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MARKETING APLICADO

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La economía de la atención.

Posiblemente les pase a ustedes también, sobre todo en los grupos de whatsapp donde alguien comenta algo, pero nadie lo lee ni escucha. Lo mismo que en las publicaciones en redes donde se informa día y horario de tal evento y la primera pregunta que aparece es justamente esa “¿Día y horario?”. Atravesamos un momento en el que la atención es un bien escaso, nadie puede detenerse. De hecho, dudo que alguien lea esta columna porque demanda 5 minutos, y ya no los tenemos. 

En los semáforos, antes de empezar con sus malabares, los chicos levantan sus brazos y gritan “buenas tardes” asegurándose de que el conductor levante la mirada del celular, porque esos segundos son valiosos para chequear no sé qué cosa con el aparato. Una vez que logran esos segundos de atención, empiezan con el show, pero todos ya bajaron nuevamente la mirada. 

En este contexto, donde lo que todos buscan es “llamar la atención”, surge un nuevo código, una nueva manera de crear contenidos: trucos que no son magia sino engaños que frustran a la audiencia dejando un daño que por silencioso y pequeño nadie alcanza a identificar. Un cortoplacismo que logra ese segundo de atención, pero genera una mala experiencia. Paso a explicarles a qué me refiero. 

Muchos medios periodísticos lo hacen, en la tele o en digital. Lanzan un gran titular a modo de placa roja de Crónica TV que alerta sobre algo URGENTE y lo que sigue es que se separó un integrante de Gran Hermano. También en los diarios, con anzuelos por todos lados para “cazar” el clic y sumar estadísticas de apertura de notas: “La polémica respuesta del DT de Boca a sus jugadores”. Al ingresar, una decepción: solo les dijo que pongan más actitud. 

Ahora hay un truco que abunda en redes. Videos que arrancan con un “yerro”, una imagen donde se visualiza a alquien que se cae, un choque o algo similar. Es ahí, cuando te detuviste a mirar lo que te despertó interés, que aparece una persona simulando el mismo movimiento para venderte una olla. ¿Acaso hay conexión entre una cosa y la otra? Ok, lograste que me detuviera por un segundo en mi zapping de redes, pero no significa que hayas cazado mi atención. No, no quiero una olla. 

El hecho de conectar con alguien es mucho más profundo y demanda un poco más de elaboración. Por eso estos engaños o atajos para generar atención solo construyen relaciones efímeras que se caen al instante dejando un impacto negativo sobre tu propuesta. Atención, prestá atención.

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