Cárceles y comisarías están saturadas de presos que en su mayoría aún no tienen condena.
Cárceles y comisarías están saturadas de presos que en su mayoría aún no tienen condena.
CRISIS DEL SISTEMA PENAL

Las cárceles, al borde del colapso

El informe anual de la Comisión Provincial por la Memoria señala que hay “récord de detenidos, hacinamiento, tortura y muerte” en comisarías y prisiones provinciales.

En las cárceles y comisarías bonaerenses se vive una situación récord de hacinamiento de presos, sobrepoblación, malas condiciones de alojamiento, riesgo sanitario y ocurren casos de torturas y muertes violentas. Así lo señala un crítico informe elaborado por la Comisión Provincial por la Memoria que fue presentado en el Senado bonaerense por las autoridades del organismo de Derechos Humanos.
Allí se reveló que sólo en 2017 hubo 40 mil detenciones en operativos callejeros, el 90% de las cuales fueron sin orden judicial y por “causa armadas y fraguadas”. Esto da cuenta de que el endurecimiento de las políticas de seguridad del gobierno de María Eugenia Vidal “es mayor que en el gobierno de Carlos Ruckauf”, definió el organismo de derechos humanos. Además, el relevamiento denunció que la superpoblación de detenidos en comisarías asciende al 200%, mientras que en las cárceles llega al 91%, donde la cantidad de personas con tuberculosis se incrementó de 187 a 436 al cabo de un año.
“La Gobernación puso 12 mil policías más en la calle para la seguridad, pero esto genera más inseguridad. Se vuelca el presupuesto en seguridad, cuando debiera ser destinado a la salud y educación de los niños y niñas”, definió el titular de ese organismo, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, durante la presentación del informe que tuvo lugar en la Legislatura provincial.

Números fuertes
En el territorio bonaerense hay 100 mil policías y solo el año pasado se detuvo durante operativos en la vía pública a 39.765 personas, el 10% con orden judicial previa y el 90% restante sin intervención de un fiscal y bajo los presuntos delitos de flagrancia y resistencia a la autoridad. “Son causas armadas y fraguadas”, denunció el secretario de la CPM Roberto Cipriano García, durante la lectura del texto.
Además, el sistema penitenciario registró un récord de detenidos: de 38 mil en 2016 pasó a 43.000 en 2017. De estos, 38.500 se alojaban en cárceles y alcaidías que cuentan apenas con 20 mil plazas, lo que habla de una superpoblación del 91%. El resto está en comisarías, donde la superpoblación es del 200%. En estas dependencias policiales murieron 22 personas mientras que 134 lo hicieron en penales.
Las críticas también llegaron al Poder Judicial. El 54% de los detenidos se encuentra con prisión preventiva y “el juicio abreviado o acuerdo extorsivo de penas se ha convertido en la regla: son el 75% de las sentencias”. “Los jueces realizaron 600 visitas (a lugares de encierro) y solo en la mitad se habló con los detenidos, es decir que (los magistrados) construyen sus informes con el relato policial”.

Más muertes
Además, el año pasado se registraron en la provincia 121 casos de muertes por las fuerzas de seguridad, 11 más que en 2016. Más del 70% de ellos, en circunstancias ajenas a la función policial en servicios. Catorce de esas muertes fueron de menores de 18 años y doce fueron femicidios de agentes contra sus parejas.
En su relevamiento de casos de torturas, la CPM relevó que hubo 16.300 casos de agravamientos de las condiciones de detención y 589 testimonios que dieron cuenta de 2800 situaciones de tortura por golpizas y otros métodos.

Mujeres y niños
En el caso de la población de mujeres detenidas, la cantidad aumentó en 1436 casos, el 60% está con prisión preventiva y todas “tienen menores accesos a sus derechos, lo cual habla de que en el sistema se impone el patriarcado”, evaluó García durante la presentación del documento en la Legislatura bonaerense.
La situación de la niñez también es “de gravedad”. Para evidenciarlo, bastó con mencionar que el 0,3% del presupuesto provincial está dirigido a la infancia, mientras que el 9% a seguridad. Once veces más para patrulleros, policías, armas. Hay 1424 chicos y chicas privados de su libertad, 660 en centros de recepción y el resto en comisarías y otros centros de encierro.
Para le CPM, estas “violaciones graves” a los derechos humanos “no son hechos episódicos sino que responden a lógicas institucionales” que, “garantizan impunidad” a las fuerzas de seguridad. El organismo criticó el “apagón informativo” del Estado provincial que “brindó escasa o nula información” para la elaboración de ese informe.

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