María Eugenia Vidal con Juan Curutchet, presidente del Banco Provincia.
María Eugenia Vidal con Juan Curutchet, presidente del Banco Provincia.
PODRÍAN PASAR DE NUEVE A SIETE

Estudian reducir los cargos en el directorio del Bapro

Hay cinco mandatos vencidos que corresponden a representantes de partidos políticos. La Gobernadora podría achicar el número de funcionarios o nombrar sólo algunos.

Cuando todavía persiste la polémica por la reforma a su Caja de Jubilaciones, otro tema espinoso empieza a envolver al Banco Provincia. Es que en medio de la puja que se está desatando entre distintos sectores políticos por las cinco vacantes que existen en el máximo organismo de gobierno de la entidad, María Eugenia Vidal tendría decidido reducir el número de funcionarios del Bapro.
Se trata de una jugada a dos puntas.
Por un lado, se buscaría brindar una señal de austeridad en medio del espeso clima que se registra en el banco tras la mencionada reforma que elevó la edad jubilatoria de los empleados y que se traduce en paros y asambleas.
Por el otro, acallar las peleas internas en el propio oficialismo y las tensiones con la oposición por la disputa de los cinco sillones en juego.
Distintas fuentes consultadas confirmaron que la cuestión está siendo analizada. Habría decisión de avanzar con el achique, pero lo que está en el debate es el modo de concretarlo.
El plan original apuntaba a modificar la carta orgánica del Bapro. Hoy, el directorio está integrado por el presidente y ocho vocales y la idea oficial pasaba por eliminar al menos dos de esas vocalías.
La cuestión no aparece tan sencilla: para cambiar la carta orgánica se necesita hacerlo por ley. Y se estima que demandará una fatigosa negociación en la Legislatura.
La otra alternativa en danza es nombrar a tres funcionarios y dejar sin cubrir las otras dos vacantes. Un mecanismo más sencillo que gambetea la reforma legal.
Hoy el directorio funciona con ocho representantes. El noveno renunció para asumir una banca de diputado nacional: el massista Daniel Arroyo.
Hay cuatro con los mandatos vencidos desde diciembre, pero en la Provincia encontraron una forma para que el directorio mantenga el quórum: como la Gobernadora no tomó una decisión de reemplazarlos, se interpreta que los mandatos no cesaron.
En esa situación están el massista Mario Meoni, el radical Diego Rodrigo y los peronistas Eduardo Di Rocco y Andrea García.
Estos dos últimos llegaron al directorio a partir del acuerdo que Cambiemos selló con el peronismo “dialoguista” liderado en su momento por Florencio Randazzo y Julián Domínguez.
El ex ministro impuso a Di Rocco y el ex titular de la Cámara de Diputados a García, ex intendenta de Florentino Ameghino. Fruto de ese cierre, la Gobernadora logró que le votaran su primer Presupuesto.
Pero ahora, tanto Randazzo como Domínguez se quedaron sin tropa propia en el Senado -la Cámara alta debe votar los pliegos- por lo que se ha desatado una dura puja en el peronismo en la que pulsean intendentes, el kirchnerismo y otros sectores.
De hecho, se sabe que un grupo de alcaldes empuja al ex funcionario sciolista Franco La Porta. El ex senador Patricio García, hermano de Andrea, también quiere un lugar. No serían los únicos nombres en carpeta.
El massismo empuja dos candidatos. Uno de ellos es Meoni. Pero también se habla de un compromiso del propio Sergio Massa con el ex diputado platense Juan Amondarain.
Y para completar, se dice que el radicalismo busca, al menos, conservar lo que tiene. El nombre de Rodrigo no es seguro, porque habría otros grupos de la UCR interesados en forzar un recambio. Incluso se dice que los radicales quieren dos lugares en el directorio.
Y a todo esto habría que sumar el nombre de algún macrista.
La cuestión se ha vuelto difícil de resolver porque en el medio aparecen los acuerdos de gobernabilidad que se cerraron en la Legislatura y que permitieron a Vidal tener Presupuesto este año. De ellos participaron intendentes dialoguistas, massistas y, obviamente, el oficialismo. Todos, ahora, van detrás de estos lugares de poder.
En medio de estas tensiones, Vidal se estaría inclinando por la salida de reducir el directorio del Banco Provincia. De esta posibilidad se habló en los últimos días no sólo en la Legislatura y el Bapro, sino también en encumbrados despachos de la Gobernación.
Existen otras vacantes en el Estado no menos apetecibles: las dos que se abrieron en el Tribunal de Cuentas. Por ahora, en este caso, Vidal prefiere esperar.

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