Alberto “Beto” Palmetta es declarado ganador en su debut en los Estados Unidos, tras noquear al local Najik Lewis.
Alberto “Beto” Palmetta es declarado ganador en su debut en los Estados Unidos, tras noquear al local Najik Lewis.
GANÓ POR NOCAUT SU PRIMERA PELEA EN ESTADOS UNIDOS

Palmetta: “El boxeo argentino está en decadencia”

El púgil debutó ganando por fuera de combate en Estados Unidos y comparte gimnasio y sueños deportivos con el invicto profesional oriundo de General Arenales, Marcos “Machete” Besana Escudero, quien pelearía allí el 31 de agosto o el 1º de septiembre.

Alberto “Beto” Palmetta fue contundente en su análisis sobre el presente del boxeo argentino. Apuntó contra los promotores nacionales como los principales responsables, admitió que se equivocó al firmar el contrato de manera inmediata, y sobre la influencia de Sergio “Maravilla” Martínez. “Vino en su auto a mi casa”, confesó.
Boxeador universitario que no se arrepiente de los pasos que realiza y entienden que está sumergido en un negocio crudo: “para los promotores somos caballos de carrera: si estás bien, perfecto; si estás mal, anda al campo a comer pasto”, expresó Palmetta.
Palmetta descansa en alguna habitación en Durham, North Carolina, tras derrotar por nocaut en el segundo asalto al local Najik Lewis (con récord de dos derrotas, un empate y tres triunfos, uno antes del límite), iniciando con el pie derecho su sueño de triunfar en Estados Unidos.
“Primer paso… Primera pelea ganada como profesional en tierras norteamericanas. Muchas gracias a todos amigos por el aguante. Grandes esfuerzos traen grandes logros”, escribió luego del combate en su red social.
La entrevista realizada al pugilista nacional que arrancó muy bien en Estados Unidos, se inició con su chance internacional, dejando la ciudad de Beccar (Gran Buenos Aires) para iniciar este nuevo camino deportivo:
“Soy muy exigente, muy soñador. Si la estructura boxística amateur hubiera sido diferente, yo no me hubiera hecho profesional porque el circuito olímpico me gusta mucho. Son sensaciones únicas, inigualables. Me hice profesional porque no estaba motivado. La estructura ya no me motivaba. Hoy me encuentro como profesional”, destacándose que en octubre del 2016 Palmetta firmó con “Maravillabox Promotions”, de Sergio “Maravilla” Martínez –en sociedad con Sampson Boxing, del uruguayo Sampson Lewkowicz– para pasar al boxeo profesional dejando atrás un ciclo olímpico (Río de Janeiro 2016), eventos AIBA y WSB (con “Los Cóndores”) siempre representando a la selección nacional.
Palmetta reconoció luego: “Para mí, ´Maravilla´ Martínez es mi referente. Cuando me surgió la propuesta de estar con él, me manejé por lo que me decía mi corazón”. Sin dudas la influencia del ex campeón del mundo alteró e inclinó los razonamientos plasmados por “Beto”, para una firma prematura de contrato. ´Maravilla´ vino en su auto a mi casa para ofrecerme la propuesta. ¿Te imaginas a tu ídolo yendo a tu casa? Hoy, a la fecha, estuve dos meses para firmar este último contrato en Estados Unidos – por su duelo vs Najik Lewis – mientras que con Sampson/Maravilla lo firmé en una semana. ¿Por qué? Porque me guié por mis sentimientos. Entendí que si alguien me ofrece un contrato es porque está interesado en mí”, a lo que agregó: “en el recorrido con Maravilla y Sampson estoy muy agradecido”.

- ¿Por qué te fuiste?
- “Yo quería otras cosas para mi carrera, entrenar en el exterior. En ese año y pico que estuvimos juntos, Sampson no me pudo dar lo que yo necesitaba. Yo me vine a EE.UU. por mi cuenta porque el boxeo argentino me había desmotivado. Él no aceptó eso y como no compartíamos ideas, seguimos cada uno su camino. La gloria deportiva se encuentra en el boxeo olímpico, yo ahora estoy sumergido en un negocio. Para los promotores somos caballos de carrera: si estás bien, perfecto; si estás mal, anda al campo a comer pasto. Yo soy una persona responsable, hago mi trabajo todos los días, soy universitario. ¿Por qué tengo que ser peón de un empresario? Los promotores y los empresarios juegan con la falta de conocimiento de los boxeadores. Yo he visto a boxeadores firmar un contrato y después preguntar qué habían firmado. Nosotros tenemos que pelear porque las cosas sean cada vez mejor”.

- Pasó tu sueño olímpico. ¿Te arrepentís de haber pasado al profesionalismo?
- “Pasó mi sueño olímpico y ahora mi objetivo máximo es ser campeón del mundo. No me arrepiento para nada. De todos modos, mi sentimiento olímpico sigue siendo muy fuerte. Yo estoy vinculado a ese tema. Si la estructura olímpica fuera diferente, yo seguiría como olímpico. Además como profe yo siempre estuve del lado de los valores que promueve el olimpismo. Yo antes de irme hablé con toda mi familia, con mi profesor, con mis alumnos, ya que soy personal trainer”.

- ¿Te está faltando algo o tenés todo para entrenar?
- “Por momentos me agarra desesperación por la soledad. Acá en Estados Unidos. Es muy tranquilo, la gente es diferente, es más fría. Las distancias son más largas. Igual el hecho de estar con Marcos Escudero (boxeador argentino oriundo de General Arenales) hace más fácil las cosas. Yo desde que llegué acá, tengo ganas de entrenar todo el día. En la Argentina estás preocupado por el trabajo. También leo mucho, ahora estoy con el libro del dueño de Nike. Hablo con mi novia por video llamada”.

- ¿Entendés que Melián se haya ido a Eslovenia?
- “No sé qué proyecto puede tener allá, pero sí sé que el boxeo argentino está mal, la realidad del boxeo argentino es decadente. No por los boxeadores, sino por la gente que maneja el boxeo. Yo a Melián le digo que no vuelva, que entrene como un rey, que pelee y que no vuelva. Tengo compañeros acá que trabajaban de barrenderos y después entrenaban. Comés mal, descansás mal. Eso no es deporte. Me saco el sombrero por esos boxeadores, pero no es deporte. No hay ningún promotor que haga que los boxeadores se dediquen a eso solamente. El mayor consejo que le doy a Melián es que no vuelva. Yo viví de trabajar en un restorán o en una remisería y regresar corriendo, de la remisería a mi casa, para completar la parte física que no pude hacerlo en el día; porque me la pasé arriba del auto. Me enojan los periodistas que transmiten los sábados a la noche, que critican a las personas que están ahí arriba. Yo no quiero ser parte de ese show. Yo soy muy marcado en el ambiente porque hablo. Tengo fundamentos”.

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