RECTOR DE LA UNNOBA

Guillermo Tamarit: “Tenemos que pasar a contar con 15 mil alumnos”

La máxima autoridad universitaria afirmó en una entrevista con el ciclo televisivo Reporte Especial que, por las condiciones socioeconómicas de la región, esta casa de altos estudios podría incorporar más estudiantes, ya que la infraestructura está pensada a 30 ó 40 años. La relación entre la cantidad de universitarios y los índices de pobreza.

¿Cómo analiza la situación actual de la Unnoba?
-La Universidad está atravesando dos temas principales que tienen que ver con la inclusión, ya que hay mucha gente que no está llegando a la Universidad, como los chicos de la escuela media, además de los profesionales que tienen que realizar especializaciones, docentes nuestros que tienen que hacer maestrías y doctorados. Dentro de este problema tenemos distintos programas que atienden estas situaciones como ‘Primer universitario de la familia’ o nuestras becas para los docentes de la Universidad en sus posgrados. El segundo punto es la calidad, en la que los estudiantes no solo tienen que estar en una institución universitaria sino que la institución tiene que tener calidad, porque esto va a distinguir la formación y las posibilidades en la sociedad.

-¿La Unnoba tiene capacidad para más estudiantes?
-La Unnoba tiene un dato muy importante que es su infraestructura, pensada para 30 ó 40 años hacia adelante, por lo tanto no tenemos una limitación en ese sentido. Creemos que tenemos que pasar a 15 mil alumnos, que es más de un tercio, ya que estamos en 9 mil. Por las condiciones socioeconómicas de la región, creemos que no hay excusas para que muchos más chicos no estén en la educación.

-¿Qué universo en la región sigue optando por otras universidades?
-Ya nos convertimos en la primera opción de la región y hay datos como en Agronomía, donde nuestro ingreso es mayor que en la Universidad Nacional de La Plata. Es un tema que nos ha posicionado muy bien y habla de la calidad de lo que ofrecemos. Pero hay un problema general en la Argentina y por eso digo que nosotros como región tendríamos que estar por encima de la media. En el conurbano hay un conjunto de situaciones que no son comparables a las que tenemos acá. Acá tenemos otros tipos de problemas culturales, ya que el acceso al trabajo es más sencillo que en otras regiones del país, por lo que muchos chicos optan rápidamente por el trabajo en lugar de continuar con los estudios. Puede ser que un chico tome un buen salario a los 20, pero a los 30 ese mismo salario no le resuelve los problemas que tiene y además ya lo han dejado afuera de la carrera universitaria. Y como no son profesionales les pagan mucho menos de lo que corresponde por esa tarea. Estando la Universidad en la región este es un debate que podemos dar y siempre creando las condiciones para que no solo lleguen a la Universidad, sino que permanezcan y egresen.

Cambiemos ganó en catorce provincias. Hay un cambio y esto es innegable, pero es inimaginable que Cambiemos construya lo que viene solo.

-¿Qué relación traza entre cantidad de universitarios y nivel de pobreza en el país?
-La fuerza de trabajo universitaria en la Argentina no llega al 10 por ciento, cuando cualquier país promedio tiene un 20 por ciento y los desarrollados llegan al 40 por ciento. Este es un tramo evidentemente donde hay mucho por recorrer, porque donde vos tenés estos niveles de fuerza laboral universitaria, la pobreza es muy baja. Si la mitad de los alumnos no termina el secundario, allí tenemos la mitad de potenciales universitarios que no están en condiciones de seguir estudiando. No es tan lejana esta dinámica entre universitarios y pobreza, sino que es parte de la misma ecuación.

-¿De qué depende que haya más universitarios?
-De que haya incentivos; la gente siempre toma buenas decisiones. La Universidad no cobra arancel, pero todo lo demás hay que pagarlo. Esta lógica de que alguien no solo gasta sino que además deja de aportar, es una dinámica que para muchas familias es una limitación. Ahí tenemos que entender a la educación como un bien social.

-Además los universitarios agregan valor.
-Por supuesto, porque además los universitarios generan un conjunto de demandas culturales, de servicios, que son las llamadas demandas complejas y hacen a una economía virtuosa.

-¿Cuál es su mirada sobre la polarización que vive el país en términos políticos?
-En temas políticos, Gramsci (Antonio, el filósofo) decía ‘aquello que no termina de llegar y aquello que no termina de irse’. Yo creo que estamos en ese momento, ya que no termina de estructurarse qué es el gobierno de Cambiemos y para la gente está claro que no nos pueden ofrecer el futuro con parte del pasado. Yo creo que se salda el 22 de octubre, ya que el peronismo va a dar una respuesta después de las elecciones para reestructurarse y ver cómo sigue esto.

-¿Cree que ha sido un poco adrede esta polarización?
-Creo que les ha sido muy útil a todos, a los dos principales espacios en la provincia de Buenos Aires. Tanto al Gobierno como a la ex presidenta, porque se articuló un debate punto a punto que fue muy útil para los dos. Por supuesto que son elecciones y no podemos pretender que se discuta de filosofía, ya que los políticos quieren que los voten. Tenemos que ver más allá y entender que hay un rumbo: Cambiemos ganó en catorce provincias, en todo el escenario de la Pampa Húmeda. Hay un cambio y esto es innegable, pero es inimaginable que Cambiemos construya lo que viene solo, por eso digo que hay que poner mucha atención sobre la dirigencia del peronismo para que se ponga a tono con esta discusión, construya propuestas y liderazgo y que nos devuelva una discusión política más rica.

-Con respecto al modelo productivo, ¿cree que hace falta agregar valor para ser más sustentables?
-Es una cuestión permanente, pero también hay limitaciones objetivas. No es que la gente no sepa que hay que agregar valor. Nosotros teníamos lácteas hace 100 años en Junín y ahora nos tocó a nosotros el predio de Argenlac, una empresa que llegó a exportar, desde 30 cuadas de donde estamos ahora (por los estudios de TeleJunín). Sancor Seguros o Salud es una empresa exitosísima y Sancor, la que agregaba valor, quebró.
Evidentemente hay un problema en la matriz, en los incentivos, con limitaciones estructurales muy fuertes para que esto suceda. Yo siempre planteo que podemos crear condiciones de empleabilidad, pero la Universidad no va a crear las condiciones de empleo, ya que eso lo genera la empresa y el Estado garantiza las estructuras para que eso suceda. Nuestra manera de impactar en el sistema productivo es limitada para crear los recursos humanos que pueda demandar. Lo que no aparecen son esos incentivos y si vos tenés una limitación tan fuerte por la actuación, por ejemplo, de un gremio –como ocurrió en La Plata-, evidentemente no va a pasar. Nosotros le agregamos valor a la semilla y ahí hay un valor agregado, ya que no tiramos la semilla para arriba y producimos. Como dice el Presidente, queremos ser el supermercado del mundo y tener productos terminados y elaborados.

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