EDUCACIÓN SUPERIOR

Tamarit: “Hay que dar el debate por la federalización de la ciencia”

El rector de la Unnoba consideró que “sería conveniente tener un desarrollo más armónico, invertir en ciencia y tecnología y esperar resultados que impacten en la región”. Llamó a establecer prioridades desde el Estado y no esquivó la discusión electoral.

Acaban de presentar el Instituto de Oficios, ¿de qué se trata?
-La Universidad plantea dos ejes importantes, por un lado la inclusión y, por otro, la calidad. En el tema de la inclusión vemos que ha habido toda una parte que la Universidad ha cumplido con respecto al grado, pero también se ha amesetado, hay muchos más chicos que tendrían que estar llegando y no lo hacen, por distintos motivos, dentro de los cuales hay dos que son los más rígidos: la mitad no termina el secundario; y el contexto socioeconómico. Frente a eso, hay que instrumentar estrategias que permitan que haya un tramo de actividad universitaria. Tiene que ver con la asociación de sindicatos o asociaciones no gubernamentales, cámaras empresarias y la Universidad, para acreditar saberes que realmente vinculen el conocimiento con la mejora de las posibilidades laborales.

-¿Cuáles son los desafíos que vienen para la Unnoba?
-La Universidad tiene un rumbo muy concreto, y con respecto a la calidad lo que viene es la autoevaluación institucional, que naturalmente nos va a dar mucha información sobre cosas que hacemos bien y otras que no hacemos tan bien, y las áreas de vacancia, hay un programa nacional que ha establecido las distintas posibilidades, en relación a las regiones, para ver qué tipo de actividad podemos salir a complementar con otras universidades, como requerimiento regional. La otra cuestión es la investigación y el posgrado, nos interesa mucho que nuestros graduados tengan actividades de posgrado y que se sumen a la docencia.

-La Universidad ha implementado un programa de género, un tema de acuciante actualidad.
-Sí, tenemos un programa de género. El conjunto de las universidades nacionales tuvo un profundo debate, porque se da una particularidad, que en todo el sistema universitario hay mayoría de mujeres, y la verdad es que no tenemos al interior de las universidades grandes problemáticas, hay episodios, pero las dinámicas internas los pueden ir resolviendo. Pero sí vemos que tenemos que trabajar hacia afuera, protagonizar procesos en los cuales hay que trabajar fuertemente con el conjunto de la sociedad. Vamos a establecer los denominados bancos rojos, para concientizar sobre la violencia de género. No es un episodio sobre el que hay que reaccionar, sino una cultura que hay que construir.

-Ha planteado la necesidad de pensar críticamente un mundo que es cada vez más tecnológico.
-Lo que planteamos es que hay una centralidad sobre la tecnología y hay que humanizarla, tiene que estar al servicio del hombre, de la sociedad, de vivir mejor. Por ahí nos deslumbramos por algunas cuestiones tecnológicas –que está muy bien, el perfil de la Unnoba acompaña todos esos procesos de vértigo tecnológico-, pero hay que entender que eso tiene que estar al servicio del hombre. Muchas veces perseguimos la tecnología y perdemos de vista cuáles son los objetivos, los valores y el rol social. El fin último no es vender o desarrollar tecnología, asociado muchas veces al tema del éxito, a la crisis de valores, al consumo tecnológico, hay que reflexionar sobre estas cuestiones y la Universidad necesita crear estos espacios.

-¿Qué lectura hace del conflicto que hubo estos años en el Conicet?
-Primero hay que resolver la urgencia, y hubo una respuesta muy clara, el Gobierno asignó 200 millones de pesos a los centros de doble dependencia, entre el Conicet y las universidades, lo cual va a saldar las deudas, y sumó mil millones de pesos para resolver el resto de las cuestiones. Pero insisto, eso es la urgencia, lo que no está claro es cómo sigue esto. Tenemos que decirles con toda claridad a quienes son aspirantes al Conicet en qué pensamos, cuáles son las prioridades, qué cosas estamos dispuestos a financiar, porque yo también soy muy crítico de muchas asignaciones que se han hecho respecto a inversiones en desarrollos que a uno le cuesta muchísimo entender cuál puede ser el impacto que tienen en la vida real, y creo que en un país con las necesidades que tiene éste, hay que establecer prioridades para la asignación de recursos. También queremos incluir el debate por la federalización de la ciencia, porque cuando ves la cantidad de investigadores puestos en el mapa del país, está asociada por supuesto al área metropolitana, hay otra mancha en Córdoba, y después son algunos puntitos en el resto del país. ¿Cuánto invertimos? ¿Solo en tecnología de punta en la Universidad de Buenos Aires? Es un modelo, pero otros pensamos que sería conveniente tener un desarrollo más armónico, invertir en ciencia y tecnología y esperar resultados que impacten en la región, ese debate es el que me parece que está ausente.

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