Jorge Rodrigo
Jorge Rodrigo "La Hiena" Barrios saluda al público asistente a la velada que marco su triunfal regreso al ring, en la madrugada de ayer en Villa María de Río Seco (Córdoba).
BOXEÓ LUEGO DE OCHO AÑOS Y TRIUNFÓ

"La Hiena" Barrios volvió al ring y ganó tras estar detenido en Junín y en otras cárceles

El púgil de Tigre, sin su histórico manager Mario Arano en su equipo, noqueó al brasileño Adailton de Jesús, en Río Seco, Córdoba.

Después de ocho años fuera del ring -de los que casi tres y medio estuvo preso por atropellar y matar en 2010 a Yamila González, una joven de 20 años embarazada-, Jorge "la Hiena" Barrios volvió en la madrugada de ayer al boxeo y venció al brasileño Adailton De Jesús por knock out en el octavo round.
La velada "Renacer" fue en el polideportivo de Villa María de Río Seco, 185 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba , pegada al límite con Santiago del Estero, localidad por donde pasaba el Ejército del Norte en épocas de la guerra por la independencia, donde nació Lepoldo Lugones y en donde exhibieron la cabeza cortada del caudillo Francisco "Pancho" Ramírez.
Unas 400 personas fueron a ver la vuelta del ex-campeón mundial súper pluma, de 42 años, recordándose que Barrios supo convocar a 12.000 fanáticos en el estadio Orfeo una noche en la que defendió su título de la Organización Mundial de Boxeo en el 2004.
"No quise dejar el boxeo sino que circunstancialmente no me pude subir al ring. Fui reeducado por la Justicia y el Servicio Penitenciario bonaerense", dijo previo a la contienda ante el brasileño, en la cual el tigrense no contó en su equipo con el histórico manager que manejó su carrera durante varios años, el pintense radicado en Junín, Mario Néstor Arano.
Barrios, quien asegura que se despedirá del boxeo cuando ya no le rinda el cuerpo, en la pelea ante De Jesús se enfrentó a un competidor en similares condiciones, 41 años, un número similar de combates y sin boxeo profesional desde 2013.
Al tigrense se lo vio en mejor condición física. La vuelta iba a ser completa ya que de la misma velada participaría su hijo, Mauro Barrios, pero la posibilidad quedó trunca por una lesión del muchacho, que también supo entrenar en Junín.
A "la Hiena" lo acompañaron su mamá, su hermano y una hija. El boxeador que supo ser campeón mundial, llegó el martes a Villa de María y se alojó con su equipo de cinco personas (incluido un psiquiatra) en una casona fuera del área urbana.
El viernes llegó alrededor de la hora 23 al polideportivo y subió al ring a la 1 de la mañana de ayer sábado.
Fiel a su estilo, se mantuvo alejado de los periodistas y ante cada foto tensionaba la mandíbula y miraba desafiante. Subió al cuadrilátero con los colores de Tigre y la camiseta número 7 del equipo; en su pantalón se leyó "Amor. Honor. Gloria". Escuchó los acordes del Himno Nacional con la mano derecha sobre el corazón y el puño izquierdo en alto.
Su última vez en un ring fue en Corrientes, en octubre de 2010 -después del accidente por el que terminó preso-; le ganó por puntos al colombiano Wilson Alcorro.
Tres años después anunció su retiro. Ayer aseguró que regresó con "tantas ganas" como las que tenía cuando debió dejar el deporte.
Para volver tuvo que tramitar ante la Federación Argentina de Boxeo la rehabilitación de su licencia, como debe hacer todo boxeador de más de 34 años e inactivo por dos.
Aunque había opciones de que la pelea se hiciera en Chaco o Santiago del Estero; el promotor Gabriel "la Garza" Funes eligió Villa de María.
A la hora de atraer gente, Barrios compitió con la fiesta de egresados del secundario de la ciudad y con un baile que había cerca del estadio. Hasta las 23 el nivel de convocatoria era una incógnita.
Barrios fue la "estrella" de la noche que tuvo dos peleas más profesionales. Al final, accedió a las fotos con quienes se acercaron; siempre con gesto duro y posición de peleador. Comentó que le gusta Córdoba, porque se siente "cerca del cielo".
Entrenó unos cinco meses, en Córdoba y en Tigre. Llegó al combate con 63,500 kilos; llevaba ventaja cuando el árbitro Víctor Correa paró la pelea en el octavo round; ya le había contado dos veces al brasileño a lo largo del combate. Siempre fue más rápido que su rival.
En una entrevista con la radio local Cadena 3 señaló que miró "para adelante para poder seguir. Vinimos a la vida a aprender y por eso nos pasan las cosas. Amo el boxeo, amo lo que hago y lo hago con amor". Barrios repasó que el boxeo lo "supo sacar de las malas desde chico, me ayudó a salir adelante, a conocer países del mundo y relacionarme con la gente".
La carrera de "la Hiena" se truncó -como casi toda su vida- el 24 de enero de 2010, cuando en Mar del Plata chocó con su camioneta BMW X-5 a un Fiat 147 que estaba estacionado; el auto salió despedido, atropelló a cinco personas y embistió a otros dos vehículos.
González, de 20 años, murió. Barrios fue condenado el 4 de abril de 2012 por el Tribunal Oral 3 de Mar del Plata a cuatro años de prisión y siete años de inhabilitación para conducir, por homicidio y lesiones culposas.
A los 22 días recuperó la libertad después de pagar una caución de $200 mil pesos. En octubre la Cámara de Casación bonaerense redujo la pena a tres años y siete meses pero ordenó que fuera de cumplimiento efectivo.
Hasta febrero de 2017 estuvo preso en los penales de Junín (U.P. 13), de Batán y de Olmos, hasta que recuperó la libertad al cumplir los dos tercios de la sentencia que le aplicaron.

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