CALIDAD Y EXCELENCIA MÉDICA

Un referente de la salud que continúa expandiéndose a lo largo de los años

El doctor Marcelo Torres Luqui, presidente del directorio, dialogó con Democracia y realizó un repaso por las más de nueve décadas de historia de una institución médica pionera y hoy consolidada en nuestra ciudad.

De la unión de un grupo de profesionales médicos, hace exactamente 95 años, nacía en nuestra ciudad la Clínica Médico Quirúrgica Sanatorio Junín, hoy simplemente el Sanatorio. Una marca registrada, atravesada por décadas de esfuerzo, compromiso con la salud y la comunidad, inversión en aparatología y expansión edilicia, por nombrar solo algunas de las notorias cualidades en las que sustenta su crecimiento.
Fundado un 11 de noviembre de 1924, el Sanatorio se consolidó a través de los años como un centro de referencia en salud para toda la región.
El doctor Marcelo Torres Luqui, presidente del directorio dialogó con Democracia e hizo un repaso por las más de nueve décadas de historia de una institución médica pionera en la ciudad.

Los comienzos
Con destacados nombres y muy importantes que pasaron por el sanatorio desde sus inicios, Torres Luqui considera que fueron y son parte de la historia y esencialmente los pilares iniciales del sanatorio, al que se refirió como “una de las empresas más grandes de Junín y con más años en su desarrollo. Y fue, y sigue siendo la columna inicial de la medicina de Junín y la zona”.
“Más allá del desarrollo que tuvo durante todos estos años, mantenerse durante 95 años en el mercado es toda una trayectoria que no muchas empresas tienen y menos aún de salud, incluso en este país”, destacó.
Entre los muchos hitos que sobresalen en el crecimiento del Sanatorio, Torres Luqui destacó algunos clave: el primer tomógrafo de la zona lo obtuvo el sanatorio, también la primera cirugía cardiovascular de toda la zona se realizó en el sanatorio. El primer estudio hemodinámico lo realizó el sanatorio y el primer tratamiento de cobalto terapia en ese momento, también lo realizó el sanatorio.
Además, tuvo el primer resonador de la ciudad y fue la primera institución que tuvo residencias médicas.

Expansión y crecimiento
“Todos los comienzos y el puntapié inicial de la mayor parte del desarrollo científico de Junín en ese momento partió desde el sanatorio”, aseguró Torres Luqui y agregó: “Tal es así, que todas las clínicas actuales que hay en Junín, todas fueron desprendimientos de profesionales que fueron generando sus propios lugares, pero la trayectoria del sanatorio realmente es para destacar”.
En todos estos años además el sanatorio fue creciendo y evolucionando, de modo que “siempre marcó la pauta en aparatología y avance en esa cuestión. Siempre siguiendo a la formación académica, la inversión permanente en renovar aparatología. Eso hizo en parte que mantenga su historia y trayectoria tantos años”, indicó el profesional.
El constante crecimiento obligó a sumar de a poco nuevos sectores en su propio edificio, inclusive expandirse a otras localidades como es el caso de Chacabuco, donde hace más de 10 años funciona el sanatorio, sumamente moderno y equipado.
“Fue todo por etapas y así surge el sanatorio”, rememora Torres Luqui, “de la unión de un par de médicos, que no eran empresarios sino médicos. Fue una empresa manejada por médicos que no tenían idea que el sanatorio se convertiría en lo que es hoy. Creo que ha marcado el desarrollo científico de la ciudad en todos estos años”, remarcó.

Edificio fundacional
Almafuerte 68, o “Almafuerte y Francia”, como se suele indicar la ubicación del Sanatorio, sigue siendo el edificio central de la institución que con el correr de los años debió adaptarse y expandirse a las necesidades de su propio crecimiento.
“Se fue adaptando dentro de lo que es una estructura vieja o antigua”, explica Torres Luqui, “se hizo un piso nuevo con una hotelería distinguida y única en toda la zona, hace cuatro años”.
Además, se renovó toda la planta baja, la guardia y este año, si bien no se dio a conocer, según aclara el profesional, se renovó toda la terapia intensiva que fue puesta a nuevo, con todo el equipamiento. Lo mismo ocurrió con neonatología, que fue recientemente renovada y equipada.
“Se ha mantenido la política de crecimiento y dentro de las dificultades que tiene un edificio que ya está hecho, con una estructura, ampliándose a las casas lindantes que se van adquiriendo y sobre todo en el contexto de las dificultades económicas actuales”, asegura Torres Luqui.

Equipo y legado
Con más de 200 profesionales médicos que conforman su staff para cubrir las distintas especialidades médicas, el Sanatorio cuenta a su vez con más de 250 empleados.
“Hay pacientes que nacieron en el sanatorio y aquí nacen sus hijos y en algunos casos hasta los nietos”, remarca el profesional.
“Del mismo modo, tenemos empleados con 45 años de antigüedad, lo cual habla de la constancia y la estabilidad del sanatorio a través del tiempo”.
La institución lleva adelante actividades en la comunidad, como parte del programa de responsabilidad social empresaria, colaborando con comedores, jardines, escuelas y cada año realiza la Caminata de la Salud.
“Para mí, en lo personal es un orgullo que me haya tocado ser la cara visible y estar a cargo de la dirección del Sanatorio”, destaca Torres Luqui. Un lugar en el que las generaciones médicas del sanatorio han evolucionado y continúan asistiendo hijos de médicos que han pasado por la institución: “Sin dudas hay una historia y una conexión muy afectiva”, concluyó.

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