OPINIÓN

La falta de honestidad de este gobierno local

Leíamos a la subsecretaria de Acción Social del gobierno local manifestando que “Junín no cuenta con ningún plan nacional y menos de viviendas”.
Parece poco viable cruzarse con profesionales que frente a un compromiso político dejan de ser honestos intelectualmente y son capaces de atentar contra las políticas de Estado más significativas que ha dado este siglo en nuestro país. Que este tiempo nos permita hacer mención, por ejemplo, de la Asignación Universal por Hijo, el Programa Pro.Cre.Ar, la reconstrucción del sistema de protección social argentino, da cuenta de que hemos dado grandes pasos adelante en materia de ampliación de derechos y programas que materializan esta realidad.
La afirmación de la Subsecretaria pone al descubierto un engaño que no puede ser pasado por alto, porque las políticas públicas que hemos puesto en marcha desde el gobierno nacional llegan a todos los distritos sin distinción partidaria.
El “problema” que identifica esta funcionaria es que hemos dejado de hablar en términos de “planes” y de “beneficiarios”, para llamar a los vecinos “sujetos de derecho”, y esto también como un logro colectivo de este Proyecto Nacional, donde los programas llegan directamente a los ciudadanos a través de la formalización bancaria de sus beneficios, y donde no debe haber ningún intermediario político que actúe entre el derecho y su titular.
Esto, claramente disgusta a aquellos gobiernos acostumbrados a dirigir punterilmente los programas y sus recursos. Es sabido incluso que la secretaría de Acción Social, ha dejado de dar respuestas de impacto a mediano plazo en los barrios, y atiende casi con exclusividad la demanda con un enfoque focalizado.
Más allá de la loable tarea de los trabajadores sociales que muchas veces llevan adelante su tarea en absoluta soledad y con magros sueldos, procurando un abordaje integral con las herramientas que su profesión les ha dado, dan lo mejor de sí mismos, pero no alcanza cuando no hay un sistema público en materia social que no se apropie de las potencialidades de su territorio y trabaje para producir cambios profundos.
Nuestra ministra de Desarrollo Social es una brillante referente de la tarea social y comunitaria en los barrios y ha trabajado incansablemente en esta última década para que nuestras comunidades y nuestros funcionarios se apropien de la importancia de trabajar con una planificación a mediano y largo plazo, que permita la organización de los sectores populares y la construcción de una territorialidad impulsada desde el rol del Estado, además de la atención inmediata de sus necesidades.
Nuestro Centro de Referencia lleva adelante su tarea en nuestra ciudad con un sincero compromiso en revertir la desprotección del municipio a las comunidades barriales.
Basta con visitar los barrios y saber que el gobierno local se hace presente con fuerza en épocas electorales. Sin dejar de hacer mención a las presiones y extorsiones a las que son sometidos muchos fomentistas o titulares de instituciones que se atreven a ser críticos con la gestión del intendente y reclaman obras o necesidades en sus barrios.
Este municipio cuenta también con el Programa Médicos Comunitarios, con el cual puede cubrir gratamente los honorarios de profesionales de la salud, además de programas de educación nacional con un generoso presupuesto para nuestra universidad; asimismo en el ámbito laboral y de la producción, en el que los empresarios locales y microemprendedores pueden dar cuenta de la extraordinaria inversión que lleva adelante el gobierno nacional en nuestra ciudad, sin distinciones partidarias.
En cuanto al “tema habitacional” al que refiere la Subsecretaria, parece no advertir que es justamente su área en la que se puede trabajar en la distribución de la tierra. Es sabido que en nuestra ciudad los lotes son ofrecidos discrecionalmente por funcionarios públicos y sobre todo en tiempo de elecciones; ni hablar del banco de tierras, que no ofrece ninguna alternativa a los juninenses sin viviendas que esperan una solución a su necesidad junto a sus expedientes que duermen por años aguardando que la cuasi inmobiliaria de este gobierno local decida otorgarle un terreno en la periferia de la ciudad.
Fue la misma funcionaria quien hace poco tiempo decía en los medios que hay al menos dos mil familias que demandan tierra en nuestra ciudad, aparte de quienes reclaman vivienda. Y del mismo modo reconoce los elevados precios de los alquileres desproporcionados que se pagan en Junín.
El municipio vive de excepciones en excepciones al Código de Ordenamiento Urbano, de parches en parches a la ley vigente, sobre todo en aquellos casos de grandes proyectos inmobiliarios que representan una elevada rentabilidad para sus propietarios, y de este modo sigue invirtiendo en el área centro para “poner en valor” y cada vez más en valor este sector, disminuyendo las posibilidades de acceso a una vivienda de la mayoría de los juninenses.
Un buen ejercicio para los funcionarios locales que parecen estar nerviosos por estos días, es hacerse cargo; para eso elegimos gobernar, nadie con tanto rigor debe exigirlo como nosotros mismos frente al compromiso que hemos asumido.




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