El tambo cuenta con 48 ovejas y dos carneros para la producción.
El tambo cuenta con 48 ovejas y dos carneros para la producción.
INICIATIVA DE PRODUCCIÓN

Comienza a funcionar el primer tambo de ovejas en Chacabuco

Se trata de un emprendimiento familiar de Claudio Nicodemo junto a su mujer e hijos. En principio, comenzarían con la elaboración de quesos y dulce de leche para comercializar.

El partido de Chacabuco contará con el primer tambo de ovejas para elaborar y comercializar quesos y dulce de leche. Se trata de un emprendimiento familiar al que Claudio Nicodemo, junto a su mujer e hijos, fue dando forma en los últimos años. Luego de estudiar e investigar las herramientas y estrategias de producción, por estos días ultiman detalles para poner en marcha la iniciativa que será el puntapié inicial para abastecer a la ciudad de nuevos productos. A diferencia del tambo vacuno, el ovino requiere de menor espacio físico y el proceso cuenta con eslabones de menor complejidad.
En el marco de la instancia de investigación, la familia Nicodemo visitó distintos establecimientos y allí pudieron observar y adquirir conocimientos para su emprendimiento. “Esto es algo totalmente nuevo, que no teníamos en Chacabuco, es un tambo ovino que veníamos pensando hace bastante con mi señora y mis hijos. Después de tanto indagar en la temática, decidimos comenzar. El año pasado adquirimos los animales, estuvimos viendo cómo era el manejo, este mes se terminan de ajustar las instalaciones y comenzaremos con los servicios para empezar a ordeñar en los meses agosto y septiembre”, dijo el productor Claudio Nicodemo y agregó que “en cuanto a los productos, empezaríamos a producir, por ahora, queso y dulce de leche”.
Consultado respecto de los animales con los que cuentan, Nicodemo señaló que “las razas de ovejas que tenemos en este momento son pampintas y frisonas: las primeras de las mencionadas son criadas con triple propósito de obtener leche, carne y lana; y las segundas son más exclusivas para leche; hace un tiempo largo ya que venimos estudiando el comportamiento de las ovejas, los servicios, la alimentación, visitamos diferentes tambos para conocer el manejo en el ordeñe. Estuvimos en cuatro establecimientos en total, nos abrieron las puertas, fuimos muy bien recibidos por los productores, nos explicaron, supimos que cada uno tiene su forma de trabajar y, de todo eso, recopilamos y seleccionamos lo que podemos hacer nosotros en el tambo que tenemos en casa”.

Claudio Nicodemo señaló las diferencias entre el tambo vacuno y el ovino. En este sentido apuntó que “las ovejas se pueden criar en espacios más reducidos que las vacas: donde entra una vaca, entran diez ovejas y, a su vez, el manejo es mucho más simple y sencillo porque las ovejas son animales muy dóciles, para los que tenemos pequeñas extensiones de terreno, nos viene bárbaro. Así que tenemos buenas expectativas, veremos cómo nos va en este nuevo emprendimiento familiar”.
En cuanto al sabor de los productos, y en comparación con la leche de vaca, más habitual para el paladar, Claudio Nicodemo dijo que “el gusto es muy similar al queso y dulce de leche de la vaca, también hay tambos que elaboran yogurt, que los visitamos pero no tuvimos la oportunidad de probar, y otros que, incluso, hacen helado con leche de oveja. Así que el abanico de producción es bastante amplio, porque uno puede darle valor agregado a lo que se produce y eso es importante”. Por otro lado, Nicodemo apuntó que “nosotros trabajaríamos directamente entre el productor y el consumidor; a su vez, las ovejas darían la venta de lana -que este año ya se comercializó-, también se comercializa el animal faenado y la leche, así que todo eso es una ventaja importante para los días que corren”.
Si bien la intención de Claudio Nicodemo es incorporar mano de obra de Chacabuco para que trabaje en el tambo, en principio comenzarían a realizar la actividad junto a su mujer y sus hijos: “Es un emprendimiento que vamos a realizar en familia, van a trabajar mis hijos, mi señora. La idea es ampliarlo y queremos dar mano de obra a gente de Chacabuco”. Por otro lado, señaló que “la producción en tambos de ovejas es bastante antigua en Europa pero en Argentina no lleva mucho tiempo, tuvo altibajos la producción; hoy los tamberos están más atentos al rinde que a la vida útil del animal pero, en un tambo, son unos seis o siete años de vida útil, dando un litro o litro y medio”. En cuanto a la posibilidad de vender a las ovejas para comercializar su carne, Claudio Nicodemo detalló que “el animal se engorda y la idea es que no baje la condición corporal que tiene así después se comercializa, como pasa con el animal vacuno”. Por último, el productor dijo: “Esperemos que salga como lo tenemos pensado así podemos abastecer a Chacabuco con el queso y dulce de leche de oveja”.

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