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El "profe" Leopoldo junto a los más pequeños.
UBICADA EN AVENIDA DE CIRCUNVALACIÓN Y SAN MARTÍN

Escuela Hípica Quirón: Quince años de pasión y crecimiento

El director y entrenador Leopoldo Piegari se refirió a la actualidad del proyecto, habló de las competencias que se avecinan y elogió el nivel de sus alumnos. "Este es un deporte muy lindo, que requiere de mucho esfuerzo y concentración", remarcó.

Leopoldo Piegari es entrenador desde los catorce años, tiene 44 y hace quince que fundó su propio proyecto. Se trata de la Escuela Hípica "Quirón", un espacio de contención y aprendizaje donde los chicos se conectan con los caballos de una manera especial.
En la mitología griega, Quirón era un hombre que amaba tanto a los caballos que termina transformándose en un centauro. Eso dicen. Y esta historia se trata un poco de eso, de relacionarse con el caballo de una manera afectiva, de respecto, de intercambiar cualidades y compartir las exigencias.

En un año quizás lo básico se pueda aprender, el resto quizás es un poco más lerdo. Pero, los resultados, cuando aparecen, generan mucha alegría en todos.

Hoy la escuela tiene su sede en Avenida Circunvalación y San Martín, ahí cerquita de El Carpincho. El predio es simple. Hay árboles, sombra, vallas y animales dispuestos a cabalgar y saltar; y a generar momentos únicos repletos de coraje y adrenalina.

- ¿Cómo podrías describir la actualidad de la escuela?
- Bien, quizás la situación económica no sea la ideal pero por suerte tenemos muchos chicos que están muy entusiasmados. Estamos dictando clases todos los días y en la medida de lo posible también estamos participando de torneos importantes. Intervenimos en las competencias regionales, vamos en el verano a un torneo importante que se hace en Mar del Plata, venimos de competir en Rosario y ahora nos estamos por ir a Córdoba. Así que bien. Siempre depende mucho de cómo está la situación económica, porque los costos de los viajes han aumentado y se complica un poco cuando las distancias son largas.

- ¿Qué condiciones y requisitos debe presentar la persona que se quiere sumar?
- Principalmente que se sienta atraído por esta actividad. A partir de los cinco años ya se pueden tomar clases, no hay límites de edad y desde el aspecto físico yo les pido que no tengan un problema de columna muy grave. Después no hay mayores inconvenientes, pueden venir y probar.

- ¿Quiénes son hoy los mejores exponentes de la Escuela Quirón?
- Francina Bozzini y Carolina Aragone vienen teniendo muy buenas actuaciones. Entrenan con mucha seriedad y además tienen un fuerte apoyo de sus padres, algo que también siempre es importante. Francina tiene 13 y Carolina tiene 15. Ellas empezaron de muy chicas, a los cinco años, más o menos, y hoy están disfrutando de los resultados.

- ¿De qué se trata el aprendizaje?
- Este es un deporte lerdo para aprender y mucho más si el objetivo es saltar cada vez más alto. En un año quizás lo básico se pueda aprender pero el resto es un poco más lerdo. Pero los resultados cuando aparecen generan mucha alegría en todos. También es importante el caballo, lógicamente, puede haber un buen jinete pero el caballo por ahí no acompaña tanto. Yo siempre lo comparo con correr un auto. El piloto puede ser bueno pero si el motor del auto no es bueno a la larga no llegas.

- ¿Cómo trabajas con los caballos?
- En realidad los que trabajan son los alumnos, los chicos. Si hay alguna dificultad trato de arreglarla pero si no son ellos los que establecen el vínculo.

- ¿Dónde está la adrenalina?
- Tiene muchos momentos. Cuando uno entra a la pista en algún concurso es un momento muy especial. Cuando una salta una o dos vallas y se da cuenta que el caballo está bien ese también es un momento muy lindo. Después está la superación de uno, de querer saltar más alto. También existe una especie de miedo, no sé cómo podría llamarlo, de temor a caernos. En realidad todos los que hemos practicado este deporte sabemos que un golpecito siempre nos hemos dado. Se toman precauciones, protección como chalecos y cascos, pero siempre puede pasar. Inclusive a veces no saltás pero igual te podés caer. Por eso siempre digo que los riesgos están y que hay que estar preparados. Pero volviendo a la pregunta, la satisfacción más grande pasa por disfrutar de un circuito.

- ¿Se puede decir que se establece un relación especial con el animal?
- Sí, es muy lindo. Incluso cuando se compite en un torneo de mucho nivel el jinete tiene que conocer mucho al caballo. Tiene que conocer los defectos y las virtudes del animal; y también cómo adaptarse a los distintos momentos del recorrido. La realidad es que es un deporte muy lindo, que requiere de mucho esfuerzo y concentración; pero cuando se dan los resultados uno se da cuenta que valió la pena.

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