BÁSQUET

Jorge Alberto "Villagra" Riva

Tras 15 años al frente del club Junín se retiró con todos los honores el 26 de mayo, tras la finalización de su último mandato.

Nací en Junín, en Arias 269, donde vivo actualmente.

Fui a las escuela 24 y después al Marianista. Iba con Miguel Attié, que fue quien me trajo por primera vez al club Junín. Iba a primero superior en 1965. Nos criamos en el club con mi hermano Daniel, Rubén Calvo, Ubaldo Laffit, Juan Estévez.

La historia del sobrenombre se remonta a la época que jugábamos al fútbol. Villagra era un ex jugador de Los Andes que fue a Boca. Y cuando jugábamos en la vieja cancha de básquet al fútbol todos teníamos un nombre adicional. Y a mí me habían apodado así.

El club siempre estuvo en la misma manzana. Pero tenía otras entradas en épocas remotas. Había una en la esquina de Garibaldi y Lebensohn que estaba la arcada con un escudo que decía “Estadio Ataliva Roca” y estaba el viejo Carrusel.

Otra puerta sobre 12 de Octubre, otra sobre Lebensohn y la vieja puerta que salía a la plaza sobre Julio Campos.

Cuando se hizo toda la reforma, quedó la entrada actual como única al estadio.

El club toda la vida se compuso de las dos canchas de Paleta, de la cual la cerrada quedó ahora como patrimonio Municipal. En la abierta con el tiempo se hicieron dos canchas de Paddle, luego se demolieron y se hizo un salón multiuso que se conoce más como gimnasio de Voley.

Se jugaba mucho a las bochas y había dos canchas. Hubo grandes jugadores, el mayor fue Ubaldo Perelli.

Hay canchas de tenis y un montón de otras actividades que se fueron anexando con el tiempo porque la gente las fue pidiendo.

La pileta en la ciudad es histórica y creo que la Colonia de Vacaciones debe ser de las mejores en la ciudad, con dos profesores de primera línea como la Bichi Petraglia y Sebastián Filippa.

Estaba el básquet en la cancha abierta, que en algún momento se cortó.

El homenaje a Toti Garro en las plateas se hizo bajo mi presidencia. Fue porque tras haber dejado el club el básquet, cuando renace estuvo él a la cabeza de las divisiones inferiores. Fue un gran jugador del club, que una vuelta se lo llevó de refuerzo Argentino cuando fue campeón provincial en Bahía Blanca.

El club tuvo una gran época con Cacho Muscariello, de los cuales hubo un antes y un después. Fue el promotor de todas las obras de engrandecimiento, como la cancha techada de básquet, la estructura de la esquina, cantina, etc. Estuvo con grandes laderos como Tintorelli, Chacón, más otros firmes colaboradores. Fue un visionario.

En cuanto al básquet a fines de los ´80 se le dio mucha importancia, estuvieron jugando los hermanos Pagella. Estaba José Petraglia que le dio un empuje bárbaro y se consiguieron los dos únicos campeonatos de la entidad. Y el año pasado se hizo un agasajo recordando el aniversario del último título del ´89.

Comencé como dirigente en 1999 y curiosamente dándole una mano a Petraglia con el básquet femenino, yendo a la Asociación de Básquetbol. Estaba Rubén Cacheiro, luego Pepe Echeverría, donde fui secretario, vicepresidente, hasta que en 2004 asumí la presidencia. Cumplo 15 años y es demasiado. Decidí dar un paso al costado. Por norma los lunes hay reunión de comisión directiva. Pero como vivo a la vuelta manzana, vengo a cada rato. O me llaman, o porque quiero al club y me pego una vuelta. Me crié acá, me voy, pero no me voy. Esto forma parte de mi vida.

No hay nada mejor que alguien que se crió en el club para poder inculcarle a los chicos, a los futuros dirigentes, para que sigan con la obra de la institución.

Tenemos la suerte de tener un club en el medio de la ciudad, que tiene todo a un paso de la gente. Acá el chico viene solo.

Como presidente me fue bárbaro. Pueden haber quedado cosas sin hacer. Más allá de agradecerle al club Alumni que pudimos hacer la escuela de fútbol, creo que la espina que tengo adentro es no haber podido conseguir un espacio mas grande para hacer un anexo. Hoy es imposible, diría que inviable.

Le fuimos anexando al club espacios verdes, un logro de la comisión directiva. En su momento se corrió una cancha de tenis para darle lugar a espacios compartidos con la pileta, se modificó un playón.

Agradezco a mi familia por sobre todas las cosas. A todos los dirigentes que fueron pasando con el tiempo que tiramos para el mismo lado, aun en el disenso.

El trabajar con un grupo de gente que quiera al club, que tenga sentido de la pertenencia, que piense medianamente como uno, es fundamental. Yo la tuve.

Quiero agradecer a Roberto De Benedetto en quien confié ciegamente como gerente del club. Y además tuve grandes laderos como Sergio Maití y reconocer la trayectoria de Darío Racero en el básquet y Cari Mollier en el Voley. Palabra mayor.

El haber tenido una columna vertebral, independientemente de la comisión directiva, fue fundamental en estos años al frente del club.

Económicamente siempre anduvimos bien, de hecho hemos realizado una tercera pileta. Este año no somos ajenos a la realidad que estamos viviendo. La luz y el gas tira para atrás cualquier club con los números. Pero tratamos siempre de mantener a todos los profesores blanqueados y al día en sus pagos. Este año no adelantamos en obras, pero mantuvimos el nivel de pagos, a pesar de la gran cantidad de socios que se borraron.

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