“Se ve muy poca gente en la calle”, afirmaron.
“Se ve muy poca gente en la calle”, afirmaron.
ECONOMÍA EN CRISIS

Recesión: comerciantes de Junín y la Región, en alerta por una baja en el consumo en torno al 40%

Desde el sector alertaron sobre la compleja situación económica y del impacto que tendrán las tarifas en los próximos meses para el consumo. “Hay productos que tienen más caída y otros menos, y se nota un freno de la actividad”, comentó Luciano Ares, de Naldo.

Por la recesión económica debido a los fuertes aumentos y la devaluación, la caída de las ventas en los comercios de Junín y la región ya promedia el 40 por ciento, aunque en algunos casos trepa al 60 por ciento. Desde el sector alertaron sobre la compleja situación económica, del impacto que tendrán las tarifas en los próximos meses para el consumo y de la suba de los costos de alquileres.

“Nosotros vemos una caída en el consumo, como la caída del mercado, de un 50 por ciento. Hay productos que tienen más caída y otros menos, y se nota un freno de la actividad”, afirmó a Democracia el gerente de la empresa Naldo, Luciano Ares. Y agregó: “Los productos de más necesidad, como heladera o lavarropas, no de alta gama, son los de mayor demanda”.

En efecto, aclaró que “la venta se cayó más profundamente en tecnología y hoy por ejemplo hay más demanda de televisores de 50 pulgadas hacia abajo. También volvió a tener protagonismo el televisor de 32 pulgadas”.

Además, “a medida que bajan las tasas, hay más demanda de créditos personales, de gente que no está bancarizada o tiene la tarjeta al límite o la usa para otro consumo”, destacó Ares.

“Ahora lanzamos el CrediJoven, que va de 18 a 35 años, y ahí vemos un interés muy importante del chico que quiere independizarse e irse a vivir solo o cambiar la compu o comprar una moto para ir trabajar”, informó.

“Todavía vemos que hay productos que tienen que bajar de precio y se empiezan a ver más cantidad de productos importados. Al haber más variedad hay más oferta los precios empiezan a bajar”, concluyó.

La Región

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Ameghino, Pablo Castelli, sostuvo: “La realidad es que está muy bajo, se ve muy poca gente en la calle, la plata dura muy poco. Todo el mundo está muy preocupado por la caída de las ventas”. 

“Se gana más porque los importes son grandes en las ventas, pero después cuando tenés que reponer la mercadería, pagar los servicios o pagar las obligaciones que tenés no te queda nada”, manifestó. 

En cuanto a los rubros más afectados, afirmó que el supermercado está muy afectado porque la clase trabajadora está regulando mucho el consumo. “En Navidad las ventas fueron paupérrimas, se notó mucho, y hasta hace poco se veían ofertas de pan dulce y budines. Eso da cuenta que no se vendió nada”. 

Además, hubo cierre de algunos comercios. “La gente está muy atenta y tratando de sobrevivir como puede. El ánimo en la calle no es el mismo y los alquileres se fueron muy altos”, confirmó. 

E informó que desde la Cámara mantuvieron una reunión con los jefes de bloque de los dos partidos del Concejo Deliberante de Ameghino para ver qué medidas se pueden llevar adelante en conjunto. 

Y en cuanto a propuestas, evalúan “buscarle la vuelta en el invierno, quizá haciendo horario de corrido o cerrando más temprano para abaratar costos en los servicios”, concluyó.

En la misma línea, Andrés Capuzzi, de la Cámara de Comercio e Industria de Chacabuco, explicó que “Chacabuco no se diferencia mucho de lo que pasa a nivel nacional. El poder adquisitivo del salario viene bajando hace bastante, y más aún en los últimos meses, porque hay costos fijos que aumentaron muchísimo, como las tarifas”. 

“Eso hizo que el consumo baje y que se sustituyan marcas de primera por otro tipo de marcas más económicas. Hay comercios que han perdido en términos reales, y no hablando de dinero, sino hablando de calidad de vida”, confirmó. 

En cuanto a los rubros más perjudicados, dijo que se trata de los que no son de primera necesidad. “A medida que vas perdiendo el poder adquisitivo, vas seleccionando los productos que son de primera necesidad y dejando de lado aquellos que no son tan necesarios. Por lo tanto, los rubros más perjudicados fueron aquellos que no son de primera necesidad, aunque estos también sufrieron una baja, como en el caso de las farmacias”, apuntó. 

“Nosotros no tuvimos asociados con cierres de comercio. Si tuvimos altas de algunos comercios que se asociaron a la Cámara, algunos comercios nuevos”, destacó. 

“Con el gobierno de Chacabuco lo que hacemos son promociones para diferentes fechas, ya que hoy es muy difícil tener promociones regulares durante todo el año porque ya los comercios tienen promociones por tarjetas y por diferentes cuestiones financieras de bancarias y demás”, continuó.

“En la actualidad, no podría ni la Cámara ni el Gobierno de la ciudad financiar compras desde ese punto de vista. Hacer promociones de ventas, publicidades y demás entre los asociados si, pero no en la cuestión financiera de forma directa”, agregó.

En cuanto a medidas, como las tomadas en Ameghino, afirmó que por ahora no piensan implementarlas porque no es algo que modificaría los costos ni fijos ni variables.

Por último, se mostró optimista, ya que “los salarios vienen aumentando, por lo tanto, el poder adquisitivo del salario no va a seguir bajando. La cuestión macro se está arreglando demasiado rápido, lo cual implica que eso pueda llegar a bajar a la micro y eso se puede llegar a reflejar en la economía de todos. Eso es lo que todos estamos esperando”.

Ocupación del 100%

En cuanto a la ocupación de locales, más allá de la crisis, el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Junín, Daniel Di Palma, dijo a Democracia que “todavía es prácticamente del 100%”.

Pero aclaró que “nos encontramos ante el evento de la culminación de contratos con reglamentación y legislación anterior y hoy con el DNU vigente permite el pacto y la negociación entre locador y locatario para reconvertir los valores comerciales y los valores de las locaciones con objeto comercial dado los incrementos que se produjeron en los últimos tiempos y el alto grado de los altos índices de inflación del último año”. 

En ese contexto “nosotros los martilleros y corredores públicos estamos ante todo evento negociando entre las partes y llegando a acuerdos para formalizar contratos nuevos, prórrogas, renovaciones de los mismos o de los existentes conformando nuevas valoraciones y nuevos precios en un contexto donde se avizora un estado un poco más recesivo con un poco más de recorte en cuanto a la cantidad de venta en el comercio minorista”, afirmó.

Y continuó: “Todo tiene que ver con el pacto entre las partes, todo tiene que ver en la negociación que llevan adelante los martilleros y corredores, pero en el ámbito local, todo lo que significa el área comercial y el área industrial, no vemos ningún tipo de recesión, al contrario, seguimos teniendo una alta demanda”.

La caída de las ventas va por el tobogán

Las ventas en supermercados de la provincia de Buenos Aires cayeron en diciembre último, a precios constantes, un 6,3% según publicó esta semana el Ministerio de Economía de la Provincia en su página oficial. Y tanto desde el gobierno de Axel Kicillof como de las empresas y consultoras, se prevé que el descenso continúe en los meses de enero y febrero de este año.

La causa de esta merma es la caída del poder adquisitivo del salario. A la alta inflación de diciembre, se le sumó una devaluación del 54% del peso en diciembre por parte del gobierno de Javier Milei. Esta licuación de los salarios es lo que determinó la merma en el poder adquisitivo de los bonaerenses en el último mes de 2023. En diciembre el salario formal se hundió 13,66%. Para encontrar un índice similar, hay que ir al año 2002, después de la debacle económica del gobierno de Fernando De La Rúa.

Según el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, “luego de cuatro años de gradual recuperación del consumo, la caída histórica del salario real golpea al mercado interno”, afirmó. 

Hasta noviembre, las ventas acumulaban un leve repunte anual (+0,4%), se ubicaban 6% por encima de 2019 y señalaban el cuarto año consecutivo de recomposición. Desde la provincia, destacaron al programa Cuenta DNI como uno de los factores que incidió en la mejora del consumo por parte de los bonaerenses.

En diciembre, los rubros que más cayeron fueron las ventas de electrónicos y artículos para el hogar, que se desplomaron 49%, y de bebidas (-19%). En cambio, lograron sostenerse la venta de Indumentaria, calzado y textiles (+10,2%) tal vez ayudadas por el consumo de las fiestas de Navidad y Fin de Año.

Pero en enero, las malas noticias continuaron. De acuerdo con el relevamiento nacional de la empresa Scanntech Argentina, que publicó Ámbito Financiero, en cadenas de supermercados regionales hubo una caída de ventas de 12,8% en enero respecto de diciembre 2023 y 12,5% interanual. 

Los datos

En autoservicios, las ventas cayeron 14% en enero respecto de diciembre y 19% en la comparación interanual, con un promedio de 4,1 unidades por ticket, un 8,2% menos que en diciembre. Scanntech también analizó la semana comprendida entre el 10 y el 16 de febrero de 2024: en cadenas regionales el consumo cayó 34,3% respecto de la semana anterior y 39,7% respecto de la misma semana del año pasado.

Para la consultora FAMyA, el salario real de los trabajadores medido por el RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) de la Secretaría de Trabajo de la Nación, quedó por debajo de la inflación de enero y tuvo una caída real de 5% mensual y 22% anual.

“El salario de febrero empataría con la inflación (+15) y en marzo empezaría a ganarle a los precios”, indicó el economista de FAMyA Fernando Marull. Esta licuación salarial más la alta inflación, completaría el combo que golpea al consumo en la Provincia y el país.

Según una investigación de mercado realizada por ShopApp sobre Perspectivas 2024 y Consumo, “un 62% declara que su principal temor de cara al 2024 es la economía personal/familiar”.

En relación a la economía personal/familiar, los principales temores son que la inflación sea muy alta (60%), que sus ingresos se reduzcan (51%), tener que ajustar su nivel de vida (28%), perder su trabajo (19%) y no conseguir trabajo (16%).

Y un 60% de los consumidores cree que sus ingresos van a aumentar por debajo de la inflación, mientras que el 18% cree que aumentarán por arriba de la misma.

Inflación, dólar y consumo

El aumento de la inflación y la caída del poder adquisitivo de los salarios, que se potenció en los primeros días del gobierno libertario, es un fenómeno que también generó tensión en los consumidores durante la administración del expresidente Alberto Fernández.

Conocida la inflación de diciembre, que con un registro de 25,5% llevó la suba anual de 2023 a 211%, los últimos cuatro años en los que gobernó Fernández cerraron con una suba de cuatro dígitos porcentuales de inflación acumulada.

Y solo el año pasado, fue la causa de que las ventas en supermercados en la Provincia tuvieran caídas en enero (-0,9%), mayo (-0,9%), junio (-2,4%), julio (-4,7%), noviembre (-4,3%) y diciembre (-6,3%).

En 2023, la inflación sostenida y el aumento del dólar libre (que los comerciantes miran para calcular los precios) provocaron caídas en los meses de mayo, junio y julio, justo cuando los gremios apuraban paritarias para compensar la caída de los salarios reales.

Y el dólar blue en 2023 comenzó con un valor de $346 en la jornada del 2 de enero de 2023 y cerró el 29 de diciembre a $1025, lo que representó una variación en el precio de 196,24%.

También incidieron en el valor de la moneda norteamericana las devaluaciones del peso dispuestas por el exministro de Economía, Sergio Massa, en agosto y del presidente Javier Milei en diciembre que golpearon el salario real.

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