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LA TECNOLOGÍA EN LA INDUSTRIA TEXTIL Y SU CORRECTO USO PARA MANTENERSE ABRIGADO

Vestirse por capas de ropa resulta la forma efectiva de combatir el frío

Vestirse por capas es mucho más que simplemente acumular unas sobre otras diversas prendas. Hay que saber cuáles son los materiales óptimos y cómo combinarlos para al mismo tiempo estar cómodos y templados.

Se vino el frío. Y si bien la ola polar parece que llegó para quedarse, hoy la vida urbana implica permanentes cambios de temperatura: un bar, la oficina o nuestra propia casa, suman repentinamente 15 grados a la temperatura exterior. Cuando no se intercalan un par de días más "cálidos" que nos hacen repetir la pregunta "¿Qué me pongo, x Dios?"
La clave, entonces, es vestirse POR CAPAS, como una cebolla: cada capa tiene su propia significación, y pueden combinarse en forma diferente de acuerdo a la temperatura y a la actividad que estés haciendo. La idea es que no sintamos demasiado frío ni demasiado calor, demasiado secos ni demasiado húmedos.

Las capas básicas son tres

1. CAPA INTERIOR
- Es la más cercana a la piel. Su función es mantener la humedad alejada de la piel. Las prendas deben ser respirables y no absorbentes, preferente de algún material sintético como poliéster o polipropileno. Es fundamental no usar algodón en la capa cercana a la piel. ¿Por qué? Porque el algodón, al ser una fibra natural, absorbe completamente la humedad del cuerpo y demora mucho en secarse. Entonces, por ejemplo, "entramos a un local con mucha calefacción y transpiramos. Salimos y tenemos la remera mojada, entonces sentimos frío, por más que estemos muy abrigados", señala Sebastián Painceira, responsable de Marketing de W.L.Gore & Associates, creadores de la membrana GORE-TEX®. Las telas sintéticas, en cambio, dejan pasar la humedad corporal, y además secan rápido.

2. CAPA MEDIA
- El nivel del Aislamiento: su función es atrapar el aire frío que viene del exterior y no permitir que llegue a la piel. Lo mismo que en el caso anterior, se recomiendan prendas de fibras sintéticas porque mantienen sus propiedades aun cuando están húmedas. Son más livianas y permiten más libertad de movimiento. Además, deben ser corta-viento, ya que la acción del viento es uno de los principales factores que contribuyen al descenso de la temperatura corporal. Telas como la membrana WINDSTOPPER®, completamente cortaviento y altamente respirable, evitan la incomodidad que produce la humedad de la propia transpiración cuando no puede "escapar" al exterior.
Cuando buscamos prendas muy abrigadas, la capa aislante puede tener rellenos de dos tipos: naturales (pluma) o sintéticos.

3. CAPA EXTERIOR - Protección al clima: este es el "caparazón". Cubre y protege las demás capas. Debe ser impermeable para proteger de la lluvia, respirable para dejar escapar la humedad del cuerpo, y cortaviento.
La idea rectora de todo este sistema es que el cuerpo no pierda calor, ni por la acción de la humedad que él mismo genera, ni por la entrada de humedad exterior. Mantenerse seco es sinónimo de estar cómodo. 

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