Dar fe, una gran responsabilidad que tiene el escribano público.
Dar fe, una gran responsabilidad que tiene el escribano público.
LA PROFESIÓN NOTARIAL

Los escribanos tienen la responsabilidad de dar seguridad jurídica ante un hecho

“Es de mucha responsabilidad tener la función fedante, el de dar fe”, destacó la notaria Paola Giambrone.

Paola Gisela Giambrone eligió seguir la profesión de escribana, la cual tiene mucho que ver con la responsabilidad de dar seguridad jurídica, aún en tiempos muy complicados de la sociedad.
Tras un camino largo, de mucho trabajo y estudio, ella es una de las profesionales que logró ser abogada primero, escribana después y titular de su propia escribanía.
“A los jóvenes que están estudiando y siguen este camino, quiero decirles que no es imposible lograrlo . Con tenacidad, estudio, disciplina y esfuerzo se puede”, afirmó la notaria, cuyo estudio está ubicado en Belgrano 110 1° Piso.

Los inicios
Giambrone comenzó a trabajar como adscripta en la notaría del escribano Oscar Dhydrick León, luego de recibirse de abogada y escribana. Fue así que durante diez años se desempeñó en la notaría de calle Hipólito Yrigoyen 214, siendo León el titular.
En diálogo con Democracia, respecto a la actividad, dijo: “He adquirido mucho conocimiento de la experiencia que ha sabido transmitir el escribano León y cuando él decide jubilarse, comencé a hacer los trámites para ser titular y poder tener mi propia escribanía. Eso significó hacer un trámite riguroso hasta que en mayo del 2018 juré como titular en la Escribanía General de Gobierno”.
Para la escribana Giambrone transitar esta carrera ha significado estudiar y trabajar muchas horas, también renuncias y sacrificios que luego dieron su fruto.
“El notariado es una inspiración y un privilegio. Poder asesorar y ayudar a que la gente compre su casa, por ejemplo, es un logro. Y es de mucha responsabilidad tener la función fedante, el de dar fe, que muchas veces nos quita el sueño”, manifestó.
La escribana no olvidó mencionar la ayuda que ha recibido a lo largo de su profesión y cuando decidió tener su propia escribanía. “Hay un colegio profesional y asesoras registrales que están siempre socorriéndonos ante cualquier eventualidad, al igual que el personal del colegio, también a nuestra disposición”, destacó.
La entrevistada manifestó que en el Colegio de Escribanos se destacaba una nueva generación de notarios que hacen que el cuerpo profesional sea unido, lo cual es muy necesario, ya que ser escribano puede exigir aprender cosas nuevas todo el tiempo y salvar desafíos.
“Poder ejercer la vocación que uno tiene y además ponerle amor y pasión es maravilloso. Todo esto a pesar de que los escribanos no estamos ajenos a la crisis que atraviesa la sociedad. Nosotros tenemos la responsabilidad de dar seguridad jurídica, en un momento muy complicado de la Argentina”, señaló.
La escribana Paola Giambrone no olvidó de agradecer a sus grandes maestros y a su familia, que siempre la han apoyado para que ella pudiera desempeñar esta honrosa profesión.

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