El Hospital Interzonal General de Agudos es uno de los ejes del sistema sanitario local y regional.
El Hospital Interzonal General de Agudos es uno de los ejes del sistema sanitario local y regional.
DESTACAN LA CALIDAD DE LOS PROFESIONALES Y LA INFRAESTRUCTURA

Pese a la crisis, Junín sigue consolidándose como polo sanitario de referencia en la Región

Referentes del sector consideraron que los servicios de salud se convirtieron en "uno de los ejes principales de la economía de la ciudad" y representan hoy una de las principales fuentes de trabajo. No obstante, advirtieron que la actividad "no está ajena" a los problemas económicos de escala nacional y se plantean desafíos a la continuidad de su crecimiento en el mediano plazo.

La ciudad de Junín continúa afianzándose como polo sanitario, tanto a nivel regional como incluso a escala provincial. Se trata de una percepción de la realidad que une a la amplia mayoría de los representantes del sector, tanto en el plano público como privado.

La visión no cambia a pesar de la crisis económica que vive el país, aunque, al mismo tiempo, referentes de la actividad sanitaria local coinciden en que los indicadores negativos podrían afectar los planes de crecimiento y desarrollo, a mediano plazo.

"Los servicios de salud representan uno de los ejes principales de la economía de la ciudad, no sólo por el volumen de personas que vienen a atenderse, sino porque la prestación de la atención de la salud demanda una gran mano de obra", sostuvo Héctor Azil, secretario general de la seccional Junín de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa), a la vez que subrayó que existen hoy más de 2.000 trabajadores directos en el sector, sin contabilizar profesionales y servicios anexos. 

"Todo este movimiento configura una economía muy potente, tanto local como regional, que todavía no ha sido dimensionada adecuadamente", insistió el dirigente.

Buena parte de la responsabilidad de la expansión que ha logrado el sector sanitario juninense se atribuye a los actores privados, que se afianzaron hasta desarrollar un nivel de prestación equiparable con el de las principales ciudades del país.

En tal sentido, desde la Clínica La Pequeña Familia aportaron que las prestaciones sanitarias se posicionan como "uno de los valores agregados de la ciudad", ya que "por el trabajo que se viene realizando desde hace años, se ha convertido en un polo de referencia a nivel regional", según definió Javier Pepa, director adjunto de la institución.

Sin embargo, en comunicación con Democracia, el directivo consideró que "el sistema de salud privado no es ajeno a la crisis económica que ha afectado a distintos centros sanitarios de la región" y dejó abierta la posibilidad de la situación se complique en el mediano plazo.

Su postura coincide con la de Gabriel Erbiti, director médico de la Clínica Centro, quien no dudó en destacar que "Junín, desde hace varios años, se transformó en un polo sanitario de atracción, tanto para el Noroeste de la Provincia como el sur de Santa Fe".

A la hora de exponer sus argumentos, remarcó que en la ciudad "funciona un subsector privado muy fuerte, con profesionales que están a la altura de cualquier lugar de Buenos Aires y una infraestructura que no tiene nada que envidiar a los centros médicos de las grandes ciudades del país".

"Posiblemente, la diferencia esté en el caudal de pacientes que existe en Buenos Aires, pero sin dudas Junín aparece también como un sitio atractivo para profesionales que buscan salir de los grandes centros urbanos y encuentran aquí un lugar con las condiciones adecuadas para desarrollar la profesión", expresó Erbiti.

Por su parte, Luis Linguido, presidente del Directorio del Sanatorio Junín, aseguró a Democracia que "hoy, en Junín, se realizan prácticamente todos los procedimientos médicos que encontramos en cualquier parte del país o el mundo. Tenemos la tecnología, el recurso humano y el conocimiento.

"Podríamos mencionar a Rosario, Capital Federal, La Plata o Bahía Blanca como centros de referencia y decir que estamos al nivel de cualquiera de ellos, en lo que tiene que ver con tecnología y capacidad profesional", insistió. Y añadió: "Más allá de la situación del país, Junín siempre ha sido un centro de referencia y apostó a contar con la tecnología y la calidad médica adecuadas".

Problemas a "mediano plazo"

Aun posicionado como engranaje estratégico del entramado socioeconómico local, el sector de servicios de salud privado se enfrenta a un contexto económico poco favorable, así como también a problemas devenidos de la propia política de organización del sistema sanitario.

Uno de los obstáculos más complejos que observan los directivos de las clínicas juninenses es el hecho de que la capacidad financiera de las firmas no siempre crece al ritmo de la inflación de costos, principalmente de la fuerza laboral y los insumos dolarizados.

"Se está notando la crisis del sector privado de la salud y es algo que preocupa", admitió Pepa, quien trazó un panorama de baja certidumbre "en el mediano plazo", si las condiciones actuales no mejoran en los próximos años. No obstante, sobre la situación actual de La Pequeña Familia, que alcanza una trayectoria de 28 años, aclaró que se encuentra "administrativamente sólida".

"Como institución, la Clínica está administrativamente sólida, por supuesto que se quisiera contar con mayores recursos para emprender proyectos de crecimiento para los cuales estamos preparados, pero el contexto actual le ponen un freno", insistió. 

"El desafío será entonces sostener fuentes de trabajo, proyectos de crecimiento y renovar la tecnología. Estamos inmersos en un país en crisis y, por supuesto, el sector de la salud no puede estar aislado", resumió.

Para Linguido, de Sanatorio Junín, "la situación actual económico-financiera de cualquier institución de salud es compleja, porque los costos aumentan". Erbiti, de Clínica Centro, también subrayó que "es una etapa complicada para el subsector privado de la salud, pero es una realidad que atañe a todo el país".

Desde su óptica, a los inconvenientes de índole económica se agregan otros, que tienen su raíz en el diseño político de la arquitectura del sistema de salud, y que el Interior bonaerense los padece con gravedad aumentada.

Estas dificultades encontrarían su origen en una distorsión de la relación entre carga horaria de trabajo y honorarios en especialidades consideradas críticas, como Guardias, Clínica Médica o Pediatría.

Las consecuencias las sufren hoy las estructuras de los centros médicos, al no contar con la disponibilidad de profesionales para cubrir dichos puestos.

"Hay especialidades más sacrificadas, las que están en la trinchera, como Clínica o Pediatría, que son las menos reconocidas económicamente, lo que hace que haya un déficit de profesionales en esas Guardias", advirtió. 

Similar es la opinión de Linguido, quien indicó que "a pesar de que salen muchos profesionales de la universidad, se está volviendo difícil lograr la disponibilidad de médicos para coberturas de ciertas especialidades básicas, como Pediatría o Clínica Médica". 

¿Qué pasa en el sector público?

Además del sector privado fuertemente consolidado, el sistema sanitario de Junín también sobresale en el ámbito de lo público, con la presencia del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) "Dr. Abraham Piñeyro", de administración provincial, con un amplio espectro geográfico de alcance.

"Nuestro hospital sigue siendo un faro en cuanto a salud, tanto para subsistema público como privado, ya que concurre gente no sólo de la Región Sanitaria III, a la cual pertenecemos, sino también de la Región Sanitaria X -con sede en Chivilcoy, que abarca distritos como Bragado y Alberti-, la Región Sanitaria II -con sede en Pehuajó, que alcanza a comunas como 9 de Julio, Carlos Casares o Carlos Tejedor- y a veces hasta de provincias vecinas, como de La Pampa o Santa Fe", resaltó a Democracia Sebastián Meneses, director ejecutivo del HIGA.

El rol estratégico de contención social con perspectiva regional, desde la óptica del directivo, se vio ratificado en los meses más críticos de la pandemia de Covid-19. "Hay que tener en cuenta que, en la pandemia, fue el único efector sanitario público que estuvo disponible 24 (horas) por 7 (días). La capacidad de respuesta es altísima", afirmó. 

La importancia del HIGA para la estructura sanitaria de Junín es tal que concentra una proporción importante del recurso humano de la ciudad. Así, con casi 1.000 personas prestando servicios, se consolida como el segundo empleador más importante, después del Municipio.

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