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LOS EFECTOS DE LA INFLACIÓN

Un alto porcentaje de hogares juninenses no llegan a fin de mes con sus ingresos

Democracia hizo un sondeo callejero y la mayoría de los consultados reconoció que, por el aumento del costo de vida, tuvo que hacer un recorte en sus consumos. En la misma línea, un informe nacional señala que casi el 40% de las familias con niños son pobres.

La mayoría de los juninenses tuvieron que recortar sus gastos y consumos básicos por el encarecimiento del costo de vida, producto de la escalada inflacionaria y el estancamiento en la economía.
Así surge de un sondeo callejero realizado ayer por Democracia en el centro de nuestra ciudad, donde los consultados reconocieron que, por las constantes subas en los precios, que no encuentran un correlato con los incrementos salariales reales, no sólo se privan de consumos que antes realizaban, sino que muchos de ellos no llegan a fin de mes con sus ingresos, o lo hacen a duras penas.
Los testimonios de los vecinos concuerdan con un reciente informe del Barómetro de la Deuda Social difundido ayer por la Universidad Católica Argentina (UCA), que señala que casi cuatro de cada diez hogares consideraron insuficientes sus ingresos para satisfacer sus necesidades habituales de consumo, mientras que sólo uno de cada diez aseguró haber tenido capacidad de ahorro.
El 27,5% de la población consultada se encontraba en condición de pobreza en 2013, mientras que el 39,2% de los hogares no contaba con ingresos suficientes.
Los datos, con todo, reflejan una situación social mucho más complicada que la admitida por el Indec, cuya última estadística ubicó el nivel de pobreza cerca del 5 por ciento.
Con relación a 2012, los valores empeoraron 1,1% y 5,1%, respectivamente, de acuerdo con el análisis elaborado por esa institución.
Es que tras un fortalecimiento durante 2011, la capacidad de ahorrar “se redujo durante el período 2011-2013”.
A la hora de analizar si un hogar o una persona es pobre se tienen en cuenta sus ingresos con relación al valor de la canasta de bienes y servicios básicos, denominada canasta básica total.  
El estudio indicó que “las tasas de pobreza experimentaron una importante reducción entre 2010 y 2011, para crecer en 2012 y 2013”.
Casi cuatro de cada diez personas que viven en hogares donde hay niños sufren pobreza, y el problema es más marcado en aquellos lugares en los que hay niños pequeños o en edad escolar, puesto que la cantidad de dificultades se triplican en ese caso, según precisó el informe.
En ese sentido, son tres de cada diez los que reciben ingresos insuficientes para los consumos más necesarios en los hogares con chicos.
La brecha de desigualdad no tuvo progresos significativos a la hora de “evaluar las deudas habitacionales todavía pendientes de resolución”.
El estudio detalló que “todavía el 12% de los hogares urbanos habitan viviendas en situación de tenencia irregular, que el 11% lo hace en una vivienda sumamente precaria o que cerca del 20% de los hogares en villas o asentamientos precarios registran hacinamiento”.
A su vez, aquellos que tuvieron un “mayor empeoramiento” de su situación en general fueron los sectores “más desfavorecidos de la sociedad, especialmente aquellos hogares ubicados en villas y asentamientos precarios”.
Sin embargo, “al menos 1 de cada 10 hogares de los principales centros urbanos del país presenta déficits en alguno de los indicadores de pobreza estructural”, señaló el informe, que destacó que hubo “dificultades para cubrir las necesidades básicas de alimentación y acceder a los recursos estructurales de bienestar”.

Distribución del ingreso

La mitad de la gente ocupada gana menos de 4.500 pesos mensuales y los hogares más pobres perciben unos $ 1.628 promedio, mientras que el 10% más rico de la población tenía ingresos 13,8 veces superior al del 10% más pobre.
Así surge de datos relevados por el Indec al cierre del primer trimestre del año.
Si se suman la totalidad de los ingresos de los hogares, el 50 por ciento reunió menos de 8 mil pesos por mes.
Tres de cada cuatro trabajadores obtienen un ingreso máximo de 7.000 pesos por mes por su ocupación principal. Apenas un 10 por ciento de los ocupados remunerados consigue ingresos superiores a los 10.000 pesos.
El Indec reveló que el 10 por ciento inferior tiene retribuciones por hasta 1.500 pesos y el 15 por ciento siguiente no supera los 2.800 pesos.
Si se toma en cuenta el ingreso familiar total, el 50 por ciento consigue menos de 8 mil pesos y el 75 por ciento llega a un tope de 19.500 pesos.
El piso se situó en 2.900 para el percentil 10 de hogares (el valor que deja por debajo al 10 por ciento de la muestra).
El sector más pobre de la población tiene un ingreso promedio por hogar de 1.628,8 pesos por mes, mientras que el más rico es trece veces más alto y llega a 22.462 pesos. Al medir el ingreso por persona o per cápita, para el organismo oficial el sector más bajo de la población tiene un ingreso de 512 pesos y en el sector más alto el ingreso individual llega a los 9.436 pesos.
De acuerdo con el informe sobre la Evolución de la Distribución del Ingreso, en la medición por hogares el sector más pobre de la población tiene un 2% de los ingresos totales mientras que el más rico llega al 27,6%.
Si se mira el ingreso per cápita el sector más pobre reúne el 1,7 por ciento de los ingresos y el más rico el 30,5 por ciento, según las cifras oficiales.
El Indec discontinuó la información sobre el costo de la canasta básica total y la canasta alimentaria, por lo cual no se puede precisar qué cantidad de la población se encuentra en nivel de pobreza y de indigencia.
El último dato oficial pertenece a la oficina de estadística de la ciudad de Buenos Aires que arrojó un costo en mayo pasado de 2.637 pesos como ingreso mínimo para que una familia de cuatro miembros no sea indigente y de 4.704 pesos, para no ser pobre.
Si se aplican esos valores al nivel de ingresos por hogar que difundió el Indec, alrededor del 30 por ciento de la población tiene ingresos menores a ese nivel de pobreza, y el 10 por ciento de ese total estaría en la indigencia.
Según las cifras del Indec el cuarenta por ciento de la población de los 31 aglomerados urbanos que alcanza el relevamiento, gana menos de 6.013 pesos, e incluye 3,2 millones de hogares que engloban a algo más de 7,5 millones de personas.
Ese sector tiene ingresos promedio entre 2.018 pesos y 6.013 pesos, mientras que en el sesenta por ciento restante de la población los ingresos por hogar varían entre los 8.820 pesos y los 27.837 de promedio en el decil más alto de la población.
El Indec informó también que el “Coeficiente de Gini” que mide la desigualdad del ingreso, teniendo a “cero” como el nivel de mayor equidad, y “uno” como el peor, quedó al término del primer trimestre del 2014 en 0,385 puntos, por debajo de los 0,392 de igual período del 2013.

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