El economista Santiago Aguiar, en una entrevista en los estudios de TeleJunín.
El economista Santiago Aguiar, en una entrevista en los estudios de TeleJunín.
EL DEBATE POR EL RUMBO ECONÓMICO

Santiago Aguiar: “Los precios aumentaron el doble que los salarios”

El referente económico del Frente Renovador participó del ciclo televisivo TeleNoticias Plus y analizó la realidad económica y financiera nacional y regional y aseguró que los efectos de la devaluación seguirán repercutiendo en alzas de precios en las góndolas.

¿Cómo ve la actualidad económica del país, en la cual la mayoría de los indicadores son negativos?
-La situación económica está divida en dos, la financiera, a partir de las metas de cumplimiento del FMI, a la que se llegó por una crisis absoluta y probabilidad de incumplimiento de pagos; y por otro lado está la economía real, que tiene que ver con el ajuste monetario y financiero que está realizando el Gobierno.

-¿Por qué volvió a subir la nafta si el dólar bajó?
-El ministro Aranguren, en su momento, hizo una desregulación de las tarifas y una dolarización de las tarifas públicas y los bienes regulados de la economía, por lo que el combustible está dolarizado. Este año, respecto de diciembre del año pasado, el tipo de cambio llegó a devaluarse hasta un 120 por ciento, cuando llegó a 42 pesos, y hoy estamos en 36, 37 pesos, estamos hablando de una devaluación del ciento por ciento. Los bienes en dólares hoy valen el doble en pesos de lo que valían en diciembre del año pasado. La nafta solo aumentó un 80% en lo que va del año. Los precios mayoristas han avanzado un 70%, y el índice minorista solo ha avanzado un 40%, con respecto al resto, no es que sea poco. La gente cree que ya está, y la verdad es que no está todavía, porque la devaluación fue muy fuerte y el traslado a los precios todavía no llegó en toda su magnitud y todavía faltan ajustes de tarifas para este año y el primer trimestre del año que viene. Los precios aumentaron el doble que los salarios y la caída de la actividad está provocando una precarización y una destrucción del empleo. El aumento de los combustibles se traslada a los precios de la góndola, por eso no se puede pensar en que la inflación va a bajar.

-¿Esta devaluación tan abrupta era una condición necesaria?
-El Gobierno utilizó una brisa para generar un huracán, en ningún otro país del mundo la devaluación fue tan profunda.

-¿Hay algún sector que se está beneficiando con esta coyuntura?
-Creo que al fin de cuentas, nadie se beneficia con la devaluación, puede haber sectores exportadores que tienen sus ingresos dolarizados, a lo mejor hacen alguna diferencia, pero son muy pocos, lo cierto es que las familias argentinas, así tengan un negocio con productos dolarizados, venden cada vez menos. No hay sectores en la Argentina que exporten absolutamente todo.

-¿Alcanza el plan del Gobierno para auxiliar a las pymes?
-Las pymes tienen un gran problema hoy, que es el costo financiero, la tasa de interés. Esta política monetaria del Gobierno es secar la plaza de pesos, aumentar tanto la tasa de interés, que la avaricia el gane a lo racional, que nadie quiera tener un peso encima, pensando que secando la plaza se va a poder controlar la inflación, muerto el perro se acabó la rabia, pero en el medio se corta la cadena de pagos y se vuelve tan caro el costo financiero que es imposible de pagar.

-¿En cuánto va a terminar la inflación este año?
-Estamos entre un 48 y un 50 por ciento para este año. Y esto obviamente repercute en la pérdida de poder adquisitivo para las familias. En los primeros siete u ocho meses del año los salarios aumentaron, en promedio, un 15%, pero la inflación en esos mismos meses subió un 30%, lo que quiere decir que los trabajadores perdieron un 15% de su poder adquisitivo. Tenemos recesión e inflación, que es el peor escenario para la economía de un país, entonces cómo un empresario va a negociar al alza el salario de sus trabajadores si vende cada vez menos, si su cadena de cobro está resentida por el costo financiero que tiene que afrontar, toda esta situación lleva a una zozobra muy grande, de incertidumbre hacia el futuro, y el propio presiente del Banco Central declaró que no ve señales en el corto plazo que le indiquen que la inflación puede bajar, y cabe recordar que en el acuerdo con el FMI solo si hay expectativas de inflación dos meses seguidos descendente, recién ahí el Banco Central puede empezar a bajar realmente la tasa de política monetaria, por lo que hay un condicionamiento externo muy fuerte.

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