Carlos Eduardo José, el ex sacerdote denunciado por dos mujeres que eran menores cuando ocurrieron los abusos.
PEDOFILIA EN UN COLEGIO RELIGIOSO DE CASEROS

Se entregó el cura acusado de abuso que renunció para formar una familia

El ex sacerdote Carlos Eduardo José llegó acompañado de su abogado para prestar declaración indagatoria en la UFI 14 de San Martín y quedó detenido por orden del juez de Garantías.

El ex sacerdote Carlos José, acusado de abuso sexual por al menos dos ex alumnas del colegio San Francisco Javier de la localidad bonaerense de Caseros, se entregó en la UFI 14 de San Martín, adonde llegó acompañado de su abogado para prestar declaración indagatoria, y quedó detenido "por orden del juez de Garantías", informaron fuentes de la fiscalía.
"Se entregó con su abogado para prestar declaración indagatoria. El pedido de detención ya fue dispuesto por el juez de Garantías número uno de San Martín, Mariano Porto", detallaron desde la UFI 14.
El cura está imputado por "varios hechos" de abuso sexual simple y gravemente ultrajante y la denuncia en su contra fue presentada en abril pasado por dos mujeres que eran menores cuando ocurrieron los abusos, hace más de una década, y fue difundida por los medios a principios de esta última semana, cuando también se supo que José había renunciado al sacerdocio y la fiscalía no lograba notificarle su imputación. 
Hasta el jueves, eran tres las mujeres que habían declarado contra el ex sacerdote ante la fiscalía de San Martín, que está a cargo de la investigación, y Gobbo además llevó su historia al obispo Sergio Buenanueva, presidente de la comisión de Ministerios de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) que se encarga de informar sobre los abusos al Vaticano.
Un grupo de sacerdotes de la Diócesis de San Martín manifestaron su "dolor" por la "injusta generalización" a toda la autoridad eclesiástica tras el caso de Carlos José, al tiempo que afirmaron que la "fidelidad a la Iglesia no significa silencio cómplice".
Con la imputación de José, ya son 65 los miembros de la iglesia argentina denunciados por abuso sexual desde que en 2002 estalló el escándalo del cura Julio César Grassi. Hasta hoy sólo tres religiosos fueron expulsados del sacerdocio; son Miguel Ángel Santurio, de Misiones, y Cristian Gramlich y José Mercau, de San Isidro.