Al comienzo eran seis mamás y ahora ya son veintiocho.
Al comienzo eran seis mamás y ahora ya son veintiocho.
EN BUSCA DEL CENTRO RECREATIVO INTEGRADO

Las “Mamás especiales de Rojas”, unidas por la felicidad de sus hijos

El grupo de 28 mujeres, madres de chicos con diversas discapacidades, se creó en el año 2015 con el objetivo de generar nuevos espacios de inclusión y recreación para los jóvenes. En diálogo con Democracia, detallaron su actividad e hicieron hincapié en la solidaridad que caracteriza a la comunidad rojense.

Que los chicos crezcan con una sonrisa, que disfruten de los pequeños momentos que acarician el alma y que generen vínculos sanos fuera del ámbito familiar, es el deseo de toda mamá para con sus hijos. En el marco de la búsqueda de algo tan complejo como lo es la felicidad, las madres de niños y jóvenes rojenses con diversas discapacidades y edades se reunieron con el fin de tener un espacio físico donde los chicos puedan hacer distintas actividades recreativas los fines de semana.
En diálogo con Democracia, y en representación de todo el grupo de madres, Gabriela Azzaretti contó cómo surgió la iniciativa de agruparse y cuáles son sus objetivos a cumplir, además de crear un Centro Recreativo Integrado. Se refirió a la importancia de la inclusión y destacó el trabajo de los profesionales que trabajan con los hijos de este grupo de “mamás especiales”.

-¿Cómo nace la idea de agruparse las mamás de chicos con discapacidad y con qué fines?
-Comenzamos a reunirnos en el año 2015, al principio éramos seis mamás y hoy ya somos veintiocho. Por lo general, el contacto lo mantenemos, por Facebook, a través de esta red social se fueron sumando muchas madres y también nos vamos comunicando por el grupo de Whatsapp porque nos cuesta mucho combinar horarios para encontrarnos. La idea de juntarnos surge porque notábamos que teníamos la necesidad de que haya espacios de recreación para nuestros hijos los fines de semana. Durante la semana los chicos están en instituciones educativas, están en la Escuela Nº501, en el Centro de Día, en el Taller Protegido.Rojas tiene espacios de estimulación temprana para los bebés, es decir, estamos muy bien cubiertos. De hecho, los profesionales de Rojas están muy bien capacitados y nuestros hijos pueden ir a diferentes terapias, a la fonoaudióloga, a la psicóloga y demás. Allí ellos están estimulados y pueden progresar, pero ¿Qué pasa los días sábados y domingos?¿Dónde pueden disfrutar actividades y compartir espacios de ocio nuestros hijos? Por qué no hay espacios de recreación para ellos, entonces cada uno se queda en su casa, y se empiezan a generar pequeñas islas. Así surge la idea de crear un Centro Recreativo Integrado.Nos juntamos con la necesidad de que nuestros hijos puedan disfrutar.

-¿Qué actividades hacen hoy para alcanzar el objetivo?
-En 2015 comenzamos con la “Primavera Especial”, en ese momento alquilamos un club, hicimos espectáculos con artistas y fue abierto a la comunidad. A ese primer evento fueron pocas familias, pero el año pasado hicimos el “Día del Niño Especial” y se acercaron unas 300 personas; hubo mucha colaboración del pueblo, donaron las facturas, fueron payasos, nos prestaron el inflable, desde el club, y fue un éxito. A partir de ahí nos fortalecimos, ese evento nos motivó mucho para seguir.

-¿Qué características debería tener el Centro Recreativo Integrado y cómo van las gestiones?
-Hoy por hoy, principalmente, planteamos la necesidad de buscar espacios cerrados porque hay síndromes en los que los chicos empiezan a caminar y se van, es difícil tenerlos, entonces necesitamos un espacio cerrado pero a la vez al aire libre. Dios nos bendijo con cuatro espacios que ya hemos conseguido: tres clubes y una quinta que nos van a prestar para llevar a cabo estas actividades. La idea sería ir dos horas los sábados y dos horas los domingos, queremos tener colaboradores para realizar actividades de cocina, de baile, de arte, etcétera y que cada uno haga lo que está dentro de sus posibilidades. En los próximos días nos vamos a reunir para conocernos todas las mamis y después del Día de la madre arrancaríamos con las actividades. Tenemos mucho apoyo por parte de la sociedad y, sobre todo, el apoyo absoluto de Daniela Amichetti, titular de la Dirección de Discapacidad y Tercera Edad, ella nos motiva para que avancemos.

-Además de las reuniones para generar espacios para sus hijos y demás, el grupo debe ser de mucha contención entre ustedes también, como madres y como mujeres…
-Totalmente. La contención entre nosotras es fundamental. A través de nuestro grupo de Whatsapp nos vamos poniendo al tanto acerca de las necesidades de nuestros hijos pero también de las nuestras. Habíamos empezado a salir una vez al mes las mamás solas, eso nos hacía muy bien, poder compartir nuestras vivencias, somos mujeres que necesitamos también hablar de otros temas que no sean nuestros hijos, porque llega un momento en que una se encuentra aislada, entonces compartir una cena es muy gratificante, hablamos de otros temas y eso nos hace bien.

-¿Qué discapacidades tienen los chicos y cómo es el vínculo con otros compañeros?
-La más chiquita de todas tiene un año y la más grande tiene 30 años. Hay de todas las edades, hay chicos con TGD, autismo, parálisis cerebral, hidrocefalia, microcefalia, Síndrome de Down, y otras patologías, algunos más y otros menos integrados. Hoy por hoy, gracias a Dios, ya no se esconden más a los chicos, es muy importante poder incluirlos, todos podemos aportar nuestro granito de arena para que nuestros hijos especiales, nuestras vidas, tengan un lugar. Siempre decimos que la inclusión empieza en la familia, los padres son los que enseñan cómo es incluir a un niño especial, desde el respeto y la solidaridad. Acá tenemos el ejemplo de Joaquín (14), uno de los chicos, él siempre fue a la escuela San José, ahora va a la escuela secundaria, y va integrado fundamentalmente gracias a los compañeros, que lo apoyaron siempre, hoy puede compartir horas en el san José y en la Escuela Nº 501. Joaquín ha roto todos los esquemas habidos y por haber, porque los compañeros no tienen prejuicios, lo llaman, él se hamaca y los compañeros lo hamacan, te conmueve verlo, porque tiene 14 años y esa edad es muy complicada. Otra de las nenas tiene parálisis cerebral y sus compañeritas del jardín la aman. Todos los casos son diferentes.

-¿Cuál es el deseo que tienen como mamás?

-A nosotras nos sorprende el pueblo solidario, nuestro mayor desafío es poner en práctica lo que soñamos todos estos años, dentro de quince días vamos a ver qué sale. Por otro lado, el mayor sueño es tener un espacio propio adaptado a nuestros hijos, por el momento estamos felices, queremos ver a nuestros chicos disfrutar.

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