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PERSONAJES DE LA CIUDAD: >LE PONEN MÚSICA A LA NOCHE JUNINENSE

Fefo y Polo: “Nos divertimos mucho trabajando”

>Empezaron como disc jockeys en boliches y desde hace casi dos décadas están juntos, musicalizando eventos sociales. Fueron pioneros, además, en sumar otros servicios. Una historia que entremezcla trabajo, diversión y amistad.

Fefo Pérez y Polo Salaverri iniciaron su camino en la música desde muy chicos, por separado, aunque el tiempo los llevó por el mismo sendero, que transitan juntos desde hace más de 25 años.

Fefo afirma que a él siempre le gustó la música. “Tenía muchos discos en casa, grababa casetes a mis compañeros, me fui metiendo en esto y arranqué como operador en la radio Noroeste y pasando música en Long Time”, explica.

Más adelante entró a trabajar en la disquería Guirao y ahí conoció a Polo, que iba a comprar discos regularmente.

Por el trabajo de su padre, Polo había hecho la secundaria en cuatro ciudades distintas: Pergamino, Daireaux, Pehuajó y Junín. “En Daireaux –recuerda– me acerqué a unos chicos que se dedicaban a pasar música en un boliche y estaba siempre con ellos. Lo mismo pasó en Pehuajó y acá el encuentro con Fefo fue natural”.


Comienzos

Una tarde Polo invitó a Fefo a su casa y éste vio que en la pieza tenía armada una cabina de disc jockey, pasaron unos temas y enseguida habló con los dueños de Long Time para que lo tomara porque “era muy bueno”.

Entonces Fefo siguió en Long Time y Polo arrancó en otro boliche: Pasión Gitana.

Iniciaron así un camino que los llevó por innumerables confiterías de Junín: Energy, Note, Bonita, Bar de Copas, La Reina, Hey Hanoy, Cuyen, Vasterrey y Brook, entre otras.


Eventos

En el año 1996 se asociaron y arrancaron como disc jockeys de eventos.

“Siempre nos gustó ese rubro –dice Fefo– nos divertimos mucho trabajando porque nos sentimos partícipes de las fiestas. De hecho nos gusta más que los boliches”.

Polo asevera que “el fuerte” de ellos “siempre fue la música”, y amplía: “La gente que tenía otro oído, que quería una música un poco más personalizada, nos llamaba. Además, como Fefo trabajaba en una disquería, accedíamos a temas o versiones o géneros distintos. Al principio teníamos menos equipamiento que otros, pero entrábamos por la música”.

Para ellos, las fiestas son muy importantes: “Con lo costoso que es una fiesta, el esfuerzo que requiere, no podemos ir a hacer lo que nos plazca”.

Además, deben coordinar el trabajo con los otros servicios que trabajan en la noche, como explica Fefo: “Hay que entender las prioridades porque la fiesta tiene momentos y hay partes del evento en los que se va a lucir cada uno de los que trabajan ahí. Por ejemplo, vamos hablando con la gente del servicio de catering y cuando está la comida, se corta todo porque el momento es ese. El tema que yo quería poner, lo puedo tirar más adelante, pero si la comida no sale ahí se enfría o el helado se derrite. No hay que ser egoístas y hay que ir en pos de la fiesta. No vamos a tirar el vals si no están listos el fotógrafo y el camarógrafo. Hoy en día, en las fiestas el trabajo es muy profesional”.

Polo agrega que “hay muchos rubros que se incorporaron, como fuegos artificiales, animadores, números artísticos, y se tienen que lucir todos y eso nosotros lo tenemos en cuenta”.


Crecimiento

Fefo y Polo siempre buscan incorporar todo lo posible a su equipamiento.

Primero fueron las luces controladas por ellos y después agregaron tachos de led, que fabricaban ellos.

Cuando quisieron sumar una pista, vieron que era demasiado costoso importarla, por lo que la fabricaron ellos mismos: armaron una pista de acrílico, de siete por cinco metros, iluminada de abajo, con dos píxeles por metro cuadrado.

Más adelante hicieron otra igual y otra más grande. Luego un escenario de led, de seis por tres metros, que fue el primero que hubo acá.

“Algunas de estas cosas nos las han copiado, pero eso nos pone contentos porque quiere decir que vamos por el buen camino”, señala Polo sonriente.

Lo último que sumaron fue una pantalla multiscreen, de nueve metros por tres, para pasar imágenes en HD.

Es que ambos advierten que en la actualidad los intereses de los jóvenes “pasan mucho por lo visual”.

Por todo esto es que son conocidos no sólo en Junín, sino en muchos otros lados, ya que han trabajado también en la zona, Capital Federal, Santa Fe, Rosario, Córdoba y Chaco.

La música

Si bien “la vedette” de su trabajo es la música, Polo advierte que en la actualidad “perdió valor frente a otras cosas accesorias”.

No obstante, ellos le siguen dando a la música la importancia que merece.

“La magia siempre está y uno tiene que saber llevar adelante una fiesta, y no hay una máquina que permita hacer eso de la manera que lo puede hacer un disc jockey”, explica Fefo.

Balance

Fefo y Polo son una suerte de dúo y funcionan así. De hecho, nunca sumaron a nadie como disc jockey porque ellos quieren estar en las bandejas.

“Ese también fue un valor agregado, de estar nosotros en todo y tomarnos en serio el trabajo”, afirma Polo.

Con todo, al momento de analizar el presente y el futuro, Fefo remarca: “Volvimos a los boliches, que era una necesidad nuestra, y vemos que hay gente que apuesta por nosotros. Esto lo vamos a seguir haciendo mientras podamos. No hay otra forma de vivir. Nos gusta esto, la gente queda contenta y cosechamos amigos”.<

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