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RECORRIENDO LOS BARRIOS

Vecinos de José Hernández consideran que este sector “está olvidado por el Municipio”

Solicitan obras de extensión de las redes de cloacas, agua corriente y gas natural. Además, piden asfalto y cordón cuneta. Problemas con la basura, el tránsito y la inseguridad.

El barrio José Hernández es un sector que en los últimos años ha mostrado un gran crecimiento. Esto se observa claramente cuando uno llega, desde el centro, a este lugar, ya que en la calle Ramón Hernández hay mucho movimiento social y comercial, y, además, se ve asfalto o mejorado y cordón cuneta en las transversales (Dr. Apolidoro, Dr. Calp, Dr. Possio, Dr. Marrull, entre otras) hacia el noroeste.
Sin embargo, la realidad del barrio dista mucho de ello cuando uno ingresa en sus arterias interiores. Al hacer sólo dos cuadras en las calles limítrofes desaparecen el asfalto, el cordón cuneta, los carteles señalizadores y lo que surgen son los pastizales, la basura acumulada y las carencias de servicios.
Así lo confirman las autoridades de la sociedad de fomento, en diálogo con DEMOCRACIA. Su presidente, Marcelo Ratti, explica: “El Municipio tiene un retraso con este barrio, nosotros nos enteramos por la radio que se hacía limpieza en distintos sectores de la ciudad, pero acá no llegó; el regador prácticamente no se ve; ahora el servicio de las fuerzas de seguridad sí pasa, pero por mucho tiempo no venían; es decir que el barrio está muy olvidado”.

Características

El barrio José Hernández está delimitado por la avenida Pastor Bauman, la colectora de la Ruta Nacional 7 Elvira Rawson de Dellepiane, Ramón Hernández y San Lorenzo, que es la calle que bordea las vías del ferrocarril.
Aunque no cuentan con una unidad sanitaria y para atenderse deben concurrir a la del barrio Eusebio Marcilla -que se encuentra a pocas cuadras- sí hay dentro de su geografía numerosas instituciones, como la Escuela N° 8, donde también funciona un secundario, el Jardín de Infantes 909, el Centro de Formación Profesional 801. Además, está el complejo del Sindicato de Empleados de Comercio y el Club Santa Paula.

Infraestructura

Mirta González, vecina histórica del sector y vicepresidenta de la sociedad de fomento, cuenta que “hay un sector que no tiene agua ni cloacas, se maneja con una canilla comunitaria y es muy necesaria la llegada de esos servicios”.
Se trata de la zona delimitada por Falucho, Doctor Calp, San Lorenzo y Doctor Marrull. “Nos dijeron que este año comenzarían con esas obras”, continúa González.
Con todo, el área que carece de cloacas es aún más grande.
Además, el gas está presente en muy pocos lugares, lo mismo que el asfalto, que cubre las avenidas laterales Ramón Hernández y Pastor Bauman, y apenas cuatro cuadras interiores. En tanto, son alrededor de 10 las cuadras con base estabilizada.
“Nosotros queremos sumar pavimento, mejorado y cordón cuneta, cloacas, agua, gas, el alumbrado público, todo”, comenta Ratti, y agrega: “Además, queremos que el Municipio nos de una plaza para los chicos, el barrio hoy no la tiene”.
En cuanto a las calles, el titular de la sociedad de fomento asevera que “cuando llueve el estado de las calles es deplorable, quedan pozos muy grandes y son intransitables”.
Para graficar la situación, González puntualiza: “Hubo un tiempo que el regador no pasaba porque tenían miedo de que se le rompiera el camión, me lo dijo a mí uno de los chicos que los maneja. Ahora, la calle Uruguay la arreglaron y quedó muy bien”.
Faustino Orellano, tesorero de la entidad barrial, cuenta que “el año pasado prometieron hacer 15 cuadras de mejorado y cordón cuneta”, aunque esa obra todavía no comenzó.
Con respecto al alumbrado público, Mirta González señala que “uno de los problemas es que los chicos rompen las luminarias con las gomeras, y si bien cuando se llama a la Municipalidad, las arreglan, a los pocos días vuelven a romperlas. Al margen de eso, el alumbrado público está bastante bien, haría falta algunas luminarias más en Uruguay y cerca del Santa Paula”.

Inseguridad

En referencia a la inseguridad, José Hernández es un barrio en el que los vecinos siempre reclamaron por medidas que paliaran esta problemática.
Los residentes destacan que hay patrullajes, por lo que no hay quejas respecto de la presencia policial. No obstante, esto no impide que haya inconvenientes, como explica Ratti: “A nosotros nos afecta mucho la salida del boliche que está sobre Ramón Hernández y también todos los que están sobre Benito de Miguel, porque muchos chicos pasan por estas calles. Acá se escuchan tiros, a la medianoche o en la madrugada. Se supone que es gente del barrio, porque tenemos tres o cuatro focos, que no son muy visibles, pero están; y además están los que vienen de otros lados: por eso la salida de los boliches es un tema conflictivo”.
Orellano añade que estuvieron reunidos “con las cúpulas policiales, pero no cambió nada, sigue todo igual”.

Otros temas

José Hernández es un barrio muy amplio, que tiene varios lotes baldíos en donde se advierte falta de mantenimiento.
Sin embargo, el barrio no cuenta con espacios verdes, aunque ya fue prometida la construcción de una plaza que se haría en la zona de viviendas del Plan Federal.
En algunos de esos lotes desocupados, hay basura acumulada producto de la desidia de personas que arrojan ahí sus desechos, como sucede en el terreno ubicado en José Hernández y San Lorenzo: “Es un verdadero basural, no podemos saber quién es el que tira todo ahí, pero pedimos que dejen de hacerlo, porque el recolector pasa. El Intendente me dijo que la iban a juntar y que pondría un contenedor”, explica González.
Orellano agrega que “en la esquina de Apolidoro y Negreti hay un vehículo que está abandonado desde hace dos años, se hicieron varios reclamos, ya vinieron los inspectores, pero sigue ahí”.
Por último, el tránsito es otro punto que preocupa. “Lo peor es Uruguay y Possio -explica González- porque cambió la mano y la gente no lo respeta, la toma como doble mano. Lo mismo sucede con Uruguay”.

Sociedad de fomento

Marcelo Ratti está al frente de la sociedad de fomento desde hace poco más de un mes y, según cuenta, la comisión “está en un proceso de reorganización”.
“Hace un tiempo -cuenta- hubo un percance y un grupo de personas estuvo en desacuerdo con la comisión, pero nosotros seguimos adelante, convocamos al vecino para las asambleas y necesitaríamos más participación de la gente”.
Una de las decisiones que tomó la comisión directiva es la de poner en venta un lote de su propiedad, de manera de recaudar dinero que les permita agrandar el salón de la sede, para poder dar más servicios al vecino.
El curso de arte decorativo que se dicta en la sede de Apolidoro 379, volverá en este mes, por lo que ya está abierta la inscripción.
Finalmente, el presidente de la institución, remarca: “Queremos que el vecino entienda que dependemos del Municipio, porque a veces nos dicen que no hacemos nada, pero la responsabilidad de que las cosas no lleguen no es nuestra, los reclamos y los pedidos, se hacen”.

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