ENTREVISTA

"En el fútbol de hoy no hay un proyecto a largo plazo, todo depende del resultado"

La opinión es del ex delantero de Sarmiento, Sebastián Bueno; quien en diálogo exclusivo con Democracia revivió el gran pasado, también habló de su presente como DT y aseguró que en un futuro le gustaría regresar al club de sus amores. Cómo es la vida hoy de un "9" que deslumbró a todos.

Sebastián Bueno fue uno de los pocos futbolistas juninenses que tuvo el orgullo de vestir la camiseta de la Selección Argentina. Una de sus mayores alegrías fue haber integrado el plantel que se consagró campeón Sub 20 en la Copa del Mundo del año 2001 que se realizó en nuestro país.
Su historia en el fútbol arrancó a los cuatro años en el club BAP de nuestra ciudad. Ese fue el inicio de una gran carrera. Brilló en Sarmiento, después jugó en la primera división con Banfield, tuvo un paso por Quilmes, Unión de Santa Fe y San Martín de San Juan. También jugó en el fútbol chileno, en Brasil y en Italia donde defendió los colores del Catanzaro, Benevento y el Perugia.
A los 32 años decidió colgar los botines y regresar al país. Hoy está radicado en San Justo, en la provincia de Santa Fe. Allí es el entrenador de Sanjustino, un club humilde que compite en la Liga Santafesina de Fútbol.
Aprovechando su estadía en Junín, donde vino a visitar a sus padres Graciela y Abel; y a sus hermanos Natalia, Luciano y Martín; Democracia se contactó con él para jugar un lindo mano a mano.

- ¿Cómo se te dio la oportunidad de dirigir?
- Cuando dejé de jugar en Italia nos fuimos a San Justo porque mi señora es de ahí. Cuando volvimos de Italia nos fuimos a vivir ahí y la verdad que no pensaba dirigir. Pero bueno, se fue dando. Hice el curso de entrenador en Santa Fe y después tuve la oportunidad de poder dirigir y arranqué.

- ¿Cómo tomaste la decisión de no jugar más?
- Lo venía pensando y en algún punto sabía que el momento iba a llegar. Jugué en tres equipos de Italia y sinceramente tenía la posibilidad de seguir pero decidí dejar. La mayoría de las personas cree que el futbolista vive de lo mejor y no es así. Hay muchas cosas que no se conocen y que generan cansancio. Por eso decidí no jugar más. El Perugia por suerte ascendió y creía que ese era un buen momento para dejar. Así que me vine, volví al país para arrancar con otra cosa.

- ¿Qué sería esa otra cosa?
-Arranqué con un emprendimiento de máquinas agrícolas, con mi suegro. Después se dio que el arquitecto de mi casa era el presidente del club, él me fue convenciendo, jugué un tiempo y después arranqué la etapa como entrenador. Sinceramente lo de técnico no era lo que había pensado, porque al principio quería volver para hacer otra cosa, quería salir del ambiente del fútbol. Pero bueno, después de tantos años que estuve metido la verdad es que se extrañaba un poco y la misma pasión me fue involucrando nuevamente. Se dio todo de a poco.

- ¿Qué fue lo que te cansó del ambiente del fútbol?
- Los manejos. Si bien es cierto que después de tantos años las concentraciones y los viajes cansan, lo que más me afectó en la etapa final fue el tema de los manejos que hay detrás, los intereses. Sería lo extra futbolístico, a medida que el nivel es más alto los intereses también aumentan. En determinado momento sentí el poder de los representantes, porque en algunos clubes me tocó ser testigo de situaciones muy raras. Algunos jugadores eran titulares por sus representantes, pero eso es solo un ejemplo. Son muchas las cosas que cansan.

- ¿Te arrepentiste de la decisión?
- No, la verdad que no. Se dio todo natural. Ya estaba cansado. Habíamos ascendido, fue un buen final para mi carrera y punto.

- ¿Cómo describirías al fútbol de hoy?
- Hay una tendencia a priorizar lo físico por sobre el juego. El fútbol profesional se ha convertido en algo más físico, menos vistoso y creo que eso tiene que ver con la búsqueda de un resultado. Son pocos los clubes que llevan adelante un proyecto serio. La mayoría buscan un resultado sin importar la forma. Hay exigencias y muchas presiones. Entonces uno escucha decir a algunos entrenadores que se busca el error del rival. Y eso se dice como algo natural. No hay un proyecto a largo plazo porque hoy todo depende del resultado. Yo busco otra cosa, trabajo con la idea de generar una identidad. Quiero que mi equipo genere opciones por sus propios medios y no por el error del rival. No especulo con el error del rival porque no creo que esa sea la forma.

- ¿Cómo ves a Sarmiento en la actualidad?
- Institucionalmente el crecimiento es notorio, muy grande. Las instalaciones que hoy tiene el club son de un club de primera división. Y después, en lo futbolístico, al equipo lo veo bien. El Nacional B es un torneo muy difícil, muy largo y muy competitivo. Y desde lo deportivo a Sarmiento lo veo bien, veo un equipo compacto, que sabe lo que quiere y que ha hecho una gran primer rueda. Hay jugadores muy interesantes y un buen entrenador. Ojalá que en esta segunda parte se consolide este buen momento y se logre el ascenso.

- ¿Está en tus sueños volver a Sarmiento?
- Tengo un gran cariño por el club. Quiero mucho a Sarmiento y ojalá que en algún momento se pueda dar. Uno nunca sabe las vueltas de la vida. Sería algo muy lindo, pero bueno, por ahora solo pienso en seguir sumando experiencia y en crecer como entrenador. Si en algún momento se da, bienvenido sea. Esta es mi ciudad y estamos hablando del club del cual soy hincha, así que sería algo muy lindo.

- ¿Cuáles han sido los mejores momentos que te ha regalado el fútbol? Un podio.
- Bueno, haber formado parte de una selección juvenil. Yo estaba jugando en la B Metropolitana y era muy difícil que se me diera. Viví seis meses únicos con aquella selección juvenil, la verdad inolvidable. Después con Sarmiento, con el equipo de la temporada 1999 - 2000. Teníamos un gran equipo, jugábamos muy bien y nos merecíamos el ascenso pero no se nos dio. Después, un tercer momento fue el primer gol que hago en primera. Fue jugando para Banfield frente a San Lorenzo. Empatamos 2 a 2 y le cortamos una racha de doce o trece victorias consecutivas. Hice una asistencia y metí un gol. Ese fue un momento inolvidable también.

- ¿Qué compañeros te marcaron en tu carrera?
- Muchos, la verdad que muchos. En Sarmiento, con "Tití" Mastrángelo tuve una gran relación, él era el capitán y la verdad que aprendí mucho. En la selección, Colochini se portó muy bien conmigo, eso también me marcó. Con Germán Lux también, con Wily Caballero, con Nicolás Burdiso. Todos ellos me trataron muy bien.

- Lo último ¿Qué te dejó el fútbol?
- Sigue siendo una parte muy importante de mi vida. Desde los cuatro años que arranqué en el club BAP hasta hoy. Es algo que uno lleva adentro. El fútbol es sano aunque hay personas que lo complican. Pero es un deporte que enseña mucho, te hace crecer, te forma como persona. Hoy me pasa de cruzarme con algún ex compañero y de saludarnos con mucho aprecio, ese es el mejor regalo que dio el fútbol.

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