Titulares de Boca que se consagraron en la Superliga.
Titulares de Boca que se consagraron en la Superliga.
ANÁLISIS

Líder de punta a punta pero con sobresaltos

Boca es bicampeón, festeja a lo grande y espera con ansiedad la definición en la Libertadores.

Los números le sonríen, el nivel futbolístico no. Boca se coronó en la Superliga, logró cerrar el ansiado bicampeonato, fue líder de punta a punta pero sufrió más de lo pensado. La alegría de la vuelta olímpica es lo más importante por estas horas más allá de los bajones y la depresión futbolística que dominó al campeón sobretodo en la última parte del certamen en las que sobresalieron las consagratorias actuaciones de Cristian Pavón y la buena puntería de Wanchope Abila.
Hay atenuantes a tener en cuenta. Las bajas de Fernando Gago y Darío Benedetto pegaron muy duro en la estructura del Mellizo a la que además le faltó el aporte que se esperaba de Carlos Tevez que no fue el mismo que era antes de irse a China. Ni Nández, ni Reynoso alcanzaron para cubrir el mal de ausencias y la situación se tornó más delicada todavía cuando los de la Ribera arrancaron con la Copa lo que significó una doble competencia demasiado exigente.
En la columna del haber hay que destacar la actitud del equipo en partidos que definió sobre el final sobreponiéndose a situaciones límite por la trascendencia de los puntos en juego. Unión fue una clara demostración: Boca empezó a sentirse campeón a poco más de 10 minutos del final en base a la entrega y el compromiso de un equipo que se merece ser campeón.

Boca, después de sacar una ventaja notable en las posiciones, terminó presionado y con nervios. Esto no lo privó de estar más de 500 días en la punta del fútbol argentino, una marca nada común.

También la decisión del Mellizo de respaldar a Agustín Rossi que terminó siendo decisivo en la recta final después de haber sido sometido a las críticas más duras que apuntaron, en un momento, a que el único camino que quedaba era reemplazarlo. Pablo Pérez y el platense Lisandro Magallán también le fueron dando la razón al cuerpo técnico con el correr de los partidos por más que el volante fue perdiendo predicamento en la parte final de la competencia.
Un capítulo aparte para la columna vertebral de este nuevo logro xeneize: Cristian Pavón un atacante de rasgos explosivos que volvió locos a los defensores disimulando las dificultades colectivas del campeón en partidos decisivos. Como definidor o generador de jugadas fue vital. Algo así como el “rescatista” de Boca en los momentos más difíciles.
“Pavón, Pavón, Pavón...” La “Doce” terminó por consagrarlo con una ovación que hacía tiempo no se escuchaba en la Bombonera la tarde de la victoria con los “tatengues” al atacante que sumó 70 presencias consecutivas en el ganador de la Superliga.
Boca, después de sacar una ventaja notable en las posiciones, terminó presionado y con nervios. Esto no lo privó de estar más de 500 días en la punta del fútbol argentino, una marca nada común. Del dominio absoluto de la situación pasó a sentir que Godoy Cruz le soplara la nuca en el campeonato y quedara muy expuesto en la Copa Libertadores donde deberá enfrentar en pocos días más una parada decisiva para clasificar a la siguiente ronda.
Le puso garra y corazón como marca la tradición xeneize cuando las dificultades lo asecharon Más allá de los sobresaltos, pulgar para arriba: Boca es bicampeón, festeja a lo grande y espera con ansiedad la definición en la Libertadores.

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