Pablo Petraglia analizó los comportamientos electorales en Junín.
Pablo Petraglia analizó los comportamientos electorales en Junín.
ESCENARIO DE CARA A LOS COMICIOS DE ESTE AÑO

El arrastre nacional puede resultar un factor clave para las elecciones

La caída en la intención de voto a Macri, que marcan algunas encuestas, podría afectar la performance de Cambiemos en Junín. No obstante, hubo muchos casos previos en los que nuestra ciudad eligió un intendente de un partido y un presidente de otro. Destacan que, en las votaciones que ya se produjeron este año, se impusieron los oficialismos. Una clave podría pasar por municipalizar el debate.

Más allá de que falten todavía dos meses para la presentación de listas de precandidatos, la campaña electoral ya está lanzada y en nuestro distrito deberemos elegir quién gobernará en los próximos cuatro años en la Nación, la Provincia y la ciudad.
El hecho de que en estos comicios se pongan en juego los cargos ejecutivos en los tres niveles, vuelve a abrir la discusión sobre la incidencia de las políticas nacionales en las elecciones locales o provinciales. Máxime, cuando la economía está mostrando tanta volatilidad y se advierte un escenario crítico en esa materia en el país.
En ese contexto, los analistas consideran que el arrastre puede resultar clave en el resultado de las primarias de agosto y las generales de octubre. De hecho, esta situación motivó a la gran mayoría de las provincias a desdoblar sus comicios para separarlos de la elección nacional. No obstante, en nuestro distrito la boleta incluirá todas las categorías y la influencia del descenso en la aprobación de la gestión en la intención de voto del presidente Mauricio Macri –según numerosas encuestas publicadas– podría resultar decisivo para la suerte de la Gobernadora, María Eugenia Vidal, que irá por su reelección, y del candidato de Cambiemos a nivel local, donde se descuenta que Pablo Petrecca también intentaría acceder a un segundo mandato.

Antecedentes
Desde el retorno de la democracia, en 1983, solamente en siete oportunidades se votó a intendente, gobernador y presidente en el mismo año. La primera fue, justamente, en el 83, donde se impuso la Unión Cívica Radical (UCR) en las tres categorías. Doce años después, se impuso el Partido Justicialista (PJ) en nación y provincia mientras que en Junín el radical Abel Miguel accedió a un nuevo mandato. El 1999, la Alianza ganó a nivel nacional y también en Junín, mientras que el gobernador electo correspondió al PJ.
En las elecciones de 2003, 2007 y 2011 el Frente Para la Victoria obtuvo la presidencia y la gobernación bonaerense. En esas mismas elecciones, Mario Meoni fue elegido intendente de Junín, pero solo en una oportunidad compartió boleta con el kirchnerismo, en 2007. En las otras dos fue representando a otros signos partidarios. Finalmente, en 2015 Cambiemos se impuso en todas las categorías.
Como se puede observar, en tres de estas siete elecciones hubo coincidencia en los partidos que ganaron las tres categorías. En otras tres hubo un espacio que se hizo cargo de la Nación y la Provincia, con uno diferente en la ciudad. La particularidad de 1999 estuvo dada porque el intendente y el presidente eran de la misma fuerza, mientras que el gobernador pertenecía a otra.
“No se puede hablar de un patrón específico”, señala el ex edil Pablo Petraglia, quien escribió un libro por los 130 años del Concejo Deliberante y para ello hizo un análisis de los comportamientos electorales de Junín.
Según su análisis, “cada elección obedece a un contexto único y particular que tiene que ver con la impronta local de los candidatos y con la situación general del país”. Y en ese contexto, agrega: “Hemos tenido escenarios como el de 1999 en donde, el intendente y el presidente fueron de un partido –en este caso la Alianza– y el gobernador fue del justicialismo. Esa fue una situación anómala que no se ha repetido. Si se dio que hemos elegido presidentes y gobernadores de una fuerza, e intendente de otra”.

Corte de boleta
Hay analistas que consideran que “Junín tiene una tradición de votar en contra de la sección nacional”. Quien dice esto es Marcelo Miró, consultor y encuestador que trabajó en varias elecciones en nuestra ciudad y en la Cuarta Sección Electoral.
“Tanto Abel Miguel, en su momento, como Mario Meoni, han vivido circunstancias en las que ganaron con el arrastre nacional pero después lograron sobrevivir al avance de otras fuerzas políticas. Me acuerdo que en alguna elección Eduardo Duhalde sacó casi el 60% en la Provincia y Miguel sacó algo más en Junín, yendo en otra boleta”, explica Miró.
Según su análisis, “Meoni también, en su momento, cuando se fue del Frente Para la Victoria, volvió a ser electo y fue contra Cristina Fernández, en el año 2011. A su vez, en la última elección no pudo resistir el arrastre y ganó Pablo Petrecca, cuando en realidad las encuestas no lo mostraban tan arriba de Meoni, era una elección más pareja y si hubiese sido solamente municipal, tal vez hubiese alcanzado una nueva reelección”. No obstante, Meoni participó respondía a un espacio político que a nivel nacional entró tercera y acá él quedó segundo.


El dirigente de la Coalición Cívica y ex concejal Lisandro Benito coincide en que el juninense “tiene una gimnasia” para el corte de boleta: “En 1983 se vio claramente el arrastre. Inclusive, cuando ganó Abel Miguel, no era muy conocido todavía, y llegó con el arrastre del alfonsinazo. Posteriormente, Junín cortó boleta porque el Vasco pudo mantenerse con porcentajes muy altos, pese a que a nivel nacional y provincial el radicalismo no acompañaba, salvo en las elecciones del 99, cuando ganó la Alianza. Recuerdo el año 1995, cuando fueron reelectos Menem en Nación y Duhalde en Provincia, y Abel gano por alrededor del 60% de los votos. Lo mismo pasó en las elecciones de Meoni. Salvo la del 2007, en la que fue pegado con Cristina y Cobos, luego, en el año 2011, pese a haber ganado CFK a nivel local, la gente volvió a cortar boleta y eligió a Meoni, que iba en la boleta con Ricardo Alfonsín, que salió tercero”.

Escenarios
La clave pasa, entonces, por saber qué hacen los que logran “despegarse” del arrastre nacional. “A mí me parece que depende mucho del clima”, señala Miró, para luego ampliar: “Cuando estamos en un proceso muy crítico en el país, la elección se nacionaliza mucho, entonces para las personas es mucho más determinante la discusión sobre el país y pensar en si se va a continuar o se va a salir de un determinado proceso crítico como el que se está viviendo hoy, y eso genera una polarización donde el tema relevante es lo nacional”.
Para Benito, en tanto, “hay estrategias de campaña y otras acciones que se destinan a determinados sectores, pero la cercanía de los gobiernos locales con los ciudadanos es mucho más clara, y más aún en los distritos más chicos”.
A eso hay que agregarle, según su mirada, que “la gente va teniendo una mayor gimnasia en esto de cortar boleta”. En este punto, el ex presidente del Colegio de Abogados opina que “sería ideal, en el futuro, trabajar en el tema de la boleta única, como la experiencia de Santa Fe, donde parece que hay una mayor libertad y transparencia en el acto electoral”. Además, considera que la eliminación de las colectoras es una medida “que ayuda a limpiar esas prácticas que permitían los arrastres”.
Sobre esto, también destaca que “los arrastres no solamente son hacia abajo, en algunos casos se da al revés, cuando hay intendencias fuertes pueden empujar hacia arriba”.
Miró agrega un ejemplo emparentado con esto: “En la elección del año 2015, en la Provincia el nombre de Aníbal Fernández logró darle una relevancia a la elección bonaerense que hizo que se vea mucho corte boleta, teniendo en cuenta que en lo provincial es en donde menos se corta, ya que esto se da, normalmente, en las categorías de presidente o intendente, sin embargo, este fue un caso paradigmático. Y no fue un corte del peronismo, porque los números de Aníbal no fueron muy por debajo de los de Daniel Scioli, pero Vidal cosechó votos de todas las demás fuerzas políticas, por el rechazo a un candidato. Algo así también pasó en 1983, cuando la gente no quería votar a Herminio Iglesias y Alejandro Armendáriz terminó sacando más votos que el propio Raúl Alfonsín”.

Elecciones 2019
Aun cuando faltan pocos meses para las elecciones, sería demasiado aventurado pronosticar cuál puede ser el comportamiento de los votantes. No obstante, hay puntos de análisis a considerar.
“Siendo que la incertidumbre es la única certeza, cualquiera de las opciones es posible”, sostiene Petraglia, y añade: “Inclusive se podría dar el caso de que podamos llegar a tener tres fuerzas distintas en la ciudad, la provincia y la nación, lo que sería prácticamente inédito. Cualquier escenario puede ser la alternativa, lo que daría una nueva variable para la riqueza del análisis. Hay que esperar al 22 de junio, cuando cierren las listas”.
Una estrategia posible para evitar el arrastre podría ser el de municipalizar la elección. “Uno puede armar un debate local en la medida en que la gente quiera –señala Miró–, si al ciudadano no le interesan los asuntos locales porque está muy agobiado por cuestiones más macro, es muy difícil sacarlo de ahí. Ni la política ni los medios ponen la agenda, lo hacen la gente y sus preocupaciones. Lo dicen las ciencias sociales: cualquier investigación empírica muestra que los temas relevantes por los que la gente toma decisiones, son los que le preocupan y no los que les dicen. Muchas veces se le suele atribuir un resultado electoral a cosas que no son sustanciales. No digo que no sea importante lo que hace Durán Barba o cosas así, pero lo realmente relevante es lo que no se puede salir de la discusión de las cosas que le interesan a la gente, y si le preocupación la inseguridad, se verá a quién le atribuye la solución de ese problema, probablemente no sea al Presidente y sí se adjudique al intendente o el gobernador, y si el tema más acuciante es la inflación, no se lo van a endilgar al intendente”.
Para Miró también resulta determinante el hecho de que, en muchos casos, se vota a gente conocida: “En Junín, por ejemplo, Meoni es mucho más conocido que cualquier otro candidato de la oposición y, si se postulara, podría lograr que mucha gente corte la boleta en su favor, aun cuando no vaya con la figura presidencial que la gente quiere. Si te conocen, podés torcer un poco la voluntad de la opinión pública. Ser conocido y plantear los temas correctos ayuda mucho. Y estar en la boleta o en la corriente que no es la más taquillera, te puede perjudicar”.
Al momento de hacer una evaluación sobre el panorama par este 2019, Benito afirma que “un dato no menor que se ve en las elecciones que se dieron este año es el triunfo de los oficialismos”. Y ejemplifica con los casos de La Pampa, Chubut, Río Negro, Neuquén. “Eso podría indicar que, inclusive en un contexto económico críticos, el ciudadano valora mucho a los oficialismos locales y provinciales y esto tiene que ver que la gente, aún en las crisis, no se suicida, que mantiene una actitud más conservadora a los cambios”.
Esto se sustenta, según su análisis, en “el desarrollo de la obra pública, por lo menos a niveles locales y provinciales”.
Con todo, Benito considera que este año “habrá corte de boleta, como pasó en otras situaciones”.

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