Así funciona la cámara más potente del mundo que retratará la Vía Láctea
INNOVACIÓN

Así funciona la cámara más potente del mundo que retratará la Vía Láctea

Posee las dimensiones de un auto, y será utilizada en el futuro Gran Telescopio para Rastreos Sinópticos, ubicado en Chile.

Hace años se hablaba en el mundo de las cámaras fotográficas sobre la batalla de los megapíxeles. Una guerra comercial en la que los fabricantes ampliaban con frecuencia la resolución de sus cámaras por motivos que tenían que ver más con la publicidad que con otra cosa. Aunque ya la resolución de una cámara no es tan importante, sorprende cuando se alcanzan cifras de resolución tan altas como 3,2 gigapíxeles.
Gracias a esta enorme resolución, la cámara está en miras a ser catalogada como la mejor del mundo cuando entre en funcionamiento. Se usará en el futuro Gran Telescopio para Rastreos Sinópticos, ubicado en Chile, y tiene el tamaño de un pequeño automóvil. Tal y como explican en Gizmodo, medio que tuvo la posibilidad de ver la cámara en su ubicación actual en Chile.
Por si alguien piensa cómo ha sido posible construir un sensor de imagen de ese tamaño, en realidad tal sensor no existe. Se trata de una suma de 189 sensores de 16 megapíxeles alineados con absoluta precisión. El objetivo de esta cámara será fotografiar el cielo nocturno del hemisferio sur por completo dos veces cada noche.
La cámara producirá una cantidad de datos tremenda a diario. Según estimaciones, se calculan unos 15 terabytes cada noche. Lo que equivale a un enorme número de discos rígidos de uso doméstico. Toda esta información se moverá mediante fibra óptica y estará disponible para cualquiera que quiera consultarla.
En realidad, lo que hará esta cámara será el equivalente a las fotos panorámicas que realizamos con una cámara doméstica usando un trípode, ya que la imagen que se captará será un enorme mosaico de fotos que se fusionarán mediante software para lograr una foto de altísima precisión del cielo nocturno. Aunque aquí los sensores funcionarán a la vez.
El funcionamiento de esta cámara generará una gran cantidad de calor, lo que se traduciría en imágenes imperfectas. Por eso estos casi 200 sensores se mantienen a 100 grados bajo cero. El gran enemigo de la astrofotografía es el calor. Un calentamiento de un sensor produce errores en la captación de la imagen. Algo que, por cierto, no sucedía cuando se usaba película fotoquímica para registrar esta clase de imágenes.
Esto incluso es un problema para los aficionados a la fotografía nocturna que disparan sus cámaras con largos tiempos de exposición para captar el mayor número de detalles posible. Pues cuando el sensor de una cámara funciona durante varios segundos, o en climas muy cálidos, aparecen imperfecciones en forma de píxeles ficticios. Es por eso que el sistema de refrigeración de esta gigantesca cámara es vital para obtener resultados científicos precisos.
Los objetivos científicos que se buscan con este telescopio, que está previsto que comience a funcionar en 2022 serán detectar materia y energía oscura, observar objetos pequeños en el sistema solar, como asteroides cercanos a la Tierra y objetos lejanos del Cinturón de Kuiper, detectar gracias a su amplio campo de visión eventos fugaces como supernovas y realizar un mapa de la Vía Láctea.

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