Carrera contrarreloj, y tensión, por el armado de las listas para diputados
POLÍTICA

Carrera contrarreloj, y tensión, por el armado de las listas para diputados

En el oficialismo se espera una “cumbre” entre Alberto y Cristina. En Juntos por el Cambio definiciones en el orden de la listas, y de Posse

A menos de una semana del cierre -el próximo sábado- de las listas de los precandidatos a diputados nacionales por la Provincia, y también por capital federal, se vienen días de más pujas y tensiones para el armado, principalmente en el oficialismo donde suenan nombres pero no definiciones.

En rigor, como adelantó este diario buscará que el sello electoral, y el proyecto, esté por encima de los postulantes. Es que creen que ninguno mide más que la marca Frente de Todos. Al fin y al cabo, también lo quieren mostrar como señal de unidad aunque las diferencias siempre salen a luz entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner.

De hecho, en el oficialismo refieren que aún falta la “cumbre” Alberto-Cristina en la semana para resolver las principales candidaturas para la Cámara baja sobre todo “en la madre de todas las batallas”, o sea la Provincia.

Por lo pronto, a pesar que se buscó un total hermetismo sobre los elegidos -de ser posible hasta las 23:59 horas del sábado- las cartas comenzaron a mostrarse con la pretensiones de uno y otro lado.

Cuestión de nombres

Por ejemplo, el Presidente tiene su candidata para encabezar la lista del Frente de Todos bonaerense: la concejal platense y funcionaria en el Gobierno nacional, Victoria Tolosa Paz. La cuenta como una mediática defensora de su Gobierno porque estas elecciones de medio término, lógicamente, serán un plebiscito a su gestión. De todos modos, que pueda encabezar la lista necesita el okey de Cristina, La Cámpora y hasta del propio Axel Kicillof, que espera que los postulados salgan a defender también su gestión en la Provincia.

En el kirchnerismo, según dejan trascender, buscan una figura más de peso y apuntan a la candidatura del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, uno de los funcionarios clave para el Presidente, que se niega a resignarlo para que vaya a sentarse al Congreso. En el Gobierno creerían que detrás del “operativo clamor” sobre el nieto de Antonio Cafiero estaría Sergio Massa. Pero otra de las hipótesis es que el kirchnerismo buscaría avanzar en puestos de la Casa Rosada.

Pero lo cierto es que ni Alberto Fernández ni su núcleo político más cercano lo dejarán ir. “Nos van a dejar debilitados”, argumentan.

El Presidente tampoco quiere que se incluya al ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis. Si podría sumarse el titular de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Kicillof sigue esa línea: no quiere resignar a nadie de los suyos aunque suene para la lista Nicolás Kreplak, el segundo en el ministerio de Salud.

Se especula que en la lista habrá un jefe comunal bonaerense, un dirigente de La Cámpora y algún ministro, más el puesto que le corresponde elegir al otro socio de la coalición, el presidente de la Cámara de Diputados.

En el nombre entre los intendentes el que más suena es el de Martín Insaurralde anfitrión en Lomas de Zamora de un acto de Cristina y otro de Alberto, junto al gobernador Kicillof. Sin embargo, en las últimas horas asomó otro referente comunal en el Conurbano, Leonardo Nardini, a cargo del Ejecutivo de la ciudad bonaerense de Malvinas Argentinas, que en un tiempo estuvo alineado con la Agrupación Kolina referenciada por Alicia Kirchner pero que en los últimos tiempos estaría más cerca de Máximo y La Cámpora.

Lo cierto es que por el momento en el Instituto Patria, comandado por Cristina Kirchner, previlegian el silencio en relación a la lista que procura armar para competir el Frente de Todos en el territorio provincial. No obstante, en medio de las tensiones un kirchnerista puro ingrese en la nómina.

En la Ciudad de Buenos Aires, la mano vendría menos tensionada. Tanto Alberto Fernández como el kirchnerismo tendrían definido como cabeza de lista a Leandro Santoro.

Definiciones en Juntos por el Cambio

En la oposición de Juntos por el Cambio las cosas estarían más resueltas pero con una interna en el camino entre dos de sus principales socios: el PRO y el radicalismo.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, jugó por todo en la Provincia con su vice Diego Santilli, y en el camino quedaron heridos: Patricia Bullrich, que tuvo que resignar su candidatura por capital federal, o Jorge Macri, que aspiraba a encabezar una lista en la Provincia.

Mientras, el partido centenario apostó a una figura que entra a la política, como el reconocido neurocirjuano Facundo Manes, que ya comenzo a moverse en esas arenas y configurar alianzas con dirigentes cercanos al peronismo, como Monzó o De la Torre. Ahora faltaría definir para cual de los dos sectores va a jugar el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Por lo pronto, Posse insiste en presentar lista propia a diputado, tras caer por tres puntos con Maximiliano Abad en la disputa partidaria bonaerense y esto lo colocó en la vereda de enfrente de su aliado estratégico, Martín Lousteau.

También en estos días faltan definiciones, principlamente como sigue el orden de la lista que presentarán tanto Santilli como Manes.

Por eso los tironeos y la tensión política continuará por estos días hasta que se cierre el primer paso, el próximo sabado con la inscripción de los precandidatos para la elección primaria del 12 de septiembre.

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