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LA CASA BLANCA Y LOS REPUBLICANOS DEBEN ACORDAR EN 48 HORAS

EE.UU. queda al borde del "cierre" y el default del gobierno federal

Los representantes aprobaron un presupuesto con pocas chances de prosperar en la Cámara Alta ya que suspende por un año la reforma sanitaria de Obama.

A 48 horas del llamado "cierre de gobierno" estadounidense, la Cámara de Representantes liderada por la oposición desafió a la Casa Blanca al aprobar ayer un presupuesto contrario a la reforma de salud oficialista y, por ende, sin posibilidades reales de ser ratificado en el Senado.
Tras un maratónico sábado de reuniones a puerta cerrada y debates en la Cámara Baja, los congresistas republicanos aprobaron por estrecha mayoría ayer un proyecto de ley presupuestario, pese a que los demócratas en el Senado y hasta el presidente Barack Obama habían advertido que lo rechazarían.
Con su decisión, la Cámara Baja estadounidense desestimó la campaña de presión pública dirigida por el propio Obama para aprobar un presupuesto nacional antes de que se agoten los fondos para financiar las actividades y programas del gobierno federal y comience el temido "cierre", estimado para el próximo martes.
"Quiero que el pueblo estadounidense sepa que los republicanos están cerrando el gobierno. Y lo están haciendo a propósito", denunció desde su banca en la Cámara Baja la demócrata Donna Edwards.
Si la Casa Blanca y la oposición republicana no llegan a un acuerdo en las próximas 48 horas, el gobierno federal de Estados Unidos se verá forzado a una suspensión parcial de sus actividades y programas por primera vez en 17 años. Esto significaría mandar a sus casas durante el tiempo que dure el "cierre" a unos 800.000 funcionarios y podría costarle al Estado.
El plan aprobado de los republicanos sienta las bases para evitar el cierre del gobierno al extender los fondos para las actividades no esenciales hasta el 15 de diciembre. Pero lo hace a través de dos enmiendas ya declaradas inaceptables por los demócratas. La primera retrasaría un año la aplicación de la reforma de salud, uno de los mayores logros del primer mandato de Obama, mientras que la segunda eliminaría un impuesto del 2,3% sobre los equipos médicos que creó esa misma reforma en 2010. 

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