Falsas promesas
MARKETING APLICADO

Falsas promesas

El mal manejo de redes.

Las redes sociales son una herramienta fundamental para dar a conocer propuestas comerciales acelerando la difusión e interacción con la gente. Dicho esto, también pueden convertirse en el principal motor de fracaso frente a quienes las usan como un fin y no como un medio.
Esta columna parte de una experiencia poco satisfactoria en un bar de Palermo que enamora desde redes y desencanta en la realidad. De perfil cuidado, estética prolija y hermosas fotos de platos inexistentes, “Parque Bar” tienta a quienes de vez en cuando viajamos por trabajo y buscamos nuevas experiencias.
Con una propuesta de tragos exóticos y platos exquisitos en torno a una ambientación repleta de vegetación, “Parque” enamora por la “calidad de contenidos” que tanto pregonamos. Un discurso que se desarma cuando los tragos llegan con más hielo molido que bebida y la suntuosa descripción del plato termina en una decepción absoluta: “Carne macerada en cocción de 5 horas a dos fuegos” o algo similar. Como repaso, desde la teoría de Marketing de contenidos la estrategia de “Parque” está perfecta. Buenas fotos, excelente redacción y presencia constante en digital para atraer a sus clientes, el problema viene después.

¿Qué pasa después?
“El público se renueva” dice Mirta y es muy probable que en capital los chicos del bar no sientan la merma de clientes por malas experiencias y comentarios eliminados de instagram, ahora bien ¿lo mismo podemos decir en nuestra ciudad?
En tiempos de clientes extremadamente infieles, es necesario sostener la mirada integral del marketing como una actividad que debe regular no solo la promoción sino todos los aspectos del negocio. Naturalmente, las redes son una tentación y todos ponemos el foco en ellas pero no podemos desatender lo más importante, la experiencia 360 de los clientes.
“Sin saber lo que es amor...no supiste valorar lo que te he entregado”, el grupo tropical “Tambó Tambó” comparte un poco de teoría en sus letras. Pasa por ahí, mentir para acercar clientes es pan para hoy y hambre para mañana (si me permiten el lugar común).
Trabajar el negocio es entender el todo y cada una de sus partes y las “falsas promesas” son muy peligrosas en tiempos de tantas tentaciones y corazones veloces.
Pretender copiar formulas de un lado a otro es desconocer la particularidad de cada mercado y nuestra ciudad tiene sus secretos, “momentos de verdad” que condicionan el éxito o fracaso del negocio.
Vamos con las redes pero veamos antes algunos factores fundamentales para que todo funcione más allá del click.
No me mientas, cuidame, quereme y siempre te seré fiel.

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