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PERO MUCHOS NO LO SABEN

Hepatitis: en la Provincia menos del 2% es portador del virus

El 28 de julio próximo es el día mundial de esta enfermedad transmisible que, sin tratamiento, puede originar cirrosis o cáncer hepático.

La hepatitis B o C es una enfermedad transmisible silenciosa que, sin tratamiento, puede originar una cirrosis o un cáncer hepático. El testeo es gratuito en todos los centros de salud de la provincia de Buenos Aires. La semana próxima, la Provincia incorporará a los adultos a la vacunación contra la hepatitis B.

Tanto la hepatitis B como la C se conocen como enfermedades silenciosas, que no presentan síntomas.

Se calcula que en la provincia de Buenos Aires la prevalencia de las hepatitis virales no alcanza al 2 por ciento de la población. Sin embargo, pueden ser muy graves si no se tratan y en todo el mundo la hepatitis ya produce más muertes que el HIV y la tuberculosis: un millón de personas mueren al año por enfermedades hepáticas vinculadas a estos virus.

Por eso, en el marco del Día Mundial de la Hepatitis, que se conmemora este 28 de julio, el Ministerio de Salud provincial insta a la población a realizarse el testeo de HBV y HCV (hepatitis B y hepatitis C, respectivamente). “La hepatitis viral podemos controlarla, prevenirla y curarla. Todo depende de la información a la población. Nosotros apostamos fuertemente a la atención primaria de la salud, a los testeos, la vacunación y la prevención”, afirmó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia.

Los testeos pueden realizarse en forma gratuita en cualquiera de los hospitales y centros de salud de la provincia de Buenos Aires. Y también, sin necesidad de orden médica, en los 293 centros de asesoramiento y testeo voluntario de HIV. En el Ministerio de Salud existe desde el año pasado un Programa Provincial de Hepatitis, que ya realizó 3.500 testeos gratuitos de HBV y HCV.

En 2011 de los donantes de sangre voluntarios bonaerenses un 0,7 tenía hepatitis B y un 0,2 hepatitis C. Los datos son del Instituto de Hemoterapia del Ministerio de Salud de la Provincia, donde explican que toda sangre donada pasa por rigurosos análisis, entre ellos los testeos de HBV y HCV. En estos casos los donantes eran portadores del virus de forma asintomática y se enteraron al ir a donar sangre.

El jefe de Gastroenterología y Hepatología del hospital provincial Eva Perón de San Martín, Carlos Guma, explicó que “muchas personas pueden tener una infección crónica de hepatitis B o C y no saberlo, llevar una vida normal, sin síntomas. Lo más peligroso es que esas personas son portadoras del virus y que sin tratamiento una hepatitis viral de este tipo puede originar cirrosis o cáncer hepático”.


Cómo se contrae


Tanto la hepatitis B como la C son enfermedades trasmisibles. Pueden contraerse por relaciones sexuales sin protección (sólo la B), transfusión de sangre infectada (compartir agujas o en prácticas no seguras como tatuajes, piercing, drogas inhaladas) o de la madre al bebé en el parto. Se sabe que en todo el mundo 180 millones de personas son portadoras de hepatitis C y 350 millones de hepatitis B.

En el caso de la hepatitis C, y según los datos manejados por el especialista Guma, el 85 por ciento de quienes la padecen quedan con una hepatitis crónica, en tanto que el otro 15 por ciento se cura sin problemas. “En tanto que entre el 20 y 40 por ciento va a desarrollar una cirrosis hepática y un 6 por ciento cáncer de hígado”, afirmó. La hepatitis C es la primera causa de trasplante renal en la provincia de Buenos Aires.

Las cifras de la hepatitis B son más alentadoras. El 95 por ciento de las personas que la sufren suelen curarse sin haber notado siquiera que la tuvieron. “Y el 5 por ciento desarrolla una infección crónica, con el riesgo de que un 3 por ciento de ellos hagan una cáncer hepático”, aseguró Guma. En un 50 por ciento de los casos esta hepatitis se trasmite por vía sexual. “Es muy importante que comprendamos que cuidarnos de un embarazo no nos protege contra el HBV, aún en relaciones estables”, afirmó Sonia Quiruelas, coordinadora del programa VIH/ETS.

“Los adultos deberían hacerse un chequeo general una vez al año. En ese chequeo hay que empezar a pedir al médico clínico o las mujeres al ginecólogo que incluyan un hepatograma, un simple análisis que da cuenta si es necesario un testeo de hepatitis B y/o C”, recomendó Guma.

La prevención en las hepatitis virales es crucial. En el caso de los niños, desde el 2000 se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación la vacuna gratuita contra la hepatitis B, que debe aplicarse en el recién nacido y a los once años de edad. En tanto la mejor forma de prevención para los adultos es el cuidado en las relaciones sexuales, en las prácticas que pueden generar contacto con sangre infectada y realizarse un testeo en caso de duda.

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