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SEGÚN UN DOCUMENTO DE LA COMISIÓN EPISCOPAL PASTORAL CARCELARIA

Iglesia advierte que es "simplista" bajar la edad de imputabilidad

Aseguró que la estructura del sistema penitenciario es "obsoleta" y que "la realidad de la droga, el narcotráfico, está tocando todos los estamentos de la sociedad".

La Iglesia reclamó ayer ir a las "causas" que originan la situación de inseguridad y violencia en el país, al advertir que bajar la edad de imputabilidad, elevar las penas y perseguir a los adictos es una posición "simplista y superficial" para abordar esta problemática.
La Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria aseguró que la estructura del sistema penitenciario es "obsoleta" y alertó que los códigos de faltas y convivencia derivan en "actitudes discriminatorias", y en muchos casos en "abuso de la autoridades cedida a la policía y organismos de seguridad".
"Es una posición simplista y superficial, tratar el tema de la inseguridad, desde las consecuencias de la violencia y el delito, poniendo la mirada al final de los hechos", subrayó en un comunicado.
"No se puede poner la mirada al final del camino, en la cárcel, las condenas, bajar la imputabilidad, elevar las penas, perseguir a los adictos. Es necesario ir a las causas, a lo que origina toda la situación de inseguridad y violencia", agregó en el texto con la firma del secretario ejecutivo, sacerdote Javier Ladrón de Guevara.
La Pastoral Carcelaria sostuvo que "la realidad de la droga, el narcotráfico, está tocando todos los estamentos de la sociedad, desde el poder político, las estructuras del Estado, la Justicia, los ámbitos de la educación, la vida de los barrios, la familia, la juventud, el trabajo".
"El sistema penitenciario es superado permanentemente ya que no ayuda a las personas a encontrar sentido a su vida, por falta de políticas penitenciarias claras, estables e interdisciplinar, al servicio del privado de libertad", afirmó.
"Por esto, su estructura queda obsoleta, no se encuentra personal, ni se contrata personal para un bien común, y este ámbito que debería ser un bien público, termina manejado políticamente, salpicado por el poder, intereses egoístas, corrupción, creyendo que una reforma del Código Penal puede sanar la situación", advirtió.
La Iglesia exigió que la reforma del Código Penal no quede sujeta a "situaciones coyunturales, inseguridad, intereses políticos y manipulación de los medios de comunicación y beneficios económicos de algunos" y pidió que también se busquen "alternativas a la cárcel, que sanen, incluyan, integren y comprometan a toda la sociedad". 

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