Ucrania organiza un concilio para crear una iglesia independiente
RELIGIÓN

Ucrania organiza un concilio para crear una iglesia independiente

Los representantes de confesiones ortodoxas de Ucrania se reúnen este sábado con motivo del "concilio de reunificación" que previsiblemente creará una Iglesia independiente de la tutela religiosa rusa, en ausencia notable de la rama que permaneció leal a Moscú.
Este concilio debería permitir poner en marcha la decisión histórica del Patriarcado de Constantinopla, figura de autoridad en el mundo ortodoxo, que en octubre autorizó a Ucrania a contar con su propia Iglesia, tras 332 años dependiendo de su poderoso vecino.
La decisión causó malestar en la Iglesia rusa, que denunció un "cisma" y rompió sus lazos con Constantinopla. La rama ucraniana que depende de Moscú sigue gozando de una influencia considerable y cuenta un gran número de parroquias en todo el país.
En ausencia de la Iglesia leal a Moscú, que rechazó el concilio "ilegal" del sábado (si bien algunos dignatarios podrían participar), este congregará a miembros de las dos formaciones restantes: el Patriarcado de Kiev, autoproclamado en 1992, y la minúscula Iglesia llamada autocéfala.
"Estamos creando un pilar de la independencia ucraniana" que "nos aleja de nuestro pasado de [territorio] colonizado y refuerza nuestra identidad nacional", afirmó la semana pasada el presidente, Petro Poroshenko.
Las autoridades ucranianas consideran este concilio, que se produce en el quinto año de una crisis sin precedentes entre Kiev y Moscú, como una cuestión de "seguridad nacional". En el pasado, Poroshenko tildó a la Iglesia leal a Rusia de "amenaza".
En marzo de 2014, Rusia anexionó la península ucraniana de Crimea tras la llegada al poder de autoridades prooccidentales en Kiev, al que siguió un conflicto en el este separatista prorruso del país, que dejó más de 10.000 muertos.
A finales de noviembre, la situación empeoró aún más cuando Rusia incautó manu militari tres buques de guerra ucranianos frente a las costas de Crimea, acusándolos de haber penetrado ilegalmente en sus aguas territoriales.
Esta semana, los servicios de seguridad ucranianos (SBU) afirmaron temer que Rusia profiera "provocaciones" durante el concilio, y el jefe del SBU, Viktor Kononenko, instó a los ucranianos a "evitar participar en ningún acto político" para que "el agresor [Rusia] no pueda utilizarlos para debilitar o desacreditar a nuestro país".
El patriarca ortodoxo ruso Kiril denunció por su parte "persecuciones" contra el clero y los ucranianos que siguieron bajo la tutela de Moscú, en una carta dirigida al papa y a la ONU, y también al presidente francés, Emmanuel Macron, y a la canciller alemana, Angela Merkel.
En la misiva, acusa a Kiev de presionar a su clero para que se incorpore a la nueva formación, mientras que la policía registró recientemente varias iglesias del Patriarcado de Moscú.
Las autoridades ucranianas quisieron calmar la situación, asegurando que las parroquias serán libres de decidir si se unen o no a la nueva Iglesia independiente, con el fin de evitar una "guerra religiosa" en el país.
El concilio de este sábado también debería elegir al primado de la nueva Iglesia. El Patriarca de Kiev, Filaret, de 89 años y cuya excomunión fue levantada en octubre por Constantinopla, partía como favorito pero, según la prensa, podría no postularse.

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