Campo sembrado con soja de primera, en Junín.
Campo sembrado con soja de primera, en Junín.
PANORAMA AGRÍCOLA

Las lluvias permitieron una mejora generalizada en los cultivos de verano

En el caso de la soja, las labores de implantación tuvieron un progreso de 7,7 puntos porcentuales durante la semana, con lo que ya se cubrió el 51,7% de las 17,3 millones de hectáreas de superficie proyectadas para el cultivo.

Los distintos cultivos de verano -soja y maíz- registraron en las últimas semanas una mejoría generalizada por las lluvias caídas en diversas zonas productivas, lo que se tradujo en la existencia de una óptima humedad en los suelos, según el nuevo informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En el caso de la oleaginosa, las labores de implantación tuvieron un progreso de 7,7 puntos porcentuales (pp) durante la semana, con lo que ya se cubrió el 51,7% de las 17,3 millones de hectáreas de superficie proyectadas para el cultivo.

Según la BCBA, la incorporación de los planteos de primera ya casi finalizó, mientras que los de segunda, "salvo excepciones sobre el norte entrerriano por excesos hídricos, ha resultado en un establecimiento óptimo". Asimismo, marcó que "las óptimas condiciones de humedad encuentran al 98 % de la soja implantada con una condición de cultivo de normal a excelente".

Por su parte, la siembra del maíz avanzó 8 pp durante los últimos siete días y se alcanzó a cubrir el 40,3% de las 7,1 millones de hectáreas previstas para el cereal.

La entidad bursátil destacó que el 36% del maíz implantado se encuentra en una condición entre buena a excelente a pesar de "los excesos hídricos en Entre Ríos y el sur de Buenos Aires que afectaron en casos puntuales la implantación".

En cuanto a la cosecha de trigo, la recolección progresó 11,8 pp, y ya avanzó sobre el 48,2% de las 5,6 millones de hectáreas aptas, obteniendo un rinde promedio de 23,5 quintales por hectárea (qq/ha) y unas 6,35 millones de toneladas acumuladas hasta el momento.

Si bien "se sostienen los buenos resultados en los rendimientos en los núcleos norte y sur", todavía hay incertidumbre respecto a la productiva que se pueda obtener en la región agrícola sur, cuestión por la cual la entidad mantuvo la estimación de producción en 14,7 millones de toneladas.

Por último, se dio por finalizada la siembra de girasol con 1,85 millones de hectáreas implantadas con una mejora generalizada en la condición del cultivo por la buena disponibilidad de humedad.

Un “Niño” fuerte

Las lluvias que se esperan hasta marzo del año próximo se intensificarán, por lo que el fenómeno de la corriente del Niño será “fuerte”, indicó el último análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que aseguró que “la campaña 2023/24 comienza con una marcada recuperación hídrica y se aleja del desastre de hace un año atrás”.

El informe de la BCR indicó que los cultivos tardíos tendrían cubiertas sus necesidades hídricas, y que “se prevé que El Niño continúe durante el verano del hemisferio sur y hasta abril/junio (del 2024) con una probabilidad del 62%”. Además, puntualizó que “lo que se observa es una recuperación notable en las condiciones de los suelos que permiten apuntalar una producción de 50 millones de toneladas en soja y de 56 millones en maíz”.

“Incluso, en el sector se empieza a sentir optimismo y con estos pronósticos aspiran a rendimientos superadores. Pero aún hay zonas que están lejos de una recuperación y mantienen niveles de reservas escasas o sequía como parte del norte y sudoeste bonaerense, norte de Santiago del Estero, Chaco y Salta”, remarcó el jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, Cristian Russo.

El analista indicó que “vuelve a desconcertar el fenómeno del Pacífico mostrando una variabilidad poco común”, y afirmó que, “ahora, hay una probabilidad superior al 55% de que persista al menos un Niño fuerte durante el trimestre enero/marzo de 2024”.

“Pasó de muy fuerte a fuerte, de fuerte a moderado y ahora vuelve a subir”, señaló Russo, quien recordó que, antes de julio, el pronóstico era de un “Niño muy fuerte, o súper Niño”, pero a comienzos de ese mes “pasó a ser un Niño fuerte”.

A finales de octubre, esa perspectiva cambió a “Niño moderado” pero -indicó- "las condiciones han vuelto a cambiar para el verano 2024, período en el que se define la campaña gruesa nacional".

“Las lluvias vinieron muy bien para la soja y el maíz. El trigo está finalizando su ciclo y ya no necesita agua. También ayuda para la siembra de soja de soja y para las pasturas”, afirmó Rosana Franco, presidenta de la Filial Junín de la Federación Agraria Argentina. Y agregó: “Es bueno un Niño fuerte porque la soja y el maíz necesitan agua y calor. Esperemos que no vengan tormentas agresivas (piedras, viento). Las pasturas también requieren agua y los pastos naturales”.

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