Lic. en psicología Pedro Muñoz, presidente de la Asociación de Profesionales del hospital Unzué.
Lic. en psicología Pedro Muñoz, presidente de la Asociación de Profesionales del hospital Unzué.
NUEVAS MEDIDAS

Médicos y funcionarios diseñan un plan para reforzar la seguridad en el hospital de Rojas

Tras el episodio de violencia en el que una mujer golpeó brutalmente a una pediatra, el nosocomio ya cuenta con mayor presencia policial.

La comunidad rojense se vio notoriamente conmovida por la agresión a la médica pediatra Analía Guilera mientras atendía a sus pacientes en la guardia del hospital local Saturnino Unzué. Una mujer ingresó con su bebé en brazos al box donde se encontraba la profesional y le propinó un golpe en la cara luego de increparla de manera ofensiva. Por el episodio violento, los miembros de la Asociación de Profesionales del Unzué se reunieron con el intendente Claudio Rossi y autoridades del gobierno local para diseñar un plan de seguridad y así garantizar mejores condiciones de trabajo a los médicos y personal administrativo que desempeña sus funciones en el hospital. En diálogo con Democracia, el presidente de la Asociación de Profesionales, Pedro Muñoz, dio detalles del encuentro.

- ¿Quiénes participaron de la reunión y cuáles fueron los ejes centrales que abordaron?
- Finalmente pudimos reunirnos, del encuentro participaron el intendente Claudio Rossi; el secretario de gobierno, Cristian Ford; el secretario de Salud, Mario Raposo; el secretario de Seguridad, Miguel Núñez; el secretario de políticas hospitalarias, Claudio Dorrigo y yo. Fue una reunión amena, llegamos a la conclusión de que, ante la problemática existente y hasta encontrar una solución de fondo, es necesaria mayor presencia de la policía. Luego del encuentro, junto al Comisario y funcionarios recorrimos el hospital para diseña el plan de seguridad y definimos que, por ahora, es necesario que haya dos oficiales: uno que se encargue de la guardia, va a estar de manera permanente ahí, y otro en la parte de internación y circulando por las otras zonas del hospital.

- ¿Los funcionarios ya estaban al tanto de los episodios de tensión y violencia que sufrían en el hospital?
- Sí, pero hasta el momento no se había dimensionado la gravedad de la cuestión. La reunión no solo tuvo que ver con el episodio de violencia que vivió Analía Guilera sino también con un reclamo que venimos haciendo desde hace tiempo sobre el trato que recibe el personal en la guardia y en el hospital en sí. Nosotros recibimos muchas consultas diarias, hacemos guardias, tenemos consultorios externos y la gente muchas veces reacciona de manera desmedida al llegar con dolor o en circunstancias por las que no quiere pasar. Muchas veces no hay buen trato con el personal administrativo que los recibe ni con los médicos que los atienden después. Entonces el reclamo tiene que ver con garantizar seguridad a las personas. Hasta ahora, nosotros obteníamos respuestas de que la policía tiene una función que no es estar en un hospital sino en la vía pública pero en esta reunión se entendió nuestro reclamo de que necesitamos seguridad permanente dentro del hospital para poder cumplir correctamente con nuestro trabajo y que podamos convivir en paz.

- El hospital de Rojas concentra buena parte de pacientes de la ciudad
- El hospital tiene muchos pacientes, cada vez más. Por eso hay que trabajar de acá a futuro y empezar a generar algo superador en todo sentido. Hay una clínica privada y hay Centros de Atención Primaria distribuidos en los barrios, pero el grueso lo atiende el hospital, hay unas 100 consultas, solo pediátricas, por día. Hoy por hoy, con la planta de profesionales cubrimos todos los servicios pero, por la situación económica que atravesamos, muchas personas que antes se atendían con un profesional de manera privada con su obra social, hoy vienen al hospital, porque somos los mismos profesionales los que trabajamos en ambos ámbitos. Atendemos a mucha cantidad de gente y esto hace que la atención no sea con la inmediatez que la persona quiere pero todos los profesionales tienen un compromiso importante.

- El caso de agresión a Analía Guilera marcó un antes y un después
- Sí, porque no se había tomado real dimensión acerca de lo que podría llegar a suceder. Analía es una profesional muy reconocida a nivel local, enseguida todos se enteraron y la situación tomó un tinte diferente no solo por lo sucedido sino por la persona a quien le sucedió, porque nadie duda de la vocación de Analía. Ese mismo día que fue agredida fue reconocida en el Rotary por su labor en el norte argentino.Después de tomarse unos días para digerir la situación, Analía está reanudando de a poco su actividad, con miedos e inseguridades que le generan el episodio vivido, pero es una mujer muy valiente. Respecto de la situación legal de la agresora no hemos tenido novedades.

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