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LA VOZ DEL ESTADIO DE SARMIENTO

Carlos Boledi: “Este club es como mi casa”

Con la frase “¡A-ten-ción!, ¡A-ten-ción!” da inicio a las jornadas de fútbol en el verde desde hace décadas. Afirma que allí vivió “cosas hermosas, y también desazones”. Además, fue cantante de varias agrupaciones importantes.

Cuando se escucha su voz por los altoparlantes del Estadio “Eva Perón”, comienza oficialmente la jornada de fútbol.
“¡A-ten-ción!, ¡A-ten-ción!”
Hace décadas que con esa frase, como marca registrada, Carlos Boledi anuncia al primer equipo de Sarmiento y es la inconfundible Voz del Estadio.
En su derrotero vio pasar planteles, jugadores, ídolos, y a todos los presentó desde la cabina ubicada en la parte superior de la platea techada del estadio.
Antes de eso, fue un exitoso cantante y también jugó al fútbol en Sarmiento.
Pero su vida está consagrada a la institución verdolaga. “Soy una institución dentro de la institución”, dice con orgullo.

Sarmiento
Hay un aspecto familiar que vincula a Boledi con Sarmiento: su padre –que trabajaba como empleado ferroviario– era intendente de la cancha del club.
Por eso fue que Carlos no tardó en sumarse.
Se desempeñó como marcador central e integró diferentes equipos, llegando a jugar dos partidos en la Primera División, en el campeonato local.
Sin embargo, dejo la práctica deportiva para dedicarse de lleno a la música, que es otra de sus pasiones. “Me entusiasmaba más estar en una orquesta que venir a jugar los fines de semana”, recuerda.
Con todo, más adelante siguió trabajando en el club y colaborando en la Escuela de Fútbol.

Músico
Ya a los 11 años, Boledi cantaba en el coro de la Escuela N° 2, donde era solista en medio de 70 voces. “Eso es muy importante para mí –cuenta– y la señora de Navarro, una profesora que teníamos en ese entonces, me enseñó mucho”.
Luego, con solo 13 años, se inició en el canto en varias bandas: primero fue el Grupo Casco y más adelante Bocabú, agrupaciones con las que hacía música del estilo de la salsa.
Luego, integró durante mucho tiempo Nuevo Sonido y el Cuarteto Trinidad, una banda reconocida que mantuvo durante doce años los mismos integrantes: “En Trinidad hacíamos cumbias, gaitas, paso dobles, milongas, hasta tangos, y tocábamos en diferentes lugares, como clubes, sociedades de fomento, peñas, de todo”.
Sin embargo, lo que más les gustaba era “rememorar lo que hacía el cuarteto cordobés”.
Se presentaron en diferentes escenarios de Junín, en toda la zona y hasta en otras provincias, como La Pampa o Mendoza.
“Lo nuestro era importante, tocábamos viernes, sábados, domingos y feriados”, resume.
Años más tarde, el Cuarteto Trinidad se convirtió en un grupo mucho más grande, con más integrantes.
Después surgió la orquesta Sol Caliente, “que era más del estilo de los nuevos cuartetos de Córdoba, con trompetas y vientos, más grande, con doce integrantes, que sonaba hermoso”.
En definitiva, estuvo 37 años ligado a la música, no solo como cantante, sino también como compositor, ya que Boledi tiene registrados 48 temas en Sadaic.
Finalmente, el cansancio por los viajes, por perderse fiestas y eventos familiares, lo llevaron a dejar la música y dedicarse a su trabajo en la Anses y, por supuesto, a Sarmiento.

La Voz del Estadio
Carlos recuerda que La Voz del estadio era ‘Coco’ Carricarte, “un señor muy grande”, que lo llamó para ver si lo quería reemplazar. Boledi tenía solo 13 años.
Y así fue como se animó y arrancó: “Era muy chico cuando empecé, pero nunca me dio vergüenza ni me sentí inhibido, siempre me sentí capacitado para hacer esto”.
Empezó a anunciar la formación de Sarmiento y diciendo las publicidades. “Uno va escuchando y viendo otras cosas –explica–, así surgió el ‘atención, atención’ y quedó como una marca. Desde entonces no me moví nunca”.
Durante décadas hizo el trabajo junto con Aníbal Miró y en su memoria (falleció hace varios años), la cabina de La Voz del Estadio lleva su nombre.
Según dice, en esta actividad vivió “cosas hermosas, y también desazones”.
Asimismo, destaca a muchos de los jugadores que presentó con la casaca verde: “Ricardo Ulrich, Miguel Álvarez, Omar Atondo, Fito Pezzatti, el Gallo Melillo, Hugo Cortés, el Tano Simonsini, Taqueta Barrionuevo –que era mágico–,Heber Pérez –que era mi espejo y por eso yo jugué de marcador central–, el Coco Pelli –que le pegaba a la pelota como un animal, y yo le vi hacer un gol en el arco de calle Arias en el que le dobló las manos al arquero y rompió la red–, Noel Madama, el Negro Spadaro, y un montón más”.
También recuerda que debió presentar ídolos de otros clubes, como Beto Alonso, Daniel Passarella, Toti Iglesias, el Loco Gatti, entre otros.

Balance
Al momento de hacer un repaso, Boladi remarca: “Soy una institución dentro de la institución y eso es un orgullo para mí”.
Por tal motivo, agradece que esta profesión le dio “muchas satisfacciones, que es lo más importante”, y le permitió “conocer mucha gente”.
Y concluye: “Sarmiento significa todo para mí, este club es como mi casa. Por el club he llorado y, sobre todas las cosas, me dio muchas alegrías. Mi ilusión es que lleguemos a una copa internacional, como la Libertadores o la Sudamericana, sería al inolvidable”.

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