OPINION

El valor de la palabra

Si algún pasajero extranjero descendiera circunstancialmente en suelo nacional por unas horas y en ese lapso hubiese escuchado a la Presidenta hablando por cadena nacional después de firmar la promulgación de la ley de expropiación de las acciones de Repsol en YPF, podría creer que este gobierno está recién en los primeros días de su mandato y que hoy se está empezando a ejecutar un plan perfectamente delineado para solucionar los grandes errores cometidos por las administraciones anteriores.
Ahora, hoy, con solo esta empresa que produce la cuarta parte de la demanda local se encara la carrera para autoabastecer los requerimientos de nuestro mercado de combustibles.
Apelando a las palabras de la Presidenta, que en los finales de su discurso nos propuso tres consignas: unidad, memoria y sensatez, deseando fervientemente la unidad del ser nacional y para aportar sensatez, quisiera aportar mi memoria y que esta sirva para refrescar la de mis conciudadanos.
Yo recuerdo que el 28 de septiembre de 1958, dijo en un discurso el presidente Frondizi: “Desde hace más de 40 años se viene prometiendo al país el autoabastecimiento de petróleo. El 24 de julio el Poder Ejecutivo dio a conocer las medidas concretas adoptadas con ese objetivo. Ya se envió al Congreso él proyecto de nacionalización del petróleo y pronto será regularizada la situación de YPF. ”
(...)“En los primeros 18 días de septiembre YPF produjo más de 260.000 m3 de petróleo, o sea la cifra más alta alcanzada hasta el momento en igual lapso”.
Esta es la primera parte de la memoria y la segunda, deviene del discurso del presidente Frondizi, el 13 de diciembre de 1960 por el Día del Petróleo: “Esta conmemoración tiene hoy un significado especial para nosotros, hace veintinueve meses asumimos la responsabilidad de culminar con la victoria nacional, una lucha comenzada hace más de medio siglo.(...) La victoria Nacional se expresa en la escueta noticia que me trasmite YPF de que diariamente producimos ya casi la misma cantidad que consumimos de petróleo y gas”.
En la tercera parte de mi memoria, recuerdo que en el verano del 61, adolescente yo, tenía una hermosa moto Vicentina 75 cc Especial que debía alimentarse bien de combustible-mezcla, y cual fue mi grata sorpresa al ir a cargarlo al ACA, me encontré que su valor había descendido el 10% .
Esto no solo es una anécdota, es una realidad que se consumó junto a otras cosas que hicieron en aquel momento a este país soberano y prestigioso a los ojos del mundo. Pero si hubo un valor destacado para ese tiempo, fue el valor de la palabra, era la palabra de un presidente que la empeñaba por el bien de la Nación. Ese fue el presidente Frondizi que se afianza en mi memoria en honor a la sensatez.

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