y es que más allá de las variaciones diarias, en apenas quince días se ha registrado un salto térmico de más de 30 grados que amenaza con continuar.
Desde la guardia del hospital de nuestra ciudad reconocen estar atendiendo por estos días un creciente número de consultas por patologías asociadas a la dificultad del organismo para adaptarse a los repentinos cambios meteorológicos, pero también a un fenómeno consecuente: el uso desmedido de equipos de refrigeración.
Sucede que si bien las vías aéreas poseen un mecanismo natural para regular la temperatura del aire que respiramos, “los cambios abruptos de temperatura (ya sea de un ambiente o de un momento a otro) no le dan tiempo para adaptarse y favorecen procesos inflamatorios que pueden ser infecciosos o no”, explican los especialistas.
Con síntomas similares, el hecho de que un cuadro resulte o no infeccioso depende de una cuestión de susceptibilidad individual. Y es que los cambios repentinos de temperatura hacen que el equilibrio de la flora bucal o de la faringe se rompa y que gérmenes que viven con nosotros en las vías respiratorias puedan dar lugar a una infección.
Y dado que gran parte de los cuadros respiratorios que se observan por estos días tiene que ver con un uso incorrecto de los equipos de aire acondicionado, los médicos recomiendan tener con ellos especial precaución.

Cuidados con el aire

Para disminuir el riesgo de enfermarse con los sistemas de refrigeración ambiental, es recomendable programarlos entre los 23 y los 24 grados de temperatura. Esto garantiza además que no se produzca un cambio abrupto de clima al ingresar o salir de un ambiente refrigerado.
En aquellos casos donde el manejo de los equipos está fuera de nuestro alcance, una buena alternativa consiste en evitar ubicarse frente al torrente de aire y cuidar que el paso de un ambiente muy refrigerado al exterior sea paulatino.
También es importante fijarse que los equipos que instalamos en casa posean sistemas de humidificación del aire para evitar la sequedad de las mucosas nasales, una de las causas que disparan los cuadros respiratorios. Y no olvidarse de limpiar los filtros con regularidad; porque de otro modo, los aires acondicionados se convierten en una suerte de dispersores de gérmenes en el ambiente.

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