Advierten que está el 90% de la soja sin levantar y habría fuertes pérdidas

El panorama es angustiante: caminos cortados, ciudades y pueblos rodeados por el agua y una situación muy preocupante para los productores agropecuarios, que reclaman ayuda “urgente” al Gobierno y un replanteo del sistema crediticio y tributario para el sector.

Mientras el número de evacuados en la región asciende a unos 2 mil, por la crecida del agua y las inundaciones, el sector agropecuario vaticina fuertes pérdidas económicas y un escenario complicado, por lo que reclaman soluciones “urgentes” al Gobierno en materia de asistencia financiera y créditos que se acoplen al ciclo productivo, con un período de “gracia”. 
“Todavía hay muchos caminos cortados, gente que no pudo llegar, pero todo va a depender de cómo siga esto para delante. Si el lunes llueve como dice el pronóstico se va a seguir agravando la situación. Está el 90% de la soja sin levantar y si sigue lloviendo la pérdida va a ser muy grande”, afirmó ayer a Democracia el productor rural y delegado de Carbap Rodrigo Esponda.
Por su parte, Rosana Franco, presidente de la Filial Junín de la Federación Agraria Argentina, manifestó su preocupación por la crítica situación de los campos de la región que se han visto afectados por la inundación.
“Los chacareros no podemos esperar las obras”, señaló, alarmada por la situación en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires, y que “seguramente se va a repetir, ya que estos fenómenos parecen haber llegado para quedarse”.
“Se requerirá de obras que, a la vista del ritmo de avance de las que están en ejecución, pasarán muchos años hasta que se concreten”, apuntó.
Manifestó que el Gobierno tiene que replantear el sistema tributario y los requisitos bancarios, pero de forma urgente, con soluciones extraordinarias, de lo contrario, “una nueva ola de chacareros fundidos atravesará una de las regiones más productivas del planeta, y la responsabilidad no será del clima ni de los precios, será de la indiferencia y el abandono”.
“Mientras – dijo Rosana Franco- los chacareros de la región nuevamente nos vemos afectados y la única solución que el Estado ofrece es la aplicación de leyes de emergencia agropecuaria que no solucionan los problemas, como tampoco lo hacen los paliativos menores, como las ‘asistencias alimentarias’”.
En diálogo con Democracia, Franco señaló que en la zona rural, por ejemplo, lindera a la Ruta 188,  hacia Rojas, hay sectores que están completamente inundados, principalmente los bajos, que a lo sumo en dos semanas se recuperarán, pero la cosecha ya tiene que ser. “Mientras los vencimientos llegan, hay que pagar al Banco Nación, tarjetas, los impuestos que, pese a las leyes de emergencia, igual tendrán su vencimiento y ejecución. Todo el mundo está mal, y este gobierno en vez de ver cómo pueden ayudar, el ministro dice que ‘la cosecha no está comprometida’. Creo que debería recorrer estos campos antes de hablar, debería ver cómo están las cosas”, dijo.

La cosecha y las pérdidas
“Se cosechó a lo sumo un diez a quince por ciento de la soja de primera, nada más. Lo que queda en el campo no sabemos qué rinde va a tener ni qué calidad va a tener porque lamentablemente hasta que no entre la primera cosechadora y se empiecen a hacer los primeros lotes no se sabe qué perdidas habrá”, manifestó Franco.
“Si hay siete u ocho días de buen sol, por ahí se podrá cosechar algo, si el camino y el campo está en condiciones. Primero hay que entrar al campo para ver qué pérdidas hay. Hay sembrados con soja de primera, maíz y en cuanto a soja de segunda, este cultivo ya había sufrido las lluvias de diciembre con importantes pérdidas y lo que hay ahora, es lo que queda”, dijo.
Franco señaló que los pequeños productores no podrán transferir las retenciones de la soja, el 5 %, que el Gobierno nacional prometió sacar y no sacó a los de esta región pampeana. “Le sacó estas retenciones a los del norte, porque están lejos de los puertos, pero a nosotros, no. Los pequeños productores de la pampa húmeda no tuvimos ningún beneficio, que sí dio a los grandes productores del norte”, aclaró.

“Un año de gracia”
“Hace falta un año de gracia para que se recomponga el campo y en la próxima cosecha empezar a pagar el crédito”, afirmó ayer en una entrevista con Democracia el presidente de la Sociedad Rural de Junín, Alejandro Barbieri. 
“La gente tiene algunos créditos del Banco Provincia pero por ahí sí son créditos a tasas subsidiadas al 13% pero el tema que yo creo que le está faltando son períodos de gracia. Si a alguien le quedó el campo bajo agua y no puede cosechar, por más que le den un crédito si no puede pagar la cuota, no tiene mucho sentido. Lo que hace falta es un año de gracia como para que se pueda recomponer y en la próxima cosecha pueda empezar a pagar el crédito. Si bien las líneas son subsidiadas estamos todos de acuerdo en que son tasas bajas y vos no tenés cómo responder por más que sean bajas las tasas y no hay forma de pagarlo. Por eso por ahí lo que está fallando en estos créditos son los plazos de gracia ante este tipo de situaciones de no tener cosecha”, dijo Barbieri. 
“Estábamos alrededor del 6% de la cosecha en la zona antes de la lluvia, así que quedaba toda la cosecha gruesa por levantar. Hoy hablar de pérdidas no te puedo decir porcentajes pero si van a ser importantes: algunos hablan de 50%, no sé si tanto pero va a ser un porcentaje alto porque han quedado muchos lotes bajo agua y será muy difícil la recolección de esos lotes”, dijo.
Y agregó: “En el partido de Junín, en general, todos los cuarteles están complicados con agua por todos lados, los caminos son canales en casi todo el partido así que calculamos que las pérdidas van a ser considerables aunque no podamos dar un porcentaje efectivo porque todavía no hay estimaciones. Hay gente que recién ahora está llegando a los campos”.
“La soja de primera ya está para cosechar y después está la soja de segunda que todavía le falta más tiempo y el maíz sí estaría en condiciones. El problema más grande lo tenés con la soja, que si está en condiciones con esta agua, después cuando se seca empieza a pegar el sol se abre la chaucha y se pierde el grano y por ahí el maíz aguanta más siempre y cuando no se quiebre la planta. Si la planta está en condiciones generalmente aguanta mucho más”, afirmó.
“Por ahí en Junín si bien hubo evacuados y barrios que estuvieron con problemas de agua, yo creo que la ciudad la pasó aceptablemente, con respecto a la gran lluvia caída, pero en la zona productiva estamos en un momento muy complicado. Se inundaron lugares en los que nunca se había visto agua”, señaló.

Un millón de hectáreas de soja menos
Las intensas lluvias que afectaron amplias zonas del país provocaron la pérdida de un  millón de hectáreas de soja de la campaña actual, además del fuerte retraso que se registra en la cosecha, lo cual sintetiza una difícil situación para el sector. 
Las lluvias sobre la franja oeste del país volvieron a engrosar esta vez en 96 mil hectáreas las filas de los lotes desperdiciados por excesos de agua, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).     
Mejores rindes estimados para Chaco y Santiago del Estero compensarían buena parte de esta baja de superficie por cosechar, por lo que se mantiene la estimación de producción en 56 millones de toneladas de soja a nivel país.
Así lo confirmó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, cuyos especialistas señalaron que de todas formas, la cosecha sojera está muy retrasada: “8% del área recolectada, versus 13% la temporada pasada y 30% sólo dos ciclos atrás”. 
“Si bien en algunas zonas bonaerenses, los primeros rindes indicaban mejoras sobre los guarismos proyectados, ahora hay incertidumbre”, manifestaron. 
Ocurre que el temporal ocurrido entre el viernes 7 y lunes 10 de abril azotó la franja este de la región pampeana y encendió la señal de alerta. 
A la espera de que las labores de cosecha retomen fuerza y se despejen las dudas, la GEA mantuvo las proyecciones de rindes para la región pampeana del mes pasado. 
“De esta manera, la producción de soja se estima en 56 millones de toneladas. Se efectuaron ajustes en la superficie perdida, elevándola a 1,06 millón de hectáreas y en el rinde nacional, con una pequeña mejora a 3.090 kilos la hectárea”, afirmaron los técnicos rosarinos. 
En tanto, no variaron la estimación de superficie sembrada con soja de la actual campaña 2016-2017, en 19,2 millones de hectáreas.
El maíz también muestra retrasos en la recolección, con un 16% del área nacional cubierta contra el 20% del año pasado para similar período. 
Los rindes de los primeros lotes están en los niveles esperados, aunque se observa una pequeña mejoría en Buenos Aires y algunas sorpresas negativas en el sur de Santa Fe. 
En tanto, los ajustes podrán hacerse con un avance más firme de las labores y así la Guía estimó sin variar respecto de informes anteriores la producción del cereal en 38 millones de toneladas y de rinde promedio nacional en 7.950 kilos por hectárea. 
La superficie cosechada para grano comercial de maíz para GEA es de 4,78 millones de hectáreas, sobre un total implantado de 5,84 millones de hectáreas.  
Mientras que a la víspera, el miércoles, en la zona núcleo se alcanzó a cosechar el 35% de la oleaginosa, siendo el área que más avanzó hasta el momento. 
El rinde promedio está en torno de los 4.000 kilos la hectárea y tomando los avances provinciales se nota un gran retraso con las labores de cosecha. 
Respecto de las precipitaciones, si bien hubo un mayor volumen de agua en juego y una mayor extensión geográfica de las lluvias, esta vez la caída de agua fue más equitativa.
“Las lluvias estuvieron actuando primero sobre la franja occidental del país y luego sobre el oriente. En cambio en abril del 2016 las lluvias se ensañaron con el centro de Santa Fe”, precisaron los autores del informe.    
Tuvieron un eje de acción sobre la provincia santafesina, prácticamente inalterable; las vecinas Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires recibieron la influencia de estas lluvias.

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