El último paro se sintió con fuerza en Junín, con una fuerte movilización en las calles, a la que adhirieron diferentes centrales sindicales y numerosos gremios.
El último paro se sintió con fuerza en Junín, con una fuerte movilización en las calles, a la que adhirieron diferentes centrales sindicales y numerosos gremios.
EL MOVIMIENTO OBRERO LOCAL, EN ALERTA

El sindicalismo advierte que hacia fin de año se profundizarán los conflictos

Las centrales gremiales anticipan que en los próximos meses habrá paros, movilizaciones en las calles y medidas de acción directa. Observan una situación crítica para los trabajadores por los despidos, la precarización y la pérdida del poder adquisitivo. Se conformó una Mesa de Unidad que agrupa a sectores de diferentes extracciones. Pablo Micheli: “No hay más presencia en la calle porque los dirigentes damos vueltas”.

Referentes de distintas centrales sindicales de Junín señalaron a Democracia que el escenario económico, social y laboral es tan complejo que se prevé una mayor conflictividad de cara a la última parte del año, con paros, movilizaciones en las calles y medidas de acción directa.
De acuerdo al análisis de los gremialistas locales, la situación es crítica para los trabajadores por los despidos, la precarización y la pérdida del poder adquisitivo. Por tal motivo, es probable que los reclamos suban de temperatura en las próximas semanas o meses.
Y así como la CGT adelantó que habrá una medida de fuerza en noviembre y la CTA prepara actos y movilizaciones para este mes, en nuestra ciudad esas acciones tendrían su correlato con protestas en los espacios públicos.

Profundización de los conflictos
Uno de los históricos sindicalistas locales que advierte sobre la profundización de los conflictos en el futuro inmediato es Héctor Azil, secretario general de ATSA y uno de los integrantes del triunvirato que comanda los destinos de la CGT de calle Colón. “Si la economía sigue este curso, y no es por ser agorero, es inevitable”, resume Azil, para luego ampliar: “Lo vemos permanentemente, la gente no puede más, ya se restringió en demasiadas cosas, hizo sus ajustes y los precios siguen aumentando. En ese contexto, es difícil que el conflicto no emerja, de hecho, ya hay anunciado –aunque no se definió la fecha– un paro de 36 horas para noviembre y seguramente con movilización de la CGT. Ojalá que se encuentren los caminos para revertir esta situación, pero en algún momento tendrían que torcer el rumbo para que, tal vez, en unos meses, la situación económica mejore”.
Por su parte, Eduardo Diotti, secretario general de la CGT de calle Mitre, sostiene que los dirigentes deben defender a sus compañeros. “Hay que estar en la calle, atrás de un escritorio no sirve –enfatiza–, el día del paro del 25 de septiembre hubo una gran convocatoria de compañeros de lucha y de trabajo, para nosotros fue muy positivo, creo que nunca hubo 3500 personas en una manifestación en Junín. Hay problemas en las fábricas, en las pymes, eso nos lleva a ver que la gente está cansada de este modelo y tiene miedo de perder el trabajo: hay suspensiones, vacaciones adelantadas sin goce de sueldo, por eso los compañeros y los vecinos salen a la calle con los gremios en las manifestaciones”.
El diagnóstico también es compartido en la CTA de los Trabajadores. Su máximo referente a nivel local, Mauricio Madrea, coincide en que para los gremialistas “no son momentos de estar sentados en las oficinas”. Y profundiza: “Nuestro movimiento obrero tiene una historia impresionante de lucha y de movilización y eso es lo que ha permitido a lo largo de la historia modificar las estructuras económicas y las políticas públicas, porque entendemos que somos un actor fundamental para restablecer políticas públicas inclusivas. La plaza, los actos, la calle, la movilización, las reuniones forman parte de una agenda común que tenemos que darnos, independientemente del trabajo que cada uno hace al interior de su sindicato. Conformar esta unidad sindical que nos permita debatir sobre la situación real del trabajo, ponernos en acción en un marco común, pensar acciones conjuntas, capacitaciones, estudios y análisis, nos consolida como colectivo sindical porque todos tenemos el rol de representación de los trabajadores”.

Escenario crítico
Ante el escenario económico y laboral del presente, las dos CTA y la CGT Mitre, junto con 16 gremios de base, conformaron la mesa de unidad sindical (ver recuadro). Madrea explica que la idea de unirse fue a partir de un diagnóstico generalizado que hicieron todos los sectores sindicales y de trabajo a nivel local, en donde coincidieron en que “hay una situación muy compleja, de precarización, de pérdida de poder adquisitivo, que no surgen de un proceso económico arbitrario sino que tiene que ver con decisiones gubernamentales que se toman”.
Es a raíz de este panorama en el que advierten la pérdida de puestos de trabajo, una caída del salario, precarización laboral, suspensiones, que vieron una problemática que atraviesa a todos los sectores del trabajo por igual, y en ese marco analizaron que “debe enfrentarse este escenario en un marco de unidad”.
Aunque la CGT Colón no forma parte de esta mesa, el diagnóstico de sus miembros, que expresa Azil, es similar. “Más allá de la conflictividad –comenta el titular de ATSA–, que probablemente se profundice de acá a fin de año, el problema económico repercute en todos los ambientes, no solo en lo laboral. Esto se ve también con el cierre de pequeñas y medianas empresas, algo que sucede en todo el país. Con lo cual, más allá de la preocupación por el ámbito propio, que es el gremial y de los trabajadores, a nosotros también nos inquieta mucho la economía del país que va en un rumbo que, aun tomando decisiones acertadas, difícilmente se pueda revertir en poco tiempo. La caída de la producción, la depreciación de los ingresos, los tarifazos, la recesión y la inflación, es el peor escenario”.
A eso se suman, en el ámbito laboral, “la falta de fuentes de trabajo, los puestos que se pierden en distintas actividades”. Azil concede que esto siempre afecta primero a los sectores industriales y esta ciudad es más administrativa y de servicios por lo que tiene cierta ventaja comparativa, “pero más temprano que tarde va a llegar, son como fichas de dominó que afecta a todas las actividades económicas”.
En el caso de Diotti, el diagnóstico es más preocupante. “Esto es peor que el 2001 –sostiene el titular de UOCRA–, hay mucha gente sin trabajo y mucha otra con temor a perderlo. Hay un panorama negro para las empresas, las fábricas, las pymes, y eso nos obliga a salir a defender a los compañeros”.
Diotti pone los ejemplos de “Medilogos, Fideos Don Antonio, una concesionaria de autos, hay problemas con otra fábrica de poliuretano” y, según dice, “todos los días quedan compañeros en la calle”.

No a la reforma laboral
Tanto Azil como Diotti rechazan de plano la reforma laboral que volvió a entrar en la consideración pública luego de que funcionarios del Gobierno hicieran referencia a esto en el Coloquio de IDEA celebrado entre el miércoles y viernes últimos.
“Esto le va a sacar muchos beneficios a los trabajadores, los que hemos conseguido con tantos años de lucha –sostiene Diotti–; el Gobierno no habla con nadie, el intendente de Junín tampoco, lo mismo en la provincia y la Nación, la relación con los gremios está rota”.
Azil lamenta que el sindicalismo esté “entre una de las actividades más desprestigiadas” porque, ante situaciones como esta “es la única o la última barrera que hay para tratar de que no avasallen los derechos de los trabajadores”. Y añade: “La reforma laboral, que ya está en boca del Presidente, se detuvo a fines del año pasado por influencia de la dirigencia sindical. Con lo cual, más allá de las características individuales de cada dirigente, yo reivindico totalmente la tarea sindical”.

El rol del sindicalismo
Justamente, sobre el rol del sindicalismo, Azil ve que hay “desunión en los dirigentes, más que en la gente” y, en tal sentido, destaca que “hay una dirigencia muy comprometida en cuidar su sector, peleando como se puede, con paritarias que van a la pérdida porque están corriendo detrás de la inflación”.
Para Diotti, en cambio, hay sectores sindicales que lograron una confluencia unidos “por la falta de trabajo, los despidos, las suspensiones, las quincenas que no se pagan, las paritarias que no están cerradas”, y es el reclamo y la lucha por estas cosas la que los acerca.
Madrea también destaca el trabajo conjunto de distintos sectores en la Mesa de Unidad Sindical, una iniciativa local basada en otras que se ven en el país: “Se vienen dando experiencias de armados mucho más articulados a nivel nacional. El Frente Sindical para el Modelo Nacional ya nos convoca a la CTA de los Trabajadores conjuntamente con otros sectores del trabajo, como camioneros, canillitas, judiciales, es decir que estamos haciendo una alianza fuerte en el país, que es lo que se ve en este frente sindical. Venimos viendo también que en otros distritos de la provincia de Buenos Aires y el país se viene dando esta articulación que en Junín hemos formalizado esta semana a partir de un trabajo muy intenso que venimos haciendo”.

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