Los fomentistas señalan que los reductores de velocidad de Pastor Bauman ayudaron a mejorar el tránsito en este barrio.
Los fomentistas señalan que los reductores de velocidad de Pastor Bauman ayudaron a mejorar el tránsito en este barrio.
PIDEN ARREGLO DE CALLES

144 Viviendas: “El barrio está estancado”

Los residentes reclaman por el paso de las máquinas en las arterias paralelas a Pastor Bauman, que son las de tierra y que aún no tienen cordón cuneta. También solicitan la extensión del alumbrado y buscan colaboración para sostener el pago de los servicios en el salón de la sociedad de fomento.

Poco antes de que terminara la década del 90, el barrio Municipal 144 Viviendas nació como una solución habitacional para los empleados de la Comuna, en una iniciativa impulsada por el sindicato que los agrupa, que debió ser terminada con el apoyo del Instituto de Vivienda de la Provincia.
Delimitado por la avenida Pastor Bauman, Niñas de Ayohuma, pasaje Noir y Del Valle Iberlucea, este pequeño vecindario comprende seis manzanas: una ocupada por la plaza 27 de Febrero y cinco de uso residencial en donde viven más de 500 personas.
En los últimos años, fue uno de los sectores beneficiados por las obras del proyecto del Cuadrante Noroeste y fue a partir de esta iniciativa que hubo mejoras para sus residentes. No obstante, hace un tiempo que los lugareños ven que ya no tienen la atención de antes. “El Barrio Municipal está estancado”, resume el presidente de la sociedad de fomento, Pablo Segovia, quien ve que hace tiempo que se reiteran algunas demandas sobre las que no hay respuestas. Entre ellas, el arreglo de calles es la prioridad. También solicitan la extensión del alumbrado público, y colaboración para mantener la sede fomentista.

Las calles
El cordón cuneta fue colocado en Niñas de Ayohuma, Carlos Gardel, Del Valle Iberlucea y Camino del Resero, que son las arterias que conectan Pastor Bauman con la zona del barrio El Progreso. En tanto, las paralelas a Bauman, que son Rusahil, Calp y Noir, siguen siendo de tierra. Y es en ellas donde está el mayor problema. “Hace más de un año que no pasa la máquina”, señala Segovia, para luego ampliar: “Ahora que está el cordón cuneta en las transversales a Pastor Bauman, tienen el nivel, entonces si hicieran bien el trabajo, se haría una sola vez. El agua viene de la Ruta 188 hacia Intendente de la Sota y se forman pozos terribles. Por ejemplo, yo, personalmente, tuve que tirar varias carretillas de escombros en la puerta de mi casa porque había unas grietas tremendas”.
Según dice, se realizó el reclamo correspondiente al municipio y al director de Relaciones Institucionales del Gobierno de Junín, Mariano Spadano: “Tiene muy buena voluntad, nunca nos dicen que no, explican que lo van a solucionar pero los resultados no se están viendo”.

Alumbrado público
Otro punto sobre el que los residentes ponen el acento es el del alumbrado público. “Estamos peor que antes –asevera Segovia–, por ejemplo, en la calle Rusahil hay una luminaria que no funciona, se hizo el reclamo y no lo solucionan”.
Ya hace un tiempo largo que solicitan un recambio de luminarias. Para el dirigente fomentistas “sería lo ideal” y, en tal sentido, comenta que el intendente “prometió que cuando se pusieran las Led en otros sectores, iban a pasar las de sodio para los barrios periféricos y esto no ha ocurrido”.

“El Barrio Municipal está estancado. Hace más de un año que no pasa la máquina. El agua viene de la Ruta 188 y se forman pozos terribles”.

Tránsito
En referencia al tránsito, desde la sociedad de fomento destacan que hace tiempo que no hay accidentes en Pastor Bauman, una de las arterias más transitadas y que entrada y salida de la ciudad. “Aparentemente la gente está más prudente –analiza Segovia–, es bueno que la gente se concientice. Así como uno critica también tiene que agradecer la pavimentación de Pastor Bauman porque nos ha cambiado mucho respecto de lo que era antes. Y los reductores de velocidad están funcionando bastante bien”.

Sociedad de fomento
Los fomentistas están preocupados por las dificultades que están teniendo para afrontar el pago de los servicios en la sede de la institución. Están en negociación con EDEN para tener una tarifa más accesible, pero la situación con el gas natural es más compleja: “No solo nos sacaron la tarifa social sino que, además, nos están facturando como un espacio comercial. Es un salón que se usa muy poco. Nos llegó una boleta de dos mil pesos, más los 800 de electricidad, se hace cuesta arriba juntar el dinero”.
Allí sigue funcionando la extensión de una escuela y, actualmente, se están haciendo gestiones para recibir algún tipo de colaboración que ayude a afrontar los costos de los servicios.